Translate

Mostrando entradas con la etiqueta MIGRANTES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MIGRANTES. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de septiembre de 2026

Mons. Valdivia llama a reconocer que «todos somos peregrinos, todos somos migrantes»


La Catedral de Cádiz acogió este domingo la celebración diocesana de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2026, presidida por el administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Mons. Ramón Valdivia. La jornada de este año ha puesto especialmente el foco en los menores migrantes y refugiados, bajo el lema «Incluso uno solo de estos pequeños», inspirado en el Evangelio de Mateo (18,5).

La celebración ha invitado a situar en el centro la dignidad, protección y cuidado de los niños, niñas y adolescentes migrantes, promoviendo un cambio de mirada hacia quienes se ven obligados a abandonar sus lugares de origen. El mensaje de la jornada plantea superar una visión de las migraciones basada únicamente en cifras, porcentajes o discursos políticos para reconocer el valor singular de cada persona.

La eucaristía contó con la participación de agentes y voluntarios de la Pastoral Diocesana de Migraciones, además de numerosos migrantes residentes en la diócesis, que portaron las banderas de sus países de origen. El carácter festivo e intercultural de la celebración estuvo también presente en los cantos y bailes tradicionales africanos interpretados por las Hermanas del Rebaño de María, que llenaron de música la Catedral y pusieron de manifiesto la diversidad cultural presente en la comunidad diocesana.

Durante su homilía, Mons. Valdivia recordó que la Iglesia lleva más de un siglo celebrando esta jornada. «Hoy la Iglesia celebra el día del migrante y del refugiado. No es una cosa nueva, son 112 ediciones», afirmó, antes de presentar la condición de migrante como una realidad vinculada también a la experiencia cristiana.

El administrador apostólico señaló a Jesucristo como referencia de ese camino de peregrinación y acogida. «Siendo de condición divina no hizo alarde de su categoría de Dios estando en el cielo, sino que quiso acampar entre nosotros», expresó, destacando que Cristo salió de su casa para compartir la vida con los demás.

En este sentido, Mons. Valdivia afirmó que los creyentes están llamados igualmente a reconocerse como peregrinos y a construir una comunidad que trascienda las fronteras. «No somos portadores de un pasaporte, sino de un corazón grande; no de una frontera que trata de limitar ideas políticas, sino de una misma fe que nos hace reconocernos unos y otros pertenecientes a la misma familia», manifestó.El prelado dedicó también parte de su homilía a explicar el sentido del lema elegido para esta edición, centrado en los menores migrantes y refugiados. Según señaló, se trata de personas especialmente vulnerables por su edad y por las circunstancias que acompañan a muchos de sus desplazamientos.

«Son pequeños, son frágiles, que, a veces, pueden ser manipulados y siempre son desprotegidos», afirmó. Mons. Valdivia puso como ejemplo la propia dependencia de los niños durante sus primeros años de vida para subrayar la necesidad de cuidados y protección.

«Todos necesitamos unos cuidados que son absolutamente primordiales y básicos», añadió, situando esta necesidad de protección como uno de los elementos fundamentales del mensaje de la jornada.

El administrador apostólico destacó asimismo la diversidad cultural de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, reflejada en las diferentes nacionalidades de los fieles, religiosos, religiosas y sacerdotes que forman parte de la comunidad diocesana.

«La gran fuerza de esta Iglesia es que todos somos peregrinos, que todos somos migrantes, que todos tenemos que caminar», afirmó. En este contexto, invitó a los participantes a reconocer y compartir el bien que cada persona aporta a la comunidad.Tras la celebración eucarística, la jornada continuó con una convivencia intercultural en el Centro Tartessos de Cádiz, donde los participantes compartieron un almuerzo compuesto por platos típicos de distintas culturas.

La música, los bailes tradicionales y diferentes actividades lúdicas y deportivas completaron el encuentro, favoreciendo un espacio de convivencia y fraternidad entre personas procedentes de diferentes países y culturas.

En la organización y desarrollo de las actividades participaron voluntarios del Secretariado Diocesano de Migraciones, la Fundación Centro Tierra de Todos y la Asociación Cardijn, junto con personas migrantes que participan activamente en la vida de la diócesis.

La jornada concluyó así como un espacio de celebración y encuentro en torno a la realidad migratoria, con especial atención a los menores y a la necesidad de garantizar su dignidad, protección y acompañamiento.

martes, 7 de octubre de 2025

Mons. Rafael Zornoza: “Los migrantes son misioneros de esperanza que ensanchan nuestro corazón”

 


En la mañana del pasado domingo, la Catedral de Cádiz acogió la celebración diocesana de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2025, presidida por el obispo de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Mons. Rafael Zornoza Boy. El encuentro coincidió con el Jubileo de los Migrantes en Roma y se desarrolló bajo el lema Migrantes, misioneros de esperanza, con el propósito de destacar el valor humano y espiritual que las personas migrantes aportan tanto a la sociedad como a la Iglesia.

La ceremonia, marcada por un ambiente festivo y fraternal, contó con la participación de agentes y voluntarios de la pastoral diocesana de Migraciones, así como de numerosos migrantes residentes en la diócesis, que portaron las banderas de sus países de origen. Los cantos y bailes típicos africanos llenaron la catedral, simbolizando la riqueza cultural y la diversidad que conviven en la comunidad diocesana.

Durante su homilía, Mons. Zornoza recordó la especial responsabilidad de la diócesis gaditana, situada en el Estrecho de Gibraltar, ante el fenómeno migratorio: “Con esta jornada recordamos la labor que tenemos que hacer y las necesidades que el mundo tiene y que nos mira en nuestra circunstancia y en nuestra diócesis, muy singularmente afectada, desde hace tantísimos años, por la presencia de los migrantes. Eso ha dado la posibilidad de que se ensanche nuestro corazón y que podamos atender a todos los que vienen sin distinción y sin discriminación.”

El obispo centró también su mensaje en la importancia de la fe como fuerza transformadora ante las dificultades: “La fe hace milagros, produce enormes milagros. A nadie le interesa que midamos si tenemos mucha o poca fe; lo que debemos medir es cómo somos fieles, cómo vivimos como discípulos de Jesús.”

Refiriéndose al lema de la jornada, Mons. Zornoza subrayó que los migrantes son verdaderos portadores de esperanza: “Los migrantes viven con el motor de la esperanza para progresar, para superar las dificultades. Pero resultan para nosotros unos misioneros, especialmente quienes viven la fe cristiana y se entregan en nuestras comunidades. En nuestra diócesis contamos con religiosas y sacerdotes de otros países que forman parte de nuestra Iglesia.”

Tras la celebración eucarística, la jornada continuó con una convivencia intercultural en el Centro Tartessos de Cádiz, donde se compartió un almuerzo con platos típicos de diferentes culturas. La música, los bailes tradicionales y diversas actividades lúdicas y deportivas propiciaron un ambiente de fraternidad y encuentro.

El evento contó con la participación de voluntarios del Secretariado Diocesano de Migraciones, la Fundación Centro Tierra de Todos y la Asociación Cardijn, junto con personas migrantes que forman parte activa de la vida diocesana.

Con esta jornada, la Diócesis de Cádiz y Ceuta renovó su compromiso con la acogida, el respeto y la integración de las personas migrantes, reconociendo en ellas un testimonio vivo de fe, esperanza y fraternidad cristiana.

jueves, 19 de diciembre de 2024

Día Internacional del Migrante: La Diócesis de Cádiz y Ceuta, epicentro de esperanza y compromiso

Ayer, 18 de diciembre, se conmemoró el Día Internacional del Migrante, una fecha que nos invita a reflexionar sobre los desafíos y esperanzas de millones de personas que se ven obligadas a abandonar su hogar en busca de una vida digna. En este contexto, la Diócesis de Cádiz y Ceuta se erige como un punto crucial en la realidad migratoria española, siendo uno de los territorios más impactados por este fenómeno.

A lo largo del último año, miles de migrantes y refugiados han llegado a nuestras costas tras atravesar el Estrecho de Gibraltar, enfrentándose a peligros extremos en el camino. La Diócesis, consciente de esta dolorosa realidad, pone al servicio de esta situación, el apoyo, acogida y acompañamiento a estas personas que llegan con sus sueños y esperanzas, pero también con profundas heridas físicas y emocionales.

El trabajo incansable de Parroquias, el Centro Tierra de Todos y Cáritas, es un ejemplo de compromiso cristiano con los más vulnerables. Estas iniciativas ofrecen asistencia legal, apoyo psicológico, ayuda humanitaria y espacios donde los migrantes pueden compartir sus experiencias, encontrar consuelo y recuperar su dignidad.

En palabras del P. Sante Zanetti, director del Secretariado diocesano de Migraciones de la diócesis «La concienciación de las personas, de los cristianos, de los sacerdotes de nuestra ciudad, se basa en acoger de una manera mas atenta, como el verdadero prójimo que se acerca y necesita una ayuda, sin decir que muchas de estas personas aportan de sus talentos, de sus capacidades y de su fe, aportan para nuestro pueblo unas capacidades de vivir y de creer que a nosotros nos ayuda mucho».