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lunes, 11 de enero de 2021

La importancia del tiempo cronológico y meteorológico. Por JA Hernández Guerrero


Iglesia del Pilar de Madrid. Realizado por el sacerdote Toño Casado

La nevada ha afectado seriamente a toda nuestra vida y, como consecuencia, ha trastocado los contenidos de la información y, por supuesto, nuestras conversaciones. Hemos dejado de referirnos a las cuestiones políticas y hasta nos hemos olvidado de los problemas de coronavirus. Las precipitaciones de nieve y las fuertes rachas de viento han obligado a cortar carreteras, a paralizar las operaciones en aeropuertos, a suspender trenes y a desviar vuelos. El temporal ha influido también en los deportes hasta tal punto que la Real Federación de Fútbol ha determinado la suspensión de muchos de los encuentros programados.

Estos hechos nos demuestran cómo no solo la cronología -el paso del tiempo- sino también la meteorología -los cambios atmosféricos- nos importan mucho. Fíjense como las encuestas nos dicen que, mientras que la información política interesa a un 34 por ciento de la población, los datos meteorológicos los siguen un 70 por ciento. Es que el frío o el calor, la lluvia o el viento influyen en el trabajo y en el ocio, en las actividades comerciales y deportivas y, sobre todo, en nuestro estado de ánimo. El tiempo, aunque lo midamos linealmente, posee múltiples dimensiones. Los relojes y los calendarios nos despistan y nos engañan porque no son capaces de informar sobre sus contenidos ni de calcular la anchura, la altura y la profundidad de cada instante: hemos de aprender a valorar el tiempo y, en la medida de lo posible, a apresarlo entre nuestras manos.

No podemos borrar, corregir ni enmendar el camino andado, pero el trayecto recorrido nos advierte sobre la senda venidera. Tengamos en cuenta que, a pesar de la erosión del tiempo, el pasado, luminoso u oscuro, alumbra el futuro. Vivir es saborear los diferentes alimentos que la vida nos proporciona, es gustar sus colores, sus olores y sus sabores, y, también, probar su amargor o su acidez.

En contra de lo que nos dicen las ciencias, podemos perder el tiempo y recuperarlo, pararlo y aligerarlo, estrecharlo y ensancharlo, alargarlo y acortarlo, enriquecerlo y empobrecerlo. ¿No es cierto que usted ha vivido unos minutos larguísimos y otros cortísimos? ¿No es verdad que ha revivido momentos de felicidad o de dolor? El tiempo, efectivamente, es un billete ambivalente: su valor depende del empleo que de él hagamos. Y es que el tiempo -el cronológico y el meteorológico-, más que oro, es vida.

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domingo, 10 de enero de 2021

HORARIO CAPILLA ADORACIÓN PERPETUA SAN FERNANDO


 


SOLEMNIDAD DEL BAUTISMO DEL SEÑOR

 


Con la Fiesta del Bautismo del Señor concluye el tiempo de Navidad. Jesús recibió un bautismo de penitencia, pero este gesto de solidaridad con los pecadores se convirtió en la ocasión para una solemne manifestación: “Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto” (Mt 13,17). Son palabras de Dios-Padre que descubre el secreto de su Hijo unigénito, que se ha encarnado y emprende ahora públicamente la misión salvadora que concluirá con su muerte y resurrección. Ha sido enviado por Dios para traernos su perdón, su vida, su luz y la libertad de los hijos. Este hombre, aparentemente igual a cualquier otro, es Dios mismo que viene para librarnos del pecado y “a los que creen en su nombre” les hará hijos de Dios, “los cuales no nacieron de sangre, ni de deseo de hombre, sino que nacieron de Dios” (1 Jn 1, 12-13). En el rio Jordán comienza por tanto una nueva era para toda la humanidad.

El bautismo de Jesús nos remite a nuestro propio bautismo. El bautizado queda injertado en la vida de Dios, renace a una vida nueva. Por el agua y el Espíritu Santo hemos sido hechos hijos adoptivos de Dios en su Hijo Jesús, y cada uno escuchamos también: “Este es mi hijo”. Somos, en efecto, familia de los hijos de Dios en el hogar de la madre Iglesia, porque el hombre no puede tener a Dios como Padre si no tiene también a la Iglesia como madre, como decían los antiguos pensadores cristianos. De este modo rezamos el Padre Nuestro dirigiendo a Dios nuestra oración, pero como hermanos injertados en un pueblo de hermanos y hermanas que quieren hacer del mundo una comunidad fraterna (cf. Papa FranciscoFratelli Tutti).

Bautizar es una palabra griega que significa “sumergir”. Bautizarse es sumergirse en la muerte de Jesús, para resucitar con Él a una vida nueva, la vida de la gracia, la vida de Dios. ¡Qué inmenso regalo es nuestro bautismo, ser cristianos, pertenecer a la Iglesia, familia de los hijos de Dios! No obstante, esto exige de nosotros una gran tarea, una cooperación libre con la gracia de Dios que nos procura una acción divina eficaz. Acoger el bautismo conlleva el compromiso de vivir con fidelidad y alegría el don que hemos recibido, progresando cada día en su amistad y actuando en la misión a la que el Señor nos llama.

El ritual del bautismo interroga al candidato al comienzo del rito sobre qué espera del bautismo. El responde: “la vida eterna”. Pero ¿qué es la vida eterna? Eterna no hace referencia simplemente a una vida que no se termine nunca, sino a una vida distinta a la recibida de sus padres. Se espera recibir una verdadera vida. Después hay un segundo diálogo en el que se renuncia primeramente al estilo de vida de muerte, que huye de la realidad buscando una felicidad falsa (no al mal, a la mentira, el fraude, la injusticia y al desprecio del prójimo, etc.), para afirmar a continuación la confesión de fe en un Dios que es Padre Creador; al Hijo y a la Iglesia que nos ofrece la misma vida de Dios mediante su Espíritu. Quien recibe el bautismo ha de ser un hombre nuevo, un hombre de Dios, y, por lo tanto, vivir como Jesús vivió, entregarse como Él se entregó, servir como él sirvió, amar como él amó. “Los que han sido incorporados a Cristo por el Bautismo, se han revestido de Cristo” (Gálatas 3, 27). Por el Bautismo, el hombre viejo, el hombre pecador, cautivo del egoísmo, de la pereza, del odio, de la violencia, de la soberbia, del orgullo… debe morir, para dar lugar al hombre nuevo, el hombre de Dios, llamado a vivir como Jesús, en el amor, el perdón, la verdad, la justicia y la paz.

Muchos desconocen hoy el valor del bautismo, les parece algo irrelevante o inútil. Si somos adultos tenemos el encargo del Señor de dar testimonio de nuestra fe, vivir en el seno de la Iglesia, revitalizar nuestras comunidades y parroquias haciéndolas acogedoras y abiertas al encuentro con los alejados y necesitados, hasta hacer de ellas lugares de referencia en nuestros barrios y ciudades. Los niños necesitan, además, padres y padrinos que, en el entorno de la comunidad eclesial, les ayuden a crecer en el conocimiento y amistad con Dios, a entablar una amistad viva con Jesús, a dar testimonio del evangelio en su vida, a vivir su misión. ¡Qué importante en vivir con rigor la iniciación cristiana para descubrir la importancia de la fe y cómo ser discípulo de Jesús! Es la gran responsabilidad que Dios ha puesto en nuestras manos y de la que no podemos desertar. El Señor nos ha hecho renacer a la vida eterna por el agua y el Espíritu Santo, y nos bendice para que siempre y en todo lugar seamos miembros vivos de su pueblo. Respondamos cada día renovando nuestro “” a la gracia que hemos recibido de Dios y vivamos con alegría el camino de la fe en el que Jesús ejerce sobre nosotros la acción liberadora del amor de Dios, que nos hace salir de nuestro egoísmo, de estar replegados sobre nosotros mismos, para conducirnos a una vida plena, en comunión con Dios y abierta a los demás. “Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él” (1 Jn 4, 16). 

sábado, 9 de enero de 2021

BUEN ESTRENO DE CINE. "El padre". La humanidad tierna y frágil

 Se han hecho muchas películas interesantes sobre la demencia o el alzhéimer en la tercera edad. Como botón de muestra recordemos En el estanque doradoEl hijo de la noviaQuédate conmigoEl cuarteto¿Y tú quién eres?Vivir dos vecesRecuérdameEl viaje de sus vidas… 

La originalidad de El padre estriba en que el punto de vista narrativo es el del anciano que padece la enfermedad, con lo que la confusión que experimenta el espectador es la misma que la que sufre el protagonista. Cambia nombres, personas, ubicaciones, y mezcla en su cabeza conversaciones y lapsos temporales. El resultado es una terrible soledad como consecuencia de haberse quedado sin certezas. El espectador consigue identificarse con sus sentimientos y empatiza con sus miedos e inseguridades, y, por tanto, siente su dolor más que en las citadas películas precedentes. De esta manera se pone la mirada en la dignidad del enfermo, en su autoconciencia herida. Llega a preguntarle a la enfermera: «¿Me puede usted decir quién soy yo?». Cuando Anthony –un hombre fuerte y de carácter– se derrumba, el espectador se derrumba con él y probablemente no pueda contener las lágrimas.

La película no busca moralejas ni lecciones. Trata de ponerse en el lugar del enfermo, y así hacer más comprensibles sus emociones e incluso su cambiante carácter. Por eso el sabor que deja es agridulce. Por un lado provoca una justa e inevitable tristeza, pero por otro se agradece la profunda humanidad del filme, su desnudez de prejuicios o lugares comunes. En un momento en que España ha abierto la puerta a la muerte indigna de los enfermos irreversibles, El padre pone sobre la mesa toda la humanidad tierna y frágil de Anthony, que se ha convertido en un niño pequeño que solo quiere el afecto y compañía de su hija.

No podemos terminar sin comentar el trabajo de Anthony Hopkins, soberbio, y que bien podría valerle otro Óscar por su interpretación. No es menor la actuación de Olivia Colman, contenida, pero que expresa magníficamente la difícil situación personal y el dilema moral en el que se encuentra su personaje. Una auténtica joya.

Cines:

Horarios en Multicines El Centro

18:15
20:15

Horarios en Bahiamar Cinemas 3D

18:00
20:15

viernes, 8 de enero de 2021

Se suspenden las salidas procesionales para la próxima Semana Santa en la Diócesis de Cádiz y Ceuta

El Sr. Obispo de Cádiz y Ceuta, Mons. Rafael Zornoza Boy, ha firmado este viernes 8 de enero un decreto mediante el cual quedan suspendidas las salidas procesionales durante la Semana Santa de 2021 en la Diócesis de Cádiz y Ceuta, debido a la incidencia de la pandemia de la Covid-19.

Ante las actuales circunstancias sanitarias, en las que la pandemia de la Covid-19 continúa afectando de manera general a todas las naciones y, de forma particular, también a las distintas poblaciones de nuestra Diócesis, sin que se prevea una pronta solución, y que las autoridades sanitarias aconsejan seguir aún con las medidas de protección individuales y colectivas nos vemos obligados a tomar las medidas oportunas.

Y teniendo en cuenta que dichas medidas afectan especialmente a las actividades que conlleven aglomeraciones de personas, que puedan dar lugar a la proliferación de contagios con las dolorosas consecuencias que, desgraciadamente, continuamos sufriendo.

Considerando la proximidad de las celebraciones de la Cuaresma y de la Semana Santa, una vez oído el Consejo Episcopal y el Secretariado Diocesano para las Hermandades y Cofradías de la Diócesis, así como los distintos Consejos Locales, por medio del presente

 

DECRETO

 

1ª.- La suspensión de todos los actos de culto externo, es decir, que tengan lugar en la vía pública, ya sean organizados por las distintas Hermandades y Cofradías de la Diócesis, así como por Parroquias u otros grupos o asociaciones de fieles, tanto los ordinarios como los extraordinarios, desde la promulgación del presente Decreto y mientras se mantengan las actuales circunstancias y no se decrete expresamente lo contrario.

2º.- Que durante la próxima Cuaresma y Semana Santa se celebren con una especial hondura los cultos internos, eucaristías y actos de piedad que estatutariamente se tengan establecidos, siempre teniendo en cuenta las medidas de protección y aforo establecidas tanto por la normativa diocesana como por las autoridades civiles. Esta dolorosa prueba nos ofrece una oportunidad para profundizar en los Misterios que celebramos, para vivir la Semana Santa con mayor intensidad en todas nuestras Hermandades, Parroquias y asociaciones, y para una mayor participación, si cabe, en los Oficios litúrgicos del Triduo Pascual y en todas las celebraciones propias de ese tiempo de conversión y preparación al gozo de la Resurrección de Nuestro Señor.

.- Que se eleven constantes preces a Nuestro Señor Jesucristo y a la Santísima Virgen María por el fin de la pandemia y por los más afectados por ella, vivos y difuntos.

4º.- Se faculta al Delegado Episcopal, así como al Secretariado Diocesano para Hermandades y Cofradías, para la aclaración e interpretación del presente Decreto, en aquello que afecte a las Hermandades y Cofradías de la Diócesis. En la Ciudad Autónoma de Ceuta tendrá esta facultad el Vicario Episcopal, así como el Consejo Diocesano de Hermandades y Cofradías de aquella Ciudad.

Exhorto, por último, especialmente a las Hermandades y Cofradías a continuar con la encomiable labor caritativa que vienen desarrollando a favor de los necesitados, especialmente los que están sufriendo las consecuencias de la Covid-19, de modo que, con una caridad que sea expresión viva de su fe y misión evangelizadora, atiendan a los necesitados, tanto en lo referente a la salud como en su situación económica.

Imploro a Nuestro Señor y María Santísima nos ayuden a superar las actuales dificultades y a poner fin a la terrible pandemia que tanto dolor está provocando.

Decreto suspensión cultos externos


QUO VADIS, EUROPA. Por Rafael Serrano

San Juan Pablo en Santiago de Compostela, 1982

El tema de la descristianización de Europa preocupa y creo que es necesario crear conciencia social de la importancia que tiene para la vida de todos que en Europa estén vigentes los valores cristianos que modelaron su cultura. 

Estamos iniciando un nuevo año, que deseo a todos muy feliz, y que podamos dejar atrás los penosos días del año que acaba de terminar. Son éstas, fechas para balance y para plantear nuevos objetivos para el año. Entre los muchos acontecimientos vividos en el año que termina he elegido el tema de Europa para esta reflexión. Creo que el balance de la Unión Europea en este último año no es muy positivo. Muchos han sido los asuntos que no se han resuelto satisfactoriamente, a mi juicio. En la gravísima crisis sanitaria surgida a consecuencia de la COVID-19 ha faltado una respuesta pronta, común, eficaz y solidaria; en el caso de la emigración tampoco se ha adoptado una política conjunta, justa, humanitaria y equitativa. Las negociaciones con el Reino Unido para una salida acordada tampoco han sido acertadas ni ha satisfecho a todas las partes y han suscitado temores e incertidumbres. Por otra parte el Parlamento Europeo so pretexto de la defensa de los Derechos Humanos ha adoptado como principio directivo la “ideología de género”, con la pretensión de que sea norma en todos los países de la Unión aun en contra de la posición de algunos, de sus miembros, como Polonia. 

Ante este somero balance, que soy consciente de que es muy fragmentario e incompleto me pregunto: “¿A dónde vas, Europa?” ¿Es ésta la visión que animaba a los Padres de la Unión Europea, -De Gasperi, Adenauer, Schuman…- al emprender el sueño de una Europa unida? 

Ya San Juan Pablo II en el acto europeísta celebrado en la catedral de Santiago de Compostela el 9 de noviembre de 1982 ante “representantes de organizaciones nacidas para la cooperación europea” y ante “hermanos en el Episcopado de las distintas Iglesias locales de Europa” afirmaba: “no puedo silenciar el estado de crisis en el que se encuentra, al asomarse al tercer milenio”. “La crisis alcanza la vida civil como la religiosa. En el plano civil Europa se encuentra dividida... La vida civil se encuentra marcada por las consecuencias de ideologías secularizadas, que van desde la negación de Dios, o la limitación de la libertad religiosa o la preponderante importancia atribuida al éxito económico respecto a los valores humanos del trabajo y de la producción ; desde el materialismo y el hedonismo, que atacan los valores de la familia prolífica y unida, los de la vida recién concebida y la tutela moral de la juventud, a un “nihilismo” que desarma la voluntad de afrontar problemas cruciales como los de los nuevos pobres, emigrantes, minorías étnicas y religiosas, recto uso de los medios de información, 

La situación de nuestro continente que nos describe San Juan Pablo II en el ya lejano 1982, no ha mejorado, más bien al contrario, en algunos aspectos ha empeorado. Y con voz enérgica afirmaba: “Yo, obispo de Roma y Pastor de la Iglesia universal, desde Santiago te lanzo, vieja Europa, un grito lleno de amor: Vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus orígenes. Aviva tus raíces. Revive aquellos valores auténticos que hicieron gloriosa tu historia y benéfica tu presencia en los demás continentes. Reconstruye tu unidad espiritual en un clima de pleno respeto a las otras religiones y a las genuinas libertades.” 

Sería un buen proyecto para el año que acabamos de comenzar, el emprender, cada uno desde su situación personal y social, esta reconstrucción de la unidad espiritual, revivir los valores auténticos, contribuir a que Europa vuelva a encontrarse. 

 Rafael Serrano Molina

jueves, 7 de enero de 2021

RESUMEN DE LA ASAMBLEA DIOCESANA DEL 19 DE DICIEMBRE

La Diócesis de Cádiz y Ceuta celebró el pasado 19 de diciembre la Asamblea Diocesana vía online, donde se trató y se puso en común, las conclusiones del Congreso de Laicos Pueblo de Dios en Salida, celebrado en Madrid el pasado mes de febrero sirviendo así de herramienta para abrir horizontes a la renovación pastoral y llegar a ser esa «Iglesia en Salida» que nos pide el Papa Francisco.

La Asamblea comenzó con la oración de bienvenida del Obispo de la Diócesis, Mons. Rafael Zornoza acompañado del Vicario Episcopal, el P. Lázaro Albar, continuando así con unas palabras dedicadas a la evangelización como gran apuesta de la Iglesia de hoy; «El Papa Francisco en su exhortación Evangelii Gaudium, da ideas prácticas que están siendo determinantes en la vida de la Iglesia. En la vida de las parroquias, en las formación de los seminarios, es decir, no es una reflexión abstracta, es todo lo contrario. Venimos hablando de ello en todas las ocasiones, es el objetivo más importante, hace falta una reflexión constante y decidida, sin eso, no habrá después medidas prácticas, y es necesario para abrir nuevos caminos, para cribar experiencias» decía Mons. Zornoza, mostrando hincapié en que debemos estar más atentos que nunca y escuchar la Palabra de Dios, su Magisterio.

La primera ponencia, de la mano de Dª. Dolores García Pi, presidenta del Foro de Laicos de España, dio lugar a un debate sobre la misión del laico de hoy; «El laico de hoy debe ser un hombre y una mujer que cultiva el silencio y la oración, la escucha activa y la acción. Repensar nuestro estilo de vida, lo que es esencial, el sentido de la vida. Redescubrir el valor de la oración».

La presidenta del Foro de Laicos hizo mención a la situación pandémica con la Covid 19; «El virus cuestiona cada día nuestro modo de vivir, somos testigos del sufrimiento, la soledad y la muerte en dimensiones que jamás hubiéramos imaginado. Nos hemos vuelto vulnerables, pero aunque pueda resultar paradójico, vivimos un tiempo de gracia. La pandemia ha hecho que muchas personas vuelvan a rezar, a creer en el amor de Dios».

D. Rafael Guerrero, Prior de los Servitas de la Parroquia de San Lorenzo de Cádiz, continuó la asamblea con la segunda ponencia exponiendo una premisa básica para ponernos en estado de misión; «Estar evangelizado para evangelizar. Una formación para actuar y tener clara nuestra identidad».

Expuso una serie de pautas para ser Iglesia en salida; «Renovación de la metodología, comunión y coordinación tanto en la misma parroquia como en las demás parroquias de la Diócesis, que nuestra conducta personal y comunitaria sea reflejo del amor de Dios, tener coherencia con nuestra fe» entre otras.

«¿Cómo evangelizar hoy? compete a todos» -decía el Prior- «hemos de tomar conciencia de los tiempos que vivimos. Es preciso conocer el concepto en el que nos movemos. Ir al encuentro de las personas concretas de nuestra feligresía, adaptarnos a los tiempos y usar las nuevas tecnologías para la Nueva Evangelización. La coherencia de vida, también es una experiencia de la labor evangelizadora hoy. Se debe buscar un desarrollo integral de la persona, para vivir como discípulo».

El Vicario Pastoral, el P. Fernando Campos, concluyó la Asamblea con su ponencia Una parroquia en salida. «Ofrecer instrumentos para una reforma, incluso estructural, orientada a un estilo de comunión y colaboración».

«¿Mi fe es pasional?» -preguntaba el P. Fernando- «¿desea profundizar, o es un bucle? Lo que está ocurriendo con las nuevas tecnologías, es la teoría de la evolución y está creando una nueva antropología. Debemos ver en la mentalidad de hoy qué es lo que Dios nos está pidiendo».

Tras las ponencias hubo un espacio de preguntas que los ponentes y Monseñor Zornoza, contestaron a la vez que se iban formulando vía Whatsapp. El Obispo, clausuró el encuentro con una oración de despedida y agradeciendo a los presentes, y a todos los espectadores su asistencia y participación que, a pesar de las circunstancias de la pandemia, fue posible gracias a la retransmisión audiovisual.