Translate

domingo, 12 de julio de 2026

La restauración de los lienzos de Murillo pone en valor el rico patrimonio de la Iglesia en Cádiz

 


El patrimonio artístico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta vuelve a mostrar su extraordinario valor histórico, cultural y evangelizador gracias a la culminación de la restauración de once importantes lienzos procedentes del antiguo convento de Capuchinos de Cádiz, obras que la diócesis mantiene cedidas al Museo de Cádiz para su conservación, estudio y contemplación pública.

El Administrador Apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Mons. Ramón Valdivia, ha visitado este miércoles el Museo de Cádiz junto a la consejera de Cultura y Deporte en funciones de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo; el alcalde de Cádiz, Bruno García; la delegada del Gobierno andaluz en Cádiz, Mercedes Colombo, y la Delegada de Cultura en Cádiz Tania Barcelona para conocer el resultado de los trabajos de restauración realizados sobre este excepcional conjunto pictórico.

Durante la visita, Mons. Ramón Valdivia quiso expresar su agradecimiento a los equipos de restauradores y técnicos que, durante más de tres años, han trabajado con rigor y dedicación en la recuperación de estas obras maestras, destacando la importancia de preservar un patrimonio que forma parte de la historia de la fe en nuestra diócesis y que constituye un legado espiritual y artístico.

Entre las obras restauradas destacan tres lienzos de Bartolomé Esteban Murillo, entre ellos el célebre «Desposorios místicos de Santa Catalina», obra que el maestro sevillano dejó inacabada tras sufrir el accidente que le costó la vida y que fue concluida por su discípulo Francisco Meneses Osorio. También forman parte del conjunto «La Estigmatización de San Francisco» y una Inmaculada Concepción, además de cinco pinturas de Meneses Osorio y otras obras de destacados seguidores del círculo murillesco.

Estas piezas pertenecen al patrimonio de la Diócesis de Cádiz y Ceuta y permanecen depositadas en el Museo de Cádiz en virtud del convenio suscrito entre el Obispado y la Junta de Andalucía en 2021, mediante el cual la diócesis renovó la cesión de las obras durante dieciocho años, favoreciendo así su adecuada conservación, investigación y difusión. Gracias a este acuerdo, la Consejería de Cultura ha destinado más de 363.000 euros a la restauración integral de este importante conjunto barroco.

La intervención permitirá además la reapertura, tras el verano, de la sala dedicada al Barroco del Museo de Cádiz, donde estas obras volverán a exhibirse con las condiciones de conservación y presentación que merecen.


La Diócesis de Cádiz y Ceuta reafirma así su compromiso con la conservación del patrimonio eclesiástico, consciente de que el arte sacro no solo constituye un bien cultural de incalculable valor, sino también un instrumento privilegiado para la transmisión de la fe y la contemplación del misterio cristiano. La colaboración entre las instituciones eclesiales y las administraciones públicas hace posible que este legado siga siendo accesible para toda la sociedad, favoreciendo su conocimiento, estudio y disfrute.

El conjunto procedente del antiguo convento de Capuchinos está considerado uno de los más relevantes del patrimonio barroco andaluz y uno de los testimonios más significativos de la presencia de Murillo en Andalucía, consolidando a Cádiz como un referente en la conservación y difusión del arte sacro.

Estas son las once obras que conforman el depósito al Museo de Cádiz

sábado, 11 de julio de 2026

El padre Anthony Enitame distinguido como ‘Gaditano de Adopción’ por su compromiso con los más vulnerables

 


El sacerdote Anthony Enitame ha sido reconocido este jueves con la distinción de ‘Gaditano de Adopción’, un galardón concedido por LA VOZ-ABC y la Fundación Cajasol para destacar a personas que, a través de su trayectoria personal y profesional, han estrechado un profundo vínculo con la ciudad de Cádiz y sus ciudadanos.

El acto contó con la presencia de numerosas autoridades civiles, eclesiásticas e institucionales. Acompañando al galardonado estuvieron el administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Mons. Ramón Valdivia, y el vicario general y párroco de San Antonio, el padre Óscar González Esparragosa. También asistieron el alcalde de Cádiz, Bruno García; el director general de ABC en Andalucía, Álvaro Rodríguez Guitart; el director de ABC Sevilla, Alberto García Reyes; el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido; el delegado de La Voz de Cádiz, Javier Rodríguez; y la jefa de área de La Voz, María Almagro.

La historia de Anthony Enitame es un ejemplo de superación y resiliencia. Nacido en Nigeria, abandonó su país siendo adolescente en busca de un futuro mejor. Con apenas 16 años emprendió un largo y peligroso recorrido a pie por el desierto hasta Marruecos, desde donde cruzó el Estrecho en una patera rumbo a España. Durante aquella travesía sufrió hambre, sed y amenazas, llegó a beber su propia orina para sobrevivir y fue testigo de la muerte de dos compañeros de viaje. Tras su llegada al país, también tuvo que pedir ayuda en la calle antes de iniciar un camino que lo llevaría años después a convertirse en sacerdote. En la actualidad desarrolla su labor pastoral como vicario parroquial de la iglesia de San Antonio, donde además impulsa diversas iniciativas de apoyo a personas en situación de vulnerabilidad.

Visiblemente emocionado al recoger el reconocimiento, Anthony agradeció el cariño recibido por la ciudad desde su llegada. Afirmó que ser considerado hijo adoptivo de Cádiz supone «un honor y un privilegio» que recibe «con gratitud y humildad». Durante su intervención recordó la acogida que siempre ha encontrado entre los gaditanos y aseguró que la ciudad le ha regalado un hogar y un sentido de pertenencia. «Me habéis hecho parte de vuestra historia», expresó, antes de concluir con una declaración de afecto hacia Cádiz: «Mi corazón está abierto a esta ciudad. Cádiz, yo soy tu hijo, tú eres mi madre y te amo con todo lo que tengo. ¡Viva Cádiz!».

El alcalde, Bruno García, destacó la importancia de reconocer una trayectoria marcada por el esfuerzo y la capacidad de superar enormes dificultades. Subrayó que conocer el camino recorrido por Anthony Enitame permite valorar aún más el ejemplo que representa para la ciudad.

Por su parte, el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, señaló que este galardón trasciende el concepto de un premio convencional, ya que distingue el vínculo emocional que una persona establece con una tierra hasta hacerla propia. En este sentido, recordó que Cádiz ha sido históricamente un lugar de acogida, capaz de integrar a quienes llegaron desde otros lugares y terminaron formando parte de su identidad.

Durante el acto también intervino el director de ABC Sevilla, Alberto García Reyes, quien puso en valor el recorrido vital del sacerdote y recordó las duras circunstancias que vivió antes de llegar a España. Destacó que el padre Anthony fue víctima de las redes de tráfico de personas cuando apenas era un adolescente y afirmó que su historia representa un ejemplo de esperanza y de integración. A su juicio, este reconocimiento simboliza tanto el esfuerzo personal del sacerdote como la capacidad de una sociedad para ofrecer oportunidades y convertir el sufrimiento en un futuro de libertad y servicio a los demás.

Fotografías cortesía de Nacho Frade / La Voz de Cádiz

jueves, 9 de julio de 2026

Mons. García Magán inaugura la Escuela de Verano de la CEE, con el curso «El colapso de la democracia»

 


El pasado martes 7 de julio, a las 11.00 horas, comenzó la Escuela de Verano de la Conferencia Episcopal Española (CEE) con el curso que lleva por título «El colapso de la democracia. La oportunidad para una geopolítica al servicio del ser humano», organizado por la CEE, en colaboración con la Universidad Pontificia de Salamanca y la Fundación Pablo VI. Este curso tiene lugar en la Fundación Pablo VI, en Madrid, del 7 al 9 de julio.

Durante estos tres días se abordarán los desafíos de las democracias y sus oportunidades de regeneración; la contribución de la Doctrina Social de la Iglesia al bien común; la justicia social, la pérdida de moral, el populismo y la polarización; la importancia de la espiritualidad o el contexto del mundo digital.

Apertura y conferencia inaugural

La apertura de este encuentro ha corrido a cargo del secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Francisco César García Magán, y del director general de la Fundación Pablo VI, Jesús Avezuela Cárcel.

Tras agradecer la acogida del curso, Mons. García Magán ha destacado que la Escuela de Verano tiene como objetivo ser una “oferta de diálogo con la sociedad civil y una contribución al bien común de la sociedad”. Ha apuntado que este colapso “está presente en la praxis política de cada día” y, como consecuencia, surgen discursos que en realidad son cantos de sirena peligrosos: “A lo largo de la historia hemos sido testigos de esos experimentos que terminaron de una forma muy peligrosa para la dignidad de la persona”.

En este sentido, el Secretario General de la CEE ha apuntado que este curso recoge «un reto y una tarea del Papa León XIV” que se ha manifestado durante su reciente viaje apostólico a España, recuperar el carácter ético y bueno de la «política como un ejercicio de caridad«.


Por su parte, Jesús Avezuela ha puesto de manifiesto la “constante sensación de vulnerabilidad democrática” que vive la política moderna. Así, la revolución digital y los retos que de ella surgen han planteado “una nueva etapa con líderes despóticos” que “recurren a teorías conspirativas, fomentan polarización y aprovechan el poder de las redes sociales para erosionar pilares de convivencia”. “Moderación, respeto, prudencia y tolerancia han pasado a mejor vida y se ha instalado la desconfianza y la apatía”.

Con el discurso del Papa en el Congreso como referencia, Avezuela ha destacado la necesidad de recuperar una política responsable, con actitud de diálogo considerado y razonado para “resolver conflictos, mejorar las condiciones de vida y garantizar el desarrollo social”. “La Escuela de Verano se configura precisamente como esto, como un espacio de diálogo entre la Iglesia y distintos actores sobre temas relevantes”, ha apuntado.

Programa y participantes


La conferencia inaugural, hoy, 7 de julio, a las 11.30h, lleva por título «La democracia liberal en un mundo desmoralizado» y ha estado a cargo de Victoria Camps, catedrática emérita de Filosofía Moral de la Universidad Autónoma de Barcelona. A continuación, Federico Aznar Fernández Montesinos, profesor del Centro superior de Estudios de defensa Nacional ( CESEDEN) ha impartido la conferencia «Democracia y Populismo».

La sesión de tarde ha comenzado con la mesa redonda «¿Cómo impulsar una renovación cultural, moral y espiritual de la democracia?», en la que se ha contado con las intervenciones de Fernando Vidal, profesor de Sociología, Psicología y Trabajo Social en la Universidad Pontificia Comillas; Belén Becerril Atienza, catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad CEU San Pablo; y Benigno Pendás, presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.

Posteriormente, se ha celebrado el «Diálogo sobre comunicación y política», con la participación de David Jiménez Torres, profesor en la Universidad Complutense de Madrid y columnista en El Mundo; e Ignacio Camacho, periodista y columnista en ABC. La jornada ha concluido con la conferencia, a las 19.00 h., del nuncio apostólico en España, Mons. Piero Pioppo, quien ha hablado de «El consenso moral como fundamento de la sociedad democrática».

La presencia creyente en la vida pública


Mañana, 8 de julio, se reanudarán los trabajos con la conferencia «La presencia creyente en la vida pública: el compromiso por el bien común», a cargo del decano de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca, Román Pardo.

A continuación, tuvo lugar la mesa redonda «La democracia digital y sus consecuencias en la polarización social», con José María Lassalle y Paloma Durán Lalaguna, consultores y profesores de Filosofía del derecho en la Universidad Pontificia de Comillas; y Óscar Sánchez Alonso, profesor de Política y Ética de la Comunicación en la Universidad Pontificia de Salamanca.

Por la tarde, Gustavo Beliz, miembro de la Academia Pontificia de Ciencias Sociales del Vaticano, impartió la conferencia «La construcción de la vida pública desde la amistad social».

La jornada finalizó con la conferencia del obispo de Mondoñedo-Ferrol y presidente de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y Movilidad humana , Mons. Fernando García Cadiñanos sobre «La idea de democracia en Magnifica Humanitas».

Mons. Luis Argüello imparte la conferencia de clausura

Finalmente, la última jornada, el jueves 9 de julio, comenzará con el diálogo «Los polos del poder geopolítico y la quiebra del multilateralismo», en el que participarán Alberto Priego, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Pontificia Comillas; y José Manuel García-Margallo, ex Ministro de Asuntos Exteriores.

La conferencia de clausura, a las 12.30h, fue pronunciada por el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello García, con el título «La respuesta de las democracias a los retos éticos y antropológicos de la sociedad».

Porteriormente, el acto de clausura de este curso contó también con la participación del presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello, junto con el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, el rector de la Universidad Pontificia de Salamanca, Santiago García-Jalón, y del director general de la Fundación Pablo VI, Jesús Avezuela.

Las sesiones, en vídeo

martes, 7 de julio de 2026

En #LaIglesiaEn12Semanas: la salud mental, uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo

 


La iniciativa La Iglesia en 12 semanas 2026 cierra la campaña de este año con el tema de la salud mental, que es uno de los grandes desafíos de nuestro tiempoCada persona ha sido creada a imagen de Dios, con una dignidad que abarca cuerpo, mente y espíritu. Por eso, la salud mental forma parte del desarrollo pleno del ser humano y debe ser valorada y protegida. Y por esola Iglesia está presente en este ámbito ofreciendo una presencia cercana y esperanzadora.

El cuidado de la salud mental, parte del cuidado integral de la persona


El contenido de la semana se articula en torno a ideas principales que ayudan a comprender porque la salud mental tiene un lugar central en la vida de la Iglesia:

  • cada persona es creada a imagen y semejanza de Dios. Esta dignidad intrínseca implica que la salud mental es imprescindible en el desarrollo de la persona y debe ser cuidada y valorada;
  • la Doctrina Social de la Iglesia invita a mirar esta realidad como un signo de los tiempos que interpela la conciencia cristiana y la responsabilidad comunitaria;
  • el mandamiento del amor al prójimo —“amarás a tu prójimo como a ti mismo”— adquiere aquí una concreción urgente;
  • este compromiso cristiano implica gestos concretos: visitar a quien vive solo, crear espacios de encuentro intergeneracional, formar agentes pastorales capacitados para detectar situaciones de riesgo, promover una comunicación que no humille ni etiquete.

En definitiva, la fe ofrece caminos de acompañamiento. La oración es fuente de paz y fortaleza; permite confiar las preocupaciones y encontrar consuelo en Dios. La comunidad, por su parte, es un apoyo fundamental: nadie está llamado a vivir su sufrimiento en soledad.

Pero, desde la fe, el sufrimiento psíquico no se banaliza ni se espiritualiza de manera simplista. La Iglesia valora la ciencia médica y la psicología como instrumentos legítimos al servicio del bien humano. Buscar ayuda profesional no contradice la fe; al contrario, forma parte de la responsabilidad sobre la propia vida. Al mismo tiempo, la comunidad cristiana ofrece algo específico: esperanza, sentido y pertenencia. Saber que uno es amado por Dios y por una comunidad concreta puede ser un apoyo decisivo en momentos de oscuridad.

Un desafío de nuestro tiempo


El director del secretariado de la Comisión Episcopal para las Comunicaciones SocialesJosé Gabriel Vera, firma el escrito de esta semana desde la premisa de que «la salud mental constituye uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo» porque «cada vez son más las personas que padecen o que conviven con trastornos como la depresión, la ansiedad, los trastornos de la conducta alimentaria, las adicciones o enfermedades mentales graves que afectan profundamente a su vida personal, familiar y social». Un sufrimiento que también experimentan las familias. Por ello, «es imprescindible que toda la sociedad se implique en la promoción de una cultura del cuidado, la acogida y el respeto hacia las personas con problemas de salud mental«.

También señala que aunque en este ámbito la Iglesia desempeña un papel fundamental «no pretende sustituir la atención sanitaria o psicológica, sino complementarla desde la cercanía humana, ayudando a que cada persona descubra que mantiene intacta su dignidad y que nunca está sola en medio del sufrimiento».

«Solo desde el compromiso de todos – concluye – será posible avanzar hacia una sociedad más solidaria, donde la salud mental sea comprendida, atendida y protegida como un bien esencial para la vida y el bienestar de cada persona».

Uno reto frente al sufrimiento


La salud mental supone uno de los grandes retos de nuestro tiempo. Frente a este sufrimiento, la Iglesia habla de un cuidado integral de la persona. Lo escuchamos en el último podcast, con la participación de José Luis Méndez, director del departamento de Pastoral de la Salud de la Conferencia Episcopal Española; y Gerardo Dueñas, capellán en un hospital dedicado a la salud mental y subdelegado de Pastoral de la Salud de Madrid.

lunes, 6 de julio de 2026

16 de julio, Día de las gentes del Mar

 


El 16 de julio se celebra el Día de las gentes del mar, coincidiendo con la fiesta de su patrona, la Virgen del Carmen.  María, madre marinera, haz de nosotros una barca abierta a todos, es el lema de este año.

El departamento «Stella maris» (Apostolado del Mar), dentro de la Subcomisión Episcopal para las Migraciones y la Movilidad humana, es el encargado de editar los materiales para esta Jornada.

Mensaje del obispo promotor de Apostolado del Mar

Con el lema María, madre marinera, haz de nosotros una barca abierta a todos, el obispo promotor de Apostolado del Mar, Mons. Antonio Valín, obispo de Tui-Vigo, proclama con especial fuerza en su mensaje para este día que María es la esperanza para la gente del Mar.

Por ello, subraya: «seamos todos y todas barca abierta, disponible, acogedora, cercana a toda persona. Tener un corazón comprometido que no se quede en la mirada, que dé un paso adelante, que se implique de verdad».

En este sentido, en el mensaje recuerda al papa Francisco cuando afirmaba que estamos llamados a ser «una Iglesia en salida, centrada en la persona por encima de la lógica puramente económica o logística, y presente en las periferias humanas». Es la Iglesia que sale al encuentro acercándose a las fronteras, también a las invisibles fronteras del mar. Y es la Iglesia que nos recuerda que lo importante son las personas, todas, las que trabajan en el mar y las que quedan en tierra.

El obispo promotor constata que hay muchos retos en el mundo del mar. Según la FAO, más de mil millones de personas dependen del pescado como fuente principal de proteínas. «Sabemos que el gran reto no es solo técnico o económico; el gran reto es humano. Porque no basta con barcos más seguros o rutas más eficientes si no cuidamos a las personas que hacen posible todo eso», explica en el texto.