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domingo, 15 de diciembre de 2024

La Parroquia Nuestra Señora de Lourdes colabora con la Pastoral del Adulto Mayor ofreciendo el taller «La riqueza de los años»

 


A través de círculos de confianza, abiertos a personas mayores de la parroquia, o a personas que las cuiden, promueve un ejercicio espiritual de reflexión y puesta en común sobre cómo la experiencia de vida y fe se entrelazan en la tercera edad.

De forma progresiva, las sesiones organizadas por el secretariado diocesano de Personas Mayores, permiten profundizar y compartir las dificultades y riquezas que llegan con la edad. Los miedos, los sueños y, finalmente, la perspectiva que con la madurez se alcanza sobre la propia trayectoria de la existencia y sobre la presencia de Dios interactuando en ella, dándonos fuerza en la fragilidad.

En un ambiente amistoso de cercanía, el taller concluyó celebrando la vivencia pastoral y agradeciendo al Espíritu Santo la experiencia compartida.

miércoles, 7 de febrero de 2024

Las parroquias de Santa Ana y de San José impulsan la pastoral del Mayor en el arciprestazgo de Cádiz Puerta Tierra

 


El Secretariado Diocesano de Personas Mayores ha iniciado su actividad pastoral en ambas parroquias.

El miércoles 31 de enero, en la Parroquia de San José, se ofreció la charla informativa que enmarca esta nueva iniciativa para el cuidado espiritual de las personas mayores, concretándose las propuestas de trabajo pastoral. Con una amplia asistencia, la comunidad parroquial compartió la experiencia del primer año de misión del secretariado y tuvo acceso al documento resumen del Plan Pastoral formulado, donde se recogen los tres objetivos marcados para los próximos años y sus respectivas líneas de acción.

La primera actividad, el taller La riqueza de los años, dirigido a personas mayores y cuidadoras, está prevista en la parroquia de San José para los próximos días 8 de febrero, 7 de marzo y 21 de marzo, de 11:00 a 12:30 horas.

Este taller, impartido ya como experiencia piloto en la Parroquia de Santa Ana, tiene como objetivo reforzar la conciencia del don que recibe de Dios la persona al poder tener una larga vida, y la riqueza que representa para ella misma, la familia, la Iglesia, la sociedad y la historia.


sábado, 24 de junio de 2023

Los Obispos del Sur de España publican una nueva Carta Pastoral sobre la Piedad Popular

 


Junto a los tres fines clásicos de las Hermandades (formación, culto y acción caritativa) los Obispos presentan un cuarto fin: el servicio a la nueva evangelización

Coincidiendo con los días en los que se cumple el treinta aniversario del cuarto viaje apostólico de San Juan Pablo II a España, realizado del 12 al 17 de junio de 1993, los Obispos del Sur de España han publicado la Carta pastoral María Estrella de la Evangelización. La fuerza evangelizadora de la Piedad popular. Recuperan algunas de las enseñanzas que el Santo Padre nos dejó, que son estímulo para el tiempo presente y que manifiestan la fuerza evangelizadora que tiene la piedad popular. En aquel viaje apostólico, el Papa San Juan Pablo II visitó Sevilla para clausurar el XLV Congreso Eucarístico Internacional, y Huelva, donde visitó el Santuario de Nuestra Señora de la Cinta y el Monasterio de la Rábida y, como romero, peregrinó al santuario de Nuestra Señora del Rocío.

En esos lugares marianos, San Juan Pablo II llamó a María Santísima “Estrella de la Evangelización” y reclamó una nueva evangelización, frente al secularismo y la descristianización que iban creciendo en la sociedad. Pasados treinta años, los Obispos constatan que esos fenómenos de secularismo y descristianización afectan también gravemente a realidades y expresiones vinculadas a la Piedad popular. Por ello, con esta Carta pastoral, quieren de nuevo volver la mirada al hermoso patrimonio eclesial de la Piedad popular a fin de ofrecer orientaciones que ayuden a mostrar su fuerza evangelizadora y favorezcan su purificación, siempre necesaria”.

Comienza la Carta pastoral presentando cómo se integra la Piedad popular en la vida del cristiano, que cree, celebra, se compromete y ora desde la fe en Jesucristo y en comunión con la Iglesia.

La Piedad popular, cuando es genuina, tiene como fuente la fe, vivida con autenticidad y coherencia: carece de sentido profesar con los labios el Credo y vivir de manera contraría a la fe y moral de la Iglesia.

Los Obispos también recuerdan la importancia de la Liturgia, como la cumbre a la cual tiende la actividad de la Iglesia. Así, se debe dar preeminencia a la participación en la Misa dominical, al sacramento de la Penitencia, a la oración litúrgica y al año litúrgico sobre cualquier manifestación devocional. Igualmente, es importante, dicen, que las prácticas devocionales no alteren las celebraciones litúrgicas.

Recuerdan los Obispos en su Carta que el compromiso nacido de la caridad es constitutivo de la vida cristiana y que la promoción de la justicia, la preocupación por los más necesitados o la defensa de la dignidad humana no son tareas opcionales para el seguidor de Jesucristo. Así, una vida de fe que no se traduzca en obras concretas de caridad no es auténtica. La Piedad popular se presenta como escuela de compromiso cristiano.

También la oración es constitutiva del cristiano y, por tanto, lo ha de ser en la Piedad popular, que nace de la oración y conduce a ella. Así, las Hermandades están llamadas a ser talleres de santidad.

En la segunda parte de su Carta pastoral, los Obispos recuerdan cómo en la última visita ad limina de los Obispos españoles celebrada en enero de 2022, durante el encuentro con los Obispos de Andalucía, Extremadura, Murcia e Islas Canarias, el Papa Francisco les pidió expresamente estar cerca de las Hermandades y Cofradías, reconociendo su aportación importantísima a la Piedad popular. Atendiendo a esa llamada, los Obispos recorren los rasgos de la identidad católica de las Hermandades y su contribución específica a la evangelización.

Tanto San Juan Pablo II como Benedicto XVI han hablado de la importancia de la Piedad popular y de las Hermandades en la tarea de la nueva evangelización. Francisco, además, ha invitado a las Hermandades a celebrar el Jubileo de 2025, dejándose animar por el Espíritu Santo. Para ello, deben recorrer el camino de la “evangelicidad”, es decir, caminar tras las huellas de Cristo, en la escucha cotidiana de la Palabra de Dios;  de la “eclesialidad”, entendida como caminar juntos, recuperado su sinodalidad y proponiendo proyectos comunitarios de formación, discernimiento y deliberación en contacto vivo con la Iglesia local, los obispos y las diócesis; y de la  “misionariedad”, o sea, caminar anunciando el Evangelio, testimoniando la fe y cuidando especialmente a quienes padecen las nuevas pobrezas de nuestro tiempo

Sobre la identidad católica de las Hermanases, los Obispos recuerdan cómo, aunque nacieron en el siglo XI, hoy siguen manteniendo sus mismos fines, que son formación, culto y acción caritativa. Sin embargo, la llamada de los últimos Papas a impulsar una nueva etapa evangelizadora hace ver  la necesidad de añadir un cuarto fin: la participación activa en la misión evangelizadora de la Iglesia.

Y sobre la tarea evangelizadora de las Hermandades, recuerdan que, si la Iglesia existe para evangelizar, las Hermandades que sean auténticamente eclesiales existirán también para evangelizar. La primera preocupación de una Junta de gobierno no ha de ser tanto el cuidado del patrimonio material cuanto llevar el Evangelio a todos sus miembros.

Así, las Hermandades pueden contribuir decisivamente a la tarea evangelizadora si contribuyen a la transmisión de la fe, se comprometen en la práctica de las obras de misericordia y son portadoras de esperanza para nuestro mundo.

En la transmisión de la fe, la Hermandades están llamadas a ser escuelas de vida cristiana. Parroquias, movimientos y colegios pueden encontrar en las Hermandades, cuando cuidan su identidad eclesial, un entorno complementario de fe, donde desarrollar de manera completa los itinerarios de iniciación cristiana. Es recomendable que, junto a las vocalías de infancia y juventud, en las Juntas de gobierno de las Hermandades exista también una vocalía de iniciación cristiana, que, de acuerdo con las directrices diocesanas y de la propia parroquia, ofrezca los recursos para que niños, jóvenes y adultos puedan completar su iniciación cristiana, catequética y sacramentalmente. Se entiende así, que solo pueden formar parte de una junta de gobierno quienes hayan completado su iniciación, habiendo recibido los sacramentos del Bautismo, Confirmación y Eucaristía, junto con el hábito de la Confesión sacramental. Otra tarea que las Hermandades pueden aportar en la misión evangelizadora es ser refugios de misericordia, donde se ofrece el consuelo de la misericordia divina a tantas personas heridas, pero también, como recuerda el Papa Francisco, saliendo al encuentro de las heridas de nuestros contemporáneos y haciendo de la Iglesia un “hospital de campaña”.

Finalmente, dicen los Obispos, las Hermandades contribuirán a la evangelización si son portadoras de esperanza. Las Hermandades, a través de la devoción a sus Titulares, están llamadas a dar testimonio de Cristo Resucitado mediante el acompañamiento en el duelo y las prácticas de la Piedad popular que ayudan a mantener encendida la llama de la esperanza.

También son evangelización las Hermandades por el camino de la belleza, con la veneración de las imágenes -sabiendo que no se veneran por ellas mismas, sino por lo que representan-  y las procesiones, que han de cuidarse para que sean auténticas manifestaciones de fe.

 

La Carta está firmada el 14 de junio de 2023, coincidiendo con el 30º aniversario de la visita de San Juan Pablo II al Santuario de Nuestra Señora del Rocío

 

CARTA PASTORAL – PDF:  María, estrella de la Evangelización- La fuerza evangelizadora de la Piedad popular


martes, 11 de octubre de 2022

La Pastoral Penitenciaria participa en la peregrinación de presos a Santiago

 


Con motivo del año Jacobeo, la Iglesia Católica con la colaboración de Instituciones Penitenciarias ha organizado el Camino de Santiago de los presos.
110 internos de 15 centros penitenciarios de toda España han concluido su peregrinación en la tumba del Apóstol. Han sido recibidos por el Obispo responsable de Pastoral Penitenciaria en la Conferencia Episcopal, Mons. Fernando García Cadiñanos, y el Secretario General de Instituciones Penitenciarias, D. Ángel Luís Ortiz González. Un interno de cada centro compartió su experiencia. Vivencias del camino y de la vida que hablan de pruebas, de superación y cambio.
Así, en esta peregrinación ha participado un grupo del Centro Penitenciario de Botafuegos (Algeciras), compuesto por 5 internos, voluntarios de pastoral penitenciaria y funcionarios, entre ellos el director, D. Francisco Márquez Salaverry. De esta manera, han recorrido 113 km. en 5 etapas, de Sarria a Santiago.
Esta actividad se encuadra dentro de todos los programas de reinserción que desde la Pastoral Penitenciaria e Instituciones Penitenciarias se promueven, confiando en la responsabilidad de cada persona para cambiar personalmente y a nuestra sociedad.

miércoles, 29 de junio de 2022

La Pastoral diocesana de Sordos participa en el XXX Encuentro Nacional de Pastorales de Sordos y Sordociegos

 


La Pastoral del Sordo de la Diócesis de Cádiz y Ceuta ha participado, del 23 al 27 de junio, en el XXX Encuentro Nacional de Pastorales de Sordos y Sordociegos, que se  ha celebrado en Santiago de Compostela , bajo el lema: «Abriendo juntos el camino». En él han participado en torno a 120 personas sordas, sordociegas y oyentes procedentes de diversas diócesis de España.

Los objetivos de este encuentro han sido entre otros, los de “apoyar y reconocer el trabajo realizado en las Diócesis con las personas sordas y sordociegas y visualizar esta realidad en la sociedad en clave de inclusión”. Por medio de diferentes conferencias, testimonios, retiro espiritual y ratos de convivencia, han aprendido, unas de otras, cómo llevar a cabo esta bonita tarea de evangelización. Partiendo siempre de que no sólo pertenecemos a la Iglesia sino que somos Iglesia, esa gran familia a la que todos estamos llamados a servir. Ante el Apóstol Santiago han puesto todo su servicio, peticiones y las ganas de seguir llevando el Amor de Dios a nuestra querida Comunidad de Sordos de nuestra Diócesis. Dios también habla con Signos».

viernes, 28 de enero de 2022

Carta Pastoral con motivo de la Visita Ad Limina

 


Queridos diocesanos:

Me dirijo a vosotros a mi regreso de la Visita ad limina que ha tenido lugar la semana pasada en Roma, donde hemos acudido el grupo de obispos de las provincias de Sevilla, Granada, y Mérida-Badajoz.

Como ya sabéis, hemos sido recibidos en los distintos Dicasterios y Congregaciones del Vaticano para dialogar sobre los diferentes aspectos de la vida pastoral diocesana, escuchando los planteamientos y propuestas nuevas que se hacen para afrontar los retos actuales de la evangelización.

De nuevo hemos podido experimentar la belleza de la Iglesia y su catolicidad, la coincidencia de los pueblos del mundo en ella, las razas y las lenguas unidas por el amor de Jesucristo y el deseo de llevar a Dios, la preocupación por el bien común de la sociedad y una especial sensibilidad por los marginados.

Pero, sobre todo, hemos sido confirmados en la fe. La audiencia con el Santo Padre, el Papa Francisco, ha marcado la visita de un modo especial con una experiencia singular e inolvidable, dándonos la oportunidad de hablar en nuestro mismo idioma con el Sucesor de Pedro y dialogar con él, sintiéndonos escuchados y alentados, como hace un padre con unos hijos que, por su parte, quieren ser acogedores del consejo de quien tiene la misión de cuidar del rebaño como buen Pastor. Por deseo de Cristo el Papa es el principio y fundamento perpetuo y visible de la unidad, vínculo de la paz y del amor, quien acompaña amorosamente a la comunidad de los fieles.

Es decisivo conocer su parecer sobre las cosas y compartir sus preocupaciones. Nos ha dedicado mucho tiempo. Le agradezco su confianza, aliento y entrega. Le hemos encontrado lúcido y con fuerza, tranquilo e ilusionado, paternal, conocedor de nuestra situación, y nos ha impulsado a vivir mejor el ministerio episcopal afrontando los retos de la Iglesia de modo evangélico y actual. Su magisterio nos seguirá orientando en nuestro caminar.

Agradezco vuestras oraciones que me han acompañado en todo momento. He orado ante el sepulcro de los Santos Apóstoles San Pedro y San Pablo por nuestra iglesia diocesana, encomendando vuestras peticiones, y por las necesidades materiales y espirituales de cada uno. Finalmente, los Vicarios Episcopales y yo hemos concelebrado con el Papa el Domingo, en una solemne liturgia donde instituyó lectores y ministros catequistas –por primera vez en la historia—.

Doy gracias a Dios por esta visita, por el encuentro con el Santo Padre y por su ministerio. Os invito a seguir rezando por él.

Con mi afecto y bendición

 

+Rafael

Obispo de Cádiz y Ceuta

martes, 5 de octubre de 2021

CARTA PASTORAL de D. Rafael para 2021 2025

 


“Estamos viviendo un tiempo providencial con nuevas oportunidades para el Evangelio y la evangelización. Es un tiempo en que la Iglesia se abre a la llamada de una renovación profunda de su vocación discipular, misionera y profética. San Juan Pablo II lo dijo con insistencia y sabiduría pastoral: “la misión renueva la Iglesia, refuerza la fe y la identidad cristiana, da nuevo entusiasmo y nuevas motivaciones” (Encíclica Redemptoris missio . El Papa Francisco quiere “despertar aún más la conciencia misionera de la missio ad gentes y retomar con un nuevo impulso la transformación misionera de la vida y de la pastoral” (Carta con ocasión del Centenario de la Promulgación de la Carta Apostólica Maximum illud). Nos hace recordar que el bautizado es misionero por naturaleza y encuentra su fuerza en el amor de Dios. Hemos de aceptar, por tanto, y configurar el momento presente como Kairós, como tiempo de gracia que nos es dado por Dios….”.

DESCARGAR CARTA Y PLAN PASTORAL 2021-2025 EN PDF

viernes, 9 de julio de 2021

9 Y 10 DE JULIO. Jornadas de Agentes de Pastoral Familiar

 


Os enviamos el enlace de ZOOM por si os queréis conectar a las Jornadas de Agentes de Pastoral Familiar que se van a celebrar este fin de semana en el Centro de Congresos Fray Luis de León, en Guadarrama. Se trata de un único enlace para todas las Jornadas.

Unirse a la reunión Zoom

ID de reunión: 984 9395 0977
Código de acceso: 078867

domingo, 9 de mayo de 2021

HOY SE CELBRA LA PASCUA DEL ENFERMO. MISA EN LA CATEDRAL A LAS 12H

Le doy gracias a Dios porque hoy podemos dejar que salga hacia fuera la alegría de la fe, la alegría de la vida cristiana, la presencia de Dios en nosotros. Le pedimos vivir hondamente la fe para que podamos mantenernos con esperanza; y que, de esa esperanza, brote el consuelo de Dios y el gozo que está incluso por encima de las contrariedades y de los contratiempos de la vida, que –no hay que decirlo, porque lo sabemos todos– son grandes. En ciertos momentos, en cada momento de la historia, en este momento nuestro son muy acuciantes, no solamente en lo que se refiere a la economía, al trabajo, que ya es bastante gravoso, sino todo lo que arrastra detrás, todo lo que está en su origen y todas sus consecuencias, porque tenemos que mirar a nuestro alrededor y ver no solamente la pobreza o el empobrecimiento material de la falta de trabajo, de alimentos; vemos también el empobrecimiento de tantas personas, ahogadas en su propia existencia, sin horizonte para vivir, sin esperanza; a tantos jóvenes desconcertados, desorientados, narcotizados, como si para vivir la vida tuvieran precisamente que salir de ella, que hacerse inconsciencia ante ella, que no pensar en ella.

Afortunadamente, el Señor nos ayuda a vivir en Él el mayor de todos los realismos. La primera condición de la vida cristiana es el realismo. La fe no nos saca de la existencia, como algunos han llegado a pensar, ni nos priva de estar en la vida. Por el contrario, nos lleva a la vida, nos pone en la existencia, empezando por alabar, adorar y bendecir a Dios, que precisamente para acercarse a nosotros y para mostrarnos el camino de la vida se ha hecho hombre, ha asumido la existencia, nos ha enseñado a vivir, sin evitar ninguno de los sufrimientos humanos, ni de los dolores, ni de la soledad, ni de la posible dificultad, sino más bien al contrario, para iluminarlo todo con su presencia y hacernos partícipes de la alegría pascual.

Los santos, por eso, dirigen su mirada a Cristo. Viven bien y nos enseñan a vivir, porque han aceptado en su propia vida el camino de Cristo. Viven a la espera de la venida del Señor. El Señor ya ha venido a nosotros. Por eso somos cristianos, le conocemos, le amamos, estamos incorporados a la vida de la Iglesia por la iniciación cristiana, el Bautismo, la Eucaristía, la Confirmación, y esperamos la venida del Señor, que ya está con nosotros, que viene cada día -lo palpamos en nuestra vida, en la oración, los sacramentos…-, pero que vendrá al final de nuestra vida.

El Evangelio de estos días, en torno a imágenes del campo (la vid, los sarmientos…), contrarresta la supuesta “suficiencia” de las ciudades. Hoy en muchas circunstancias hablamos de paciencia, que siempre entendemos que tenemos que recomendarla cuando nos va mal la vida. Pero la paciencia es más amplia que todo eso. Tener paciencia es saber esperar, como el labrador que espera el fruto de la tierra y no sabe qué va a pasar, que está siempre pendiente del cielo o de la lluvia, que no sabe si va a venir a tiempo o si se va a estropear o si va a haber sequía… Es decir, está confiando en Dios, en su providencia… esto hoy es muy importante. Hemos logrado hacerlo todo con un botón, con un clic; incluso con el botón de un teléfono, a cientos de kilómetros de distancia, podemos encender la calefacción de una casa. El hombre del campo, por el contrario, sabe que es limitado, ¡el de la ciudad también, pero no se acuerda! El del campo sabe que tiene que mirar al cielo, tiene que pedir a Dios. ¿Qué necesaria es la virtud de la paciencia! Tenemos que mantenernos firmes en las dificultades. Y nuestra seguridad está en que Dios no nos deja nunca.

Esto no es el cielo ni lo será nunca. Es el camino del cielo y una proximidad del cielo muy grande, sobre todo si vivimos en el amor de Dios, porque el Señor nos hace vivir unidos en un amor que nos ayuda a vivir la vida. Pero caminamos al encuentro del Señor. Es muy importante esa consideración. El hombre actual, con mucha facilidad, olvida este camino hacia Dios, y olvida el gozo y la felicidad pensando encontrar esa felicidad en las cosas de la tierra ¡No está aquí, está en Dios! Cuando se olvida de eso piensa que el mundo le debe dar todo, que aquí debe ser tan feliz y tan colmado, que no es necesario que espere nada; incluso abusa del otro y piensa ya que no hay que esperar nada, «y ahora, como somos felices…». Entonces es cuando caen en el equívoco de una vida que da de sí lo que da de sí. El creyente descubre que no se puede vivir sin amar, que no se puede vivir sin esfuerzo y colaboración, porque Dios nos ha hecho libres, capaces de colaborar voluntariamente en las cosas que vemos convenientes para nosotros o necesarias. Las cosas no vienen automáticamente; porque se nos dé todo, no podemos exigirlo todo. Y esa conciencia de la propia vida es, como decía antes, un realismo; pero un realismo que lo aprendemos no solamente a la hora de vivir –porque podemos vivir ciegos, como muchos, equivocándose en sus caminos–, sino que el Señor, iluminando nuestra conciencia con la fe, siguiéndole a Él o a nuestros santos, nos hace compartir la verdad de la vida.

Éste es el momento en el que vivimos –otros han tenido otras características–. En el nuestro se dice por todas partes que vivimos atacados por un fuerte relativismo, que quiere decir que no hay ni un bien definido, ni un mal definido, que cada uno puede de alguna forma comportarse como quiera; porque, al fin y al cabo, todo es neutral, todo es neutro, hasta la persona humana en sus características más elementales. Efectivamente, en esa indefinición relativista es muy difícil buscar el bien y hacer el bien. El hombre que se fía de Dios se da cuenta de que la verdad tiene su sitio y que el hombre no puede prescindir de la verdad. Vivir en la verdad no es ningún tipo de fundamentalismo, sino que es entrar en ese realismo de la vida, y situarse, y pedir entonces lo que más necesitamos, que es la ayuda de Dios.

Es muy importante saber que Dios, en las situaciones difíciles, cuenta con nosotros, que Dios es compasivo y misericordioso. Y precisamente una de las cosas para que cuenta con nosotros es, primero, para que no caigamos en desesperación; y segundo, para que esa compasión y esa misericordia de Dios seamos capaces de vivirla en la caridad cristiana y extenderla a los demás. Cáritas está haciendo una gran labor, un gran servicio, que es eso que en la Iglesia llamamos siempre la «comunicación cristiana de bienes». En realidad son más bien bienes materiales, que son de los que hay más carencia y necesidad, pero toda nuestra vida cristiana es comunicación del bien de la vida, del bien del amor, de la misericordia y de la compasión que podemos compartir, de la fe que vivimos. Por eso, los padres estáis interesados en que vuestros hijos vivan, aprendan a vivir la fe, es decir, amando a Cristo, unidos a Nuestro Señor, sabiendo que la Virgen les protege, y viviendo con piedad una vida volcada en Dios, que ilumina la existencia y saca de nosotros lo mejor.

“Su gozo es la ley del Señor” (Sal 1,2.) Para eso vale rezar. Porque la ley no nos la impone nadie. Nosotros con esa conciencia, con esa comunión con Dios, nos damos cuenta de ese realismo del que hablaba antes, que el Señor nos pone ante la vida y nos muestra que puede ser un camino de salvación o un camino de perdición, que podemos ayudar a los demás o vivir en un egoísmo salvaje, atroz, y no solamente nos hacemos mal a nosotros, sino que perjudicamos a toda la sociedad. Posiblemente mucho de la crisis tremenda en que vivimos hoy está originada en un egoísmo pernicioso, donde cada uno ha buscado únicamente su propio aprovechamiento.

Qué momento tan bonito para escuchar a Cristo en el Evangelio, y hacer nuestra oración con sus mismas palabras. «Nosotros queremos ser, Señor, el sarmiento unido a la Vid, nosotros sabemos que tenemos que estar unidos a ti, nosotros queremos dar fruto, pero ese fruto viene de ti, y por eso tenemos que estar arraigados en ti». Y cuando Jesús dice: Yo soy la Vid y vosotros los sarmientos, permaneced en mí para dar fruto abundante (cf. Jn 15, 5-6), todos pensamos de alguna forma que estamos en Dios. Pero no nos equivoquemos. Podemos estar, aunque nosotros nos lo creamos, cercanos anímicamente, sentimentalmente al Señor, pero muy alejados en la práctica de la vida cristiana, en el saborear sus preceptos para vivir con realismo nuestra vida.

Aprovechemos el Tiempo Pascual para dejarnos injertar de nuevo en la verdadera Vid que es Cristo y así poder dar fruto de obras verdaderamente cristianas, obras de caridad y bien, de justicia y reconciliación.

miércoles, 5 de mayo de 2021

Pascua del Enfermo 9 de mayo de 2021. “Cuidémonos mutuamente”. MISA EN LA CATEDRAL DE CÁDIZ, A LAS 12:00 H.



La Pascua del Enfermo (VI Domingo de Pascua) es el final de un itinerario que se inicia el 11 de febrero, Jornada Mundial del Enfermo. Este año la Campaña, marcada por la pandemia que estamos padeciendo, se centra en el tema: “Uno solo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos” (Mt 23, 8) y como lema para la campaña, en sintonía con este tema elegimos: “Cuidémonos mutuamente”. Es un día en el que las comunidades parroquiales oran con y por los enfermos y se administra el sacramento de la unción de los enfermos.

LA DELEGACIÓN DE PASTORAL DE LA SALUD OS INVITA A LA MISA DEL 9 DE MAYO EN LA CATEDRAL DE CÁDIZ, A LAS 12:00 H.

La Iglesia española se acerca tradicionalmente en este domingo, en el seno de sus comunidades parroquiales, al mundo de los enfermos, sus familias y los profesionales sanitarios, así como mostrando el rostro de Cristo curando y acompañándolos. 

domingo, 2 de mayo de 2021

La Pastoral Obrera ha demandado «trabajo decente» con motivo de la fiesta del 1 de mayo

 



Bajo el lema ¡Ahora más que nunca, trabajo decente!, el secretariado diocesano de Pastoral Obrera y la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de nuestra diócesis se unen al manifiesto lanzado por Iglesia por el Trabajo Decente (IDT), en el que alerta cómo el impacto de la pandemia está debilitando el derecho al trabajo, empobreciendo, precarizando y descartando a millones de trabajadoras y trabajadores, principalmente mujeres y jóvenes.

Este deterioro —advierten las entidades de inspiración cristiana que impulsan en España esta iniciativa (Cáritas, Conferencia Española de Religiosos CONFER, Hermandad Obrera de Acción Católica HOAC, Justicia y Paz, Juventud Estudiante Católica JEC y Juventud Obrera Cristiana JOC)— provoca que “el derecho al trabajo esté en riesgo, lo que supone que el pacto social entre en crisis y, con ello, la propia democracia”.

Así, con motivo de la celebración del Día del Trabajo y San José Obrero el próximo 1 de mayo, las distintas organizaciones de la Iglesia que defienden los derechos de los trabajadores y trabajadoras instan a garantizar el acceso a medidas de protección social para quienes no puedan trabajar o sus condiciones laborales no les permitan llegar a fin de mes. Igualmente, reclaman un amplio diálogo para configurar un nuevo contrato social basado en la centralidad de la persona, el trabajo decente y el cuidado del planeta.

Cambiar el sistema productivo para poner a las personas en el centro. (LEER MÁS)

viernes, 25 de septiembre de 2020

¡EMPEZAMOS! - ESCUELAS DE DISCIPULADO

 


Queridos evangelizadores:

    El curso está calentando motores, ya sabéis las fechas de las Escuelas de Discipulado con las pequeñas modificaciones que ha habido que hacer (sólo el segundo encuentro de las Escuelas de Cádiz y San Roque) y que os adjuntamos, estando preparados para ponernos en la línea de salida del curso pastoral 2020-2021 con ilusión y con muchas ganas. 

    Deciros, para que lo tengamos presente desde el principio, que este nuevo curso de la Escuela de Discipulado tendrá un tema central y único: LA COMUNIDAD. ¿Por qué? Porque es el fin que perseguimos desde el inicio, tomar conciencia, haciendo una revisión sencilla de los principios fundamentales de nuestra fe, que todo, sin una comunidad significativa no tiene absolutamente ningún sentido. Todos hablamos mucho de "Iglesia", pero sin una comunidad real y fuerte donde vivirla queda en un mero concepto vaciado absolutamente de contenido y significado. 
    Este tema lo iremos desarrollando poco a poco, como siempre, en un ambiente de familiaridad, confianza, diálogo, sencillez y acogida. Lo único que vamos a eliminar de las Escuelas va a ser el momento del compartir merienda por las razones obvias que ya sabéis, además de cuidar que el aforo en los distintos lugares tengan las medidas exigidas para evitar cualquier tipo de problema de salud. 
    Vamos a estar en contacto con frecuencia informandoos de todo aquello que sea necesario y que pueda ser de vuestro interés. 
    Un fuerte abrazo a todos. 
P. FDO CAMPOS 
VICARIO PASTORAL