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martes, 24 de febrero de 2026

Tarifa se despide de las Misioneras de la Inmaculada Concepción

 

Los tarifeños y tarifeñas han dicho adiós a las Misioneras de la Inmaculada Concepción tras 139 años de presencia ininterrumpida en el municipio. El administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Mons. Ramón Valdivia, presidió, en el día de ayer, la Misa de Acción de Gracias, en la Parroquia de San Mateo, y reunió a antiguas alumnas, familiares y numerosos fieles que no quisieron faltar a una cita cargada de emoción y gratitud.

La despedida pone fin a una trayectoria que comenzó en 1886, en uno de los momentos más difíciles para la ciudad. Aquel año, Tarifa fue golpeada por una devastadora epidemia de cólera que sumió a la población en el miedo, la precariedad sanitaria y el abandono institucional. Ante la gravedad de la situación, el entonces obispo Vicente Calvo y Valero impulsó la llegada de la congregación para organizar la atención sanitaria y asistir a los enfermos.

El 16 de julio de 1886, festividad de la Virgen del Carmen, las religiosas desembarcaron en el Foso a bordo del vapor Joaquín Piélago, procedentes de Cádiz, y fueron recibidas por el párroco Ignacio González. Al frente del grupo se encontraban sor Lourdes Vigo y Pascual y sor Purificación Mestre y Tortosa, figura clave en la consolidación de la congregación en la ciudad.

Su primera misión fue asumir la gestión de un antiguo hospital en ruinas, el actual Asilo de San José. En apenas un año lograron rehabilitarlo y ponerlo en funcionamiento. El centro fue inaugurado el 7 de octubre de 1887 y, desde entonces, se convirtió en un pilar esencial de la asistencia sanitaria y social de Tarifa.

Durante décadas, el edificio funcionó como hospital de caridad, colegio y paritorio. Miles de tarifeños nacieron entre sus muros, aprendieron a leer y escribir en sus aulas. Con el paso del tiempo, las instalaciones se transformaron en residencia para personas mayores y para quienes carecían de recursos, sin que las religiosas abandonaran su labor pastoral y evangelizadora, compatibilizando la atención asistencial con la vida espiritual del municipio.

El compromiso sostenido durante generaciones fue reconocido institucionalmente el 11 de julio de 1987, cuando, coincidiendo con el centenario de su llegada, la congregación recibió la Medalla de Oro de la ciudad.

En la actualidad, la residencia de mayores San José dispone de 69 plazas, muchas de ellas concertadas con la Junta de Andalucía, y ofrece servicios de psicología, fisioterapia, terapia ocupacional y trabajo social, además de cocina y lavandería propias. Desde 2018, la gestión está en manos de la Fundación Gerón, entidad especializada en la atención a personas mayores y cuyo modelo se basa en la cercanía, el trato humano y el respeto a la dignidad de los residentes.

La adquisición del inmueble por parte de la fundación abre una nueva etapa para el centro. Entre las líneas de trabajo en estudio se contempla una posible remodelación y ampliación de las instalaciones que permitiría alcanzar alrededor de 90 plazas, una actuación aún en fase de análisis orientada a mejorar la calidad asistencial y la adecuación de los espacios.

Más allá de cifras y proyectos, la marcha de las Misioneras tiene un profundo componente humano y emocional. La madre superiora, sor Pilar, ha confirmado que “hace tiempo que se estaba en el proceso de venta del inmueble”, una decisión motivada por la falta de vocaciones religiosas, que ha reducido progresivamente la presencia de la congregación hasta hacer inviable su continuidad en Tarifa.

Las religiosas que aún permanecen en el municipio serán destinadas a distintas sedes repartidas por la geografía española. Sor Pilar ha querido subrayar el cariño recibido por el pueblo tarifeño durante casi siglo y medio y ha recordado que, más allá de los edificios, permanece la huella de una entrega que marcó la historia social, educativa y sanitaria de la ciudad.

lunes, 23 de febrero de 2026

Comunicado de Cáritas Diocesana por el fallecimiento de una persona sin hogar en Cádiz

 


En lo que va de año, han fallecido cinco personas en la ciudad de Cádiz.

Cáritas Diocesana de Cádiz expresa, una vez más y con gran tristeza, su dolor ante el fallecimiento esta madrugada de una persona en situación de sin hogar en nuestra ciudad.

Con esta muerte, son ya cinco las personas sin hogar fallecidas en la calle en Cádiz en lo que llevamos de 2026, en apenas mes y medio. Esta realidad, que hiere profundamente la conciencia social, no puede seguir normalizándose como si fuera un daño colateral inevitable de nuestro tiempo.

Elevamos una oración por su descanso y expresamos nuestra cercanía a quienes compartieron con él algún tramo de vida, así como a las personas y entidades que lo acompañaron. Del mismo modo, recordamos que cada muerte en la calle es un fracaso colectivo, tal como hemos manifestado en anteriores comunicados.

No hablamos de cifras: hablamos de personas concretas, con nombre y sueños, que han muerto en soledad, sin la protección que toda persona merece. Vivir en la calle no es una elección, sino consecuencia de rupturas vitales, sociales y estructurales que exigen respuestas valientes y estables.

Esta nueva pérdida pone de manifiesto, una vez más, la insuficiencia de recursos continuados, la falta de dispositivos coordinados durante episodios de frío y la necesidad urgente de políticas de vivienda accesible y de acompañamiento sostenido. Una ciudad que aspira a la justicia social no puede permitirse que sus hijos más frágiles mueran en portales, bancos o garajes.

Por ello, apelamos con firmeza a las administraciones públicas, a las entidades sociales, a la comunidad cristiana y al conjunto de la ciudadanía a reforzar de manera estable los recursos de emergencia, garantizar dispositivos continuados y previsibles ante las inclemencias meteorológicas, promover políticas de vivienda digna de acceso real, y sostener procesos de acompañamiento integral que permitan prevenir estas situaciones y no solo reaccionar ante ellas.

Como ya hemos afirmado anteriormente, la calle jamás puede ser un lugar para vivir, y mucho menos para morir.

Nadie sin hogar.


domingo, 22 de febrero de 2026

Parroquias de nuestra diócesis rezarán por los cristianos perseguidos

 


Con motivo del inicio de la Cuaresma los cristianos sentimos la necesidad de recordar la Pasión de Nuestro Señor: Empiezan los Via Crucis.

Es también un momento especial para recordar a los cristianos que viven su fe en países donde no se respeta la libertad religiosa. Cristianos que cargan día a día con la cruz del desprecio, la ofensa y la violencia solo por el hecho de ser cristianos en Nigeria, Paquistán, Siria, Mozambique o Nicaragua.

Un número creciente de parroquias de nuestra diócesis acogerán, durante este tiempo de Cuaresma, el Via Crucis por los cristianos perseguidos y necesitados. Esta iniciativa, impulsada por la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, quiere recordar a todos los cristianos, en especial, en este tiempo litúrgico, la situación de persecución o falta de libertad que sufren muchos hermanos en la fe en diversas zonas del mundo.

En este Via Crucis, cada estación corresponde a la historia de un cristiano o grupo de cristianos que llevan la cruz como Jesús. De esta manera experimentamos la comunión con nuestros hermanos, podemos rezar por ellos y nos hace crecer en la fe.

sábado, 21 de febrero de 2026

La Diócesis impulsa la vocación misionera con dos jornadas formativas en marzo

 


El Secretariado Diocesano de Misiones ha organizado un nuevo ciclo de Formación Misionera que se desarrollará los próximos días 14 y 28 de marzo, en horario de 9.00 a 13.30 horas, en el Beaterio de Jesús, María y José, en la localidad de Alcalá de los Gazules.

Esta iniciativa formativa tiene como objetivo fortalecer la vocación y el compromiso de los fieles con la labor misionera, ofreciendo un espacio de reflexión y profundización en los fundamentos de la misión, la pastoral y la oración dentro de la vida cristiana. El ciclo busca, además, animar a las comunidades parroquiales a redescubrir su dimensión misionera y a asumir un papel activo en la evangelización.

Las sesiones estarán impartidas por el consiliario del Secretariado de Misiones, el padre Pedro Pablo Vicente, junto a Daniel, un laico misionero recientemente regresado de su experiencia en tierras de misión, quien compartirá su testimonio y vivencias personales.

Desde la organización se invita a participar a todos aquellos interesados en profundizar en la espiritualidad y el compromiso misionero. La inscripción puede realizarse a través del correo electrónico misiones@obispadocadizyceuta.es. Para cubrir los gastos del curso, se solicita un donativo de 20 euros.

Con esta propuesta, la Diócesis reafirma su apuesta por la formación continua de los laicos y agentes de pastoral, promoviendo una Iglesia en salida y comprometida con el anuncio del Evangelio.

viernes, 20 de febrero de 2026

Ceuta despide al capitán legionario Álvaro García en una emotiva misa funeral presidida por Mons. Ramón Valdivia

 


La ciudad de Ceuta ha rendido este martes un sentido homenaje al capitán legionario enfermero Álvaro García, fallecido el pasado 18 de enero en el trágico accidente ferroviario ocurrido en la localidad cordobesa de Adamuz.

La Iglesia de Nuestra Señora de África ha sido el escenario elegido para la celebración de la misa funeral organizada en memoria del joven militar ceutí, que ejercía como capitán del Tercio “Duque de Alba”. El templo acogió a numerosos familiares, amigos, compañeros del cuerpo y representantes institucionales que quisieron acompañar a sus seres queridos en este momento de dolor.

El oficio religioso estuvo presidido por el administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Mons. Ramón Valdivia, y fue concelebrado por el vicario de Ceuta, el padre Francisco Fernández Alcedo. Durante la homilía, se recordó la figura de Álvaro García como un servidor ejemplar, comprometido con su vocación militar y sanitaria, y se destacó su entrega y dedicación tanto en el ámbito profesional como en el personal.

Al acto asistió el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, acompañado por miembros del Gobierno local, así como autoridades civiles y militares. La presencia institucional subrayó el reconocimiento oficial hacia la trayectoria y el servicio prestado por el joven capitán.

La ceremonia transcurrió en un ambiente de profundo recogimiento y emoción. Ceuta, unida en el dolor, quiso así despedir a uno de los suyos y mostrar su apoyo a la familia de Álvaro García, cuya pérdida ha causado una honda conmoción tanto en la ciudad como en el ámbito castrense.


jueves, 19 de febrero de 2026

Cáritas Diocesana de Cádiz inicia los talleres socioeducativos de 2026 para personas sin hogar en San Fernando y Chiclana

 


Los talleres son un espacio de adquisición de herramientas y habilidades que fortalecen su autonomía y su proceso de inclusión social.

Cáritas Diocesana de Cádiz ha puesto en marcha una nueva edición de los talleres socioeducativos dirigidos a personas en situación de sin hogar en las localidades de San Fernando y Chiclana de la Frontera, una actividad que complementa la atención social que se ofrece en la red de proyectos y dispositivos diocesanos.

Estos talleres, impartidos de manera semanal por técnicos y voluntarios, mantienen la metodología teórico‑práctica y participativa que tan buena acogida ha tenido en años anteriores, permitiendo a los participantes adquirir herramientas y habilidades que fortalecen su autonomía y su proceso de inclusión social.

Tal y como se viene desarrollando desde hace más de una década, el enfoque combina formación, acompañamiento y dinámicas que promueven la convivencia y el apoyo mutuo. Los contenidos que serán abordados en esta edición 2026, incluyen temas como autoestima, autoconocimiento y proyecto de vida, habilidades sociales y técnicas de comunicación, gestión emocional, autocontrol y bienestar mental, competencias digitales básicas para reducir la brecha digital, hábitos saludables, organización diaria y cuidado personal, así como otro temas propuestos por los propios participantes, según sus necesidades vitales.

Estos espacios formativos buscan generar un ambiente seguro y motivador donde cada persona pueda avanzar en su proceso vital, fortalecer capacidades y encontrar apoyo para mejorar su situación de vida.

La iniciativa cuenta con la financiación de Cáritas Diocesana de Cádiz y el apoyo económico de la Diputación Provincial de Cádiz, lo que garantiza la continuidad y el fortalecimiento de estas acciones en ambas localidades, tal como ya se venía realizando en ediciones anteriores.

Con el inicio de esta nueva programación, Cáritas Diocesana de Cádiz reafirma su compromiso de acompañar a las personas en situación de sin hogar, generando oportunidades reales de crecimiento personal y social, y trabajando para que nadie quede al margen.


miércoles, 18 de febrero de 2026

Mensaje del Administrador Apostólico a las Hermandades y Cofradías en la Santa Cuaresma



Queridas Hermandades y Cofradías de la Diócesis de Cádiz y Ceuta:

Con motivo de la entrada en el tiempo litúrgico de la Cuaresma quiero expresaros mi reconocimiento y el agradecimiento de la Iglesia que peregrina en nuestra Diócesis en estos días que nos preparan al momento central de nuestra fe: la celebración del Triduo Pascual en el que los cristianos renovamos nuestra fe en Jesucristo, Señor de la Historia.

La Cuaresma es un tiempo precioso que nos invita a hacer memoria, modificar nuestras conductas y transformar la sociedad en la que vivimos mediante la fe en la Resurrección de Cristo. Sin ese acontecimiento redentor, sólo nos quedaríamos en el mero recuerdo humano, como los que tenemos en nuestras plazas a través de la nomenclatura de las calles o estatuas que, con el paso del tiempo, nadie recuerda.

La cuaresma invita a todos los católicos a prepararnos para vivir personal y comunitariamente la Semana Santa, en primer lugar, dejando un espacio para que, en el silencio de la oración, hable nuestra conciencia a la que, a veces acallamos con las prisas y con el ruido de fondo que parece que ayuda a “tapar” nuestros errores. Nada más lejos de la realidad porque, por más que quisiéramos ocultar nuestra miseria, ésta al final sale a la luz.

La cuaresma es un momento oportuno para ser valiente y ponernos de frente a lo que hemos hecho mal y abrir las puertas de nuestro corazón para que entre la luz amorosa de Cristo, siempre dispuesto al perdón y a la misericordia. Ya sabemos que las armas de la luz son el ayuno, la oración y la limosna… Hacer uso de estos instrumentos nos pone en la verdad de lo que somos y en la debilidad de nuestros egoísmos y orgullos.

Pero no basta, simplemente, con darnos cuenta de la realidad de lo que somos. El Señor invita a la pecadora sorprendida en flagrante adulterio, a la que perdona, que en adelante no peque más. La cuaresma así se convierte en un momento propicio para aprender y seguir al Señor, que va cambiando, poco a poco, el corazón de los discípulos para modificar sus conductas y transformar la realidad.

De este modo, la cuaresma es un tiempo para volver al seno de la Iglesia, a frecuentar los sacramentos, a ponernos a servir a los demás a través de obras de caridad, y también, para abandonar la frialdad de nuestra independencia y encontrarnos con los hermanos, en la parroquia o en la Casa de Hermandad.

No podemos decir que somos cristianos si desconocemos quien es Jesucristo, si no vivimos de Él a través de la participación en la Eucaristía, si no dejamos que Él perdone nuestros pecados y su amistad genere en nosotros otro modo de vivir el don de la vida. Me parece que, para vivir bien el estilo cofrade no es bueno encontrarnos sólo en el tiempo de cuaresma o en el momento de la salida procesional, pero sin duda la cuaresma invita a compartir el tiempo con los que están llamados a ser tus hermanos, y lo son, por la fe.

Especialmente importante, además de la vida cotidiana de la Iglesia y de la Hermandad, es la misma estación de penitencia. Quizá sea este uno de los servicios más importantes que ofrece la Hermandad: organizar para los hermanos un tiempo de penitencia personal. Un tiempo en el que el cristiano se reconoce pecador y pide luz (que lleva en sus manos) para que comience una nueva vida. Tomar en serio la estación de penitencia es un precioso camino de santidad. Acompañamos con nuestro dolor a Jesús, pero ese camino llega también a la alegría de la Pascua. La Pascua no supone el fin del camino cofrade, sino que le da sentido y verdadera esperanza.

Cuando uno ha tomado conciencia de su limitación, pide perdón y ayuda para tomar otro camino, la senda escogida siempre es más humana y conduce a la persona por sendas de vida eterna. Sin razón, muchas veces se reprocha a las Cofradías y Hermandades su pasividad ante la transformación del mundo; sin embargo, gracias al camino que están recorriendo, conscientes de la importancia que tienen en la vida social, se van haciendo presentes en necesidades que cubrieron antaño, cuando fueron fundadas como corporaciones gremiales o vecinales para ayudarse mutuamente.

También hoy pueden adquirir las Hermandades nuevos protagonismos en la vida social. Mientras que el individualismo de nuestro tiempo exige abandonar por el camino a quienes obstaculizan nuestro fin, la experiencia cristiana de las Hermandades y Cofradías debe mirar el origen de su fundación, y darse cuenta de que, si somos hermanos, es porque tenemos un mismo Padre. Comportarnos como hermanos supone dejar atrás nuestros proyectos, incluso nuestra forma de hacer las cosas, en favor del bien común a través del diálogo, la escucha y la caridad.

Queridos hermanos, os invito a una nueva cuaresma que llene de sentido nuestra vida cristiana, y que la expectación de una nueva Semana Santa sea acompañada por una vuelta al amor de Jesucristo. Deseo que la Virgen María, en sus infinitas advocaciones, os permita experimentar también la acogida de la Madre, en el seno de la Iglesia.

Vuestro, en Cristo,

 

+ Ramón Valdivia Jiménez

Administrador Apostólico de Cádiz y Ceuta