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domingo, 13 de septiembre de 2026

En la Fundación Cajasol en Cádiz. 'Patrimonio Religioso en el Emporio del Orbe'



Parroquias, hermandades, conventos y colecciones particulares de la provincia han prestado las obras que desde este viernes pueden verse en la Fundación Cajasol en Cádiz. 'Patrimonio Religioso en el Emporio del Orbe' reúne ese patrimonio disperso en dos salas, una dedicada al Barroco y otra a la Ilustración, bajo el comisariado de Lorenzo Alonso de la Sierra y Carlos Maura.


El conjunto permite comprobar hasta qué punto la ciudad dependió del tráfico marítimo para construir su propia cultura, ya que buena parte de las piezas llegó de talleres italianos, romanos, novohispanos y guatemaltecos. La exposición pertenece al programa municipal 'Cádiz, Orgullos@s de nuestra historia' y cuenta con la colaboración de Diario de Cádiz y del Obispado de Cádiz Ceuta.



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Hasta el 30 de septiembre, de lunes a domingo, de 11.00 a 21.00 h
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Entrada libre hasta completar aforo

viernes, 11 de septiembre de 2026

La Pastoral de la Salud celebra su 50 aniversario en las Jornadas Nacionales de Delegados


El Departamento de Pastoral de la Salud de la Conferencia Episcopal Española (CEE), integrado en la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social, organiza del 22 al 24 de septiembre, en Madrid, las L Jornadas Nacionales de Delegados de Pastoral de la Salud, que tendrán como eje la celebración de los 50 años de la Pastoral de la Salud en España. El encuentro lleva por lema «Id y curad. Cincuenta años cumpliendo el mandato del Señor«.

Las jornadas reunirán a los responsables de la pastoral de la salud para compartir experiencias, profundizar en los retos actuales y mirar hacia el futuro partiendo de la misión de la Iglesia de acoger, cuidar y acompañar a las personas enfermas.

La misión evangélica de cuidar

La primera jornada tendrá lugar el martes 22 de septiembre, por la tarde. Tras la acogida, la oración y la apertura de las jornadas, intenvendrá José Luis Méndez, director del Departamento de Pastoral de la Salud, quien ofrecerá la primera ponencia con el título «Curar toda enfermedad y toda dolencia. Significado de este encargo del Señor«.

A continuación, la segunda ponencia «Cuidar a nuestros mayores» estará a cargo de Miguel Garrigós, director del Secretariado de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida.

El miércoles 23 de septiembre se presentarán los resultados y reflexiones de la encuesta para una pastoral de la salud renovada, realizada en 2025, así como la Campaña 2027 y los materiales de formación.

La jornada continuará por la tarde con la ponencia «La pastoral hospitalaria ante un nuevo renacer«, que ofrecerá Luis Sánchez Ruiz, delegado episcopal de la pastoral de enfermos y mayores de la archidiócesis de Valencia. El programa incluye además la presentación de propuestas del Departamento y una oración por los enfermos y cuidadores.

Cincuenta años de camino

La última jornada, el jueves 24 de septiembre, estará especialmente dedicada a hacer memoria de estos cincuenta años de Pastoral de la Salud en España. Juan Manuel Bajo, delegado episcopal de Pastoral de la Salud de Tortosa, pronunciará la ponencia «Historia de la pastoral de la salud en España a lo largo de estos cincuenta años«.

Seguidamente, bajo el título «Recuerdos del camino recorrido en los 50 años en pastoral de la salud», se compartirán distintos testimonios vinculados a esta trayectoria. El programa contempla una entrevista a Mons. José Luis Redrado, obispo emérito y secretario emérito del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Agentes Sanitarios, y los recuerdos de Rudesindo Delgado, sacerdote y director emérito del Departamento de Pastoral de la Salud de la Conferencia Episcopal Española durante más de 20 años.

Las jornadas concluirán con los actos de celebración del 50 aniversario. A las 19.00 h. tendrá lugar una concelebración de la eucaristía en la catedral de la Almudena, seguida de una cena y un homenaje a los directores y obispos responsables de la Pastoral de la Salud durante estos últimos cincuenta años.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

ESTRENO 11 DE SEPTIEMBRE en ESPAÑA "SAGRADO CORAZÓN" (EN YELMO CINES DE BAHÍA SUR EL MARTES 15 Y JUEVES 17 A LAS 18.15H)


Sinopsis: Hace 350 años, en Francia, Jesús dio a conocer su corazón ardiente de amor a Santa Margarita María de Alacoque. Hoy, en todo el mundo, el poder del Sagrado Corazón sigue transformando vidas. Un impactante docu-ficción que nos sumerge a través de los siglos en el misterio del Sagrado Corazón de Jesús y nos revela su Amor personal e incondicional.
Pide la película en: https://sagradocorazonlapelicula.com/ ▶SUSCRÍBETE👉https://www.youtube.com/c/BoscoFilms?... ▶NUESTRA WEB👉https://www.boscofilms.es/

Intenciones de oración para 2027 de la Conferencia Episcopal Española


La Conferencia Episcopal Española publica las intenciones de oración para el año 2027, tras su aprobación en la reunión de la Asamblea Plenaria en abril de 2026.

Intenciones de la CEE para el año 2027

Enero: Por los bautizados, para que, sostenidos por la fe en Cristo resucitado, sean testigos de esperanza en medio de las dificultades del mundo.

Febrero: Por los matrimonios y las familias en dificultad, para que encuentren en el acompañamiento de la Iglesia apoyo, discernimiento y fortaleza para vivir su vocación con fidelidad.

Marzo: Por las vocaciones al sacerdocio, a la vida consagrada y al matrimonio, para que los jóvenes escuchen la llamada del Señor y encuentren comunidades que los ayuden a responder con generosidad.

Abril: Por quienes en este tiempo pascual reciben los sacramentos de la iniciación cristiana, para que crezcan en la fe, se integren plenamente en la Iglesia y den testimonio alegre del Evangelio.

Mayo: Por la transmisión de la fe en las familias y en las parroquias, para que padres, catequistas y educadores sean verdaderos testigos de Cristo para las nuevas generaciones.

Junio: Por los sacerdotes, para que, configurados con Cristo Buen Pastor, vivan su ministerio con entrega generosa, cercanía al pueblo y fidelidad al Evangelio.

Julio: Por quienes trabajan en el ámbito del turismo, la hostelería y los demás servicios, para que Dios, fuente de toda justicia, mueva los corazones y disponga las circunstancias de modo que vean reconocida su dignidad y disfruten de condiciones justas de trabajo y descanso.

Agosto: Por todos los cristianos, para que en el tiempo de descanso cuiden su vida interior, la convivencia familiar y el encuentro con Dios y con los hermanos.

Septiembre: Por el inicio del curso pastoral en parroquias, colegios y comunidades, para que sea un tiempo fecundo de evangelización, formación y crecimiento en la fe.

Octubre: Por la misión evangelizadora de la Iglesia, para que todos los bautizados anuncien a Cristo con su vida y sus palabras.

Noviembre: Por quienes han perdido a sus seres queridos, para que la esperanza en la resurrección les consuele y encuentren en la comunidad cristiana apoyo y cercanía.

Diciembre: Por las personas que viven situaciones de pobreza, soledad o exclusión, para que, al celebrar el nacimiento del Señor, experimenten la cercanía de Dios y la solidaridad fraterna.

lunes, 7 de septiembre de 2026

El Consejo Episcopal inicia el nuevo curso pastoral acompañando la situación de Ceuta


El Consejo Episcopal de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, presidido por el Administrador Apostólico, Mons. Ramón Valdivia, ha celebrado en Ceuta las jornadas de inicio del curso pastoral 2026/27, en un gesto de cercanía y acompañamiento a la Iglesia y a la Ciudad ceutí.
Durante los días 1, 2 y 3 de septiembre, el Consejo ha mantenido diversas sesiones de trabajo en la Vicaría General y ha podido conocer de cerca la situación que atraviesa actualmente la Ciudad. El consejo visitó al entorno de las playas, el Centro de Migrantes San Antonio, y mantuvo algunos encuentros, entre ellos con Cáritas Diocesana de Ceuta y con responsables de grupos, retiros y movimientos.

La agenda se completó con la participación en el Acto Institucional del Día de Ceuta y con la celebración de la Eucaristía en las parroquias de Santa Teresa de Jesús, Santa María de África y Nuestra Señora del Valle. Dentro de esta agenda de trabajo tuvo también especial relevancia el encuentro telemático con los miembros de la Subcomisión de Desarrollo Humano Integral de la Conferencia Episcopal Española, para informar y compartir la realidad eclesial, social y humanitaria de Ceuta y abordar la respuesta que, desde la Iglesia, se viene ofreciendo ante las circunstancias vividas en la ciudad.

La Iglesia de Ceuta agradece profundamente, esta presencia del Consejo Episcopal en Ceuta, así como la cercanía y comunión de toda la Diócesis: parroquias, comunidades, sacerdotes, religiosos y fieles, que han tenido presente a la ciudad en sus oraciones y que han hecho llegar durante estas semanas sus mensajes de cercanía y solidaridad.

Estos gestos han sido vividos como una expresión concreta de comunión eclesial y como un verdadero acompañamiento espiritual en momentos de extrema dificultad. Con este encuentro, el Consejo Episcopal inicia el nuevo curso pastoral renovando su compromiso de caminar junto a la Iglesia de Ceuta, desde la oración, la caridad y la esperanza.

viernes, 4 de septiembre de 2026

XI Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación

 


El pasado 1 de septiembre de 2026 se ha inaugurado oficialmente el Tiempo de la Creación, una iniciativa ecuménica de oración, con multitud de actividades en las diócesis de todo el mundo, que se extiende hasta el 4 de octubre, festividad de San Francisco de Asís. Además, el Papa invita durante este mes de septiembre, con motivo de este Tiempo de la Creación, a rezar  «Por el cuidado del agua».

Por su parte, los obispos españoles, a través de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social, con motivo de esta Jornada, han hecho público un mensaje en el que subrayan que el lema de la misma: «Con sus espadas forjarán arados y podaderas con sus lanzas» (Is 2,4) obliga a mirar de frente a la violencia. «Como nos recuerda repetidamente el magisterio de la Iglesia, no hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una única y compleja crisis socioambiental», aseguran los prelados.

Mensaje íntegro de los obispos españoles

Mensaje íntegro de los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social con motivo de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación 2026:

Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

En este primer cuarto del siglo XXI, atravesamos un verdadero kairós socioambiental, un tiempo de gracia y de urgencia ineludible para el anuncio del Evangelio a los hombres y mujeres de hoy. Al acercarse la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que celebramos cada 1 de septiembre marcando el inicio del Tiempo de la Creación hasta el 4 de octubre, nos preparamos con esperanza para acoger el mensaje que el Santo Padre, el papa León XIV, nos ofrece. El lema inspirador para la jornada de oración de este año, tomado del profeta Isaías, es: «De las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas» (Is 2,4).

Esta imagen bíblica subraya el vínculo profundo entre la resolución de los conflictos armados, la paz fraterna y el cuidado de nuestro entorno natural. El deterioro del medio ambiente constituye una grave violación de nuestro deber de custodiar la creación y una amenaza a largo plazo para la vida de cientos de millones de personas[1]. El profeta nos invita a una transformación radical: privilegiar el desarrollo, la sostenibilidad y el cultivo de la vida, en lugar de la violencia y la destrucción. A la luz de esta llamada, y recogiendo el fecundo magisterio de la Iglesia y del papa León XIV, los obispos queremos ofrecer unas palabras de reflexión, discernimiento y compromiso, encarnadas en la realidad de nuestra amada España.

1. La realidad herida de nuestra casa común en España

La teología y la acción pastoral de la Iglesia no pueden desarrollarse en una burbuja, de espaldas a los avances del conocimiento y al sufrimiento de nuestro pueblo. La crisis socioambiental contemporánea es un fenómeno complejo provocado por un modelo de desarrollo obsesionado con el crecimiento ilimitado[2]. A nivel planetario, la ciencia nos advierte que hemos traspasado peligrosamente los límites para mantener la vida en la Tierra, y en España esto se traduce en una realidad innegable: sufrimos una intensificación alarmante de las olas de calor, de sequías prolongadas y cronificadas, de incendios forestales, de lluvias torrenciales inéditas y una preocupante tendencia a la desertificación que amenaza a más de la mitad del territorio nacional.

Vemos con dolor la degradación de nuestros ecosistemas, el agotamiento de nuestras cuencas hidrográficas y la eutrofización de masas de agua emblemáticas por sobreexplotación de las áreas agrícolas circundantes, fruto de la sobreexplotación. A esto se suma la paradoja de un «crecimiento vacío», en el que el progreso económico de algunos no se traduce en bienestar para todos. Nuestra «España vaciada» no es un accidente, sino el resultado de décadas de decisiones que han concentrado la inversión y han dejado amplias zonas rurales en un proceso continuo de despoblación y desarraigo espiritual.

Como nos recuerda repetidamente el magisterio de la Iglesia, no hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una única y compleja crisis socioambiental[3]. Las consecuencias de esta degradación golpean primero y con mayor crueldad a los más vulnerables, manifestándose en la exclusión residencial y en la pobreza energética de muchas familias españolas que no pueden proteger a sus hijos del frío ni del calor extremo. Proteger el ambiente natural, como don de Dios, es un imperativo moral[4].

2. La cultura del poder y la normalización de la guerra

El lema de esta Jornada nos exige mirar de frente la violencia. En su reciente y luminosa primera carta encíclica, Magnifica Humanitas, el papa León XIV nos advierte sobre la expansión de una «cultura del poder» que se alimenta de polarizaciones y violencias, y denuncia la preocupante normalización y rehabilitación de la guerra como instrumento de política internacional[5]. Las armas pueden imponer un silencio temporal, pero nunca podrán edificar una paz auténtica y duradera.[6]

Por ello, el Santo Padre nos llama a abrazar una paz que sea «desarmada y desarmante»[7]. Una paz que no se funde en el miedo ni en el equilibrio armado, sino en el diálogo paciente, la justicia y la diplomacia[8]. En este sentido, es imperativo superar definitivamente la teoría de la «guerra justa», sin perjuicio del derecho a la legítima defensa, y reconocer que todo conflicto armado constituye una derrota de la capacidad de negociar y de la conciencia común de la humanidad.[9]

Pero la llamada a «forjar arados con las espadas» va más allá del armamento bélico tradicional. El papa nos alerta sobre la nueva carrera armamentística en el ámbito digital y económico, pidiendo explícitamente «desarmar la inteligencia artificial» para sustraerla de la lógica del monopolio y del dominio cognitivo[10]. Detrás de la ilusión de un mundo digital inmaterial, se esconde una industria que exige zonas de sacrificios, enormes cantidades de agua y energía e impulsa un neoextractivismo despiadado de «tierras raras» que deja cuerpos marcados y explotados, especialmente los de niños y adolescentes[11]. No podemos creer en Jesús y promover la guerra; no podemos creer en Jesús y abandonar a quien sufre o a quien huye de la miseria.[12]  

3. El «camino de Nehemías»: reconstruir desde la comunión y la justicia

Frente a la deshumanización del síndrome de «la Torre de Babel», que busca levantar torres de dominación tecnocrática y uniformidad, la Iglesia nos propone el «camino de Nehemías»: la reconstrucción paciente y compartida de las murallas de nuestra convivencia[13]. La civilización del amor no es una utopía ingenua, sino un proyecto exigente que consiste en traducir la caridad en estructuras de justicia[14].

Para la Iglesia que peregrina en España, forjar «arados y podaderas» significa comprometerse activamente con una transición ecológica y energética que sea verdaderamente justa e inclusiva. Esta transición no debe agravar las desigualdades territoriales ni dejar a nadie atrás. 

Debemos defender celosamente nuestros recursos naturales, especialmente la «hermana agua». Recordamos, iluminados por el documento Aqua fons vitae, que el agua es un bien común y su acceso es un derecho humano básico, fundamental y universal[15]. Es un don de Dios destinado a toda la humanidad, y no una simple mercancía sometida a las leyes del mercado.

4. Desarmar las palabras y reconocer el límite como dones

Para construir la paz desarmada en nuestra sociedad, a la que nos invita el Santo Padre, debemos empezar por nuestras propias actitudes y expresiones. El papa nos exhorta a «desarmar las palabras» para contribuir a desarmar la tierra[16]. En un clima político y social frecuentemente marcado por la crispación, debemos recordar que la pluralidad no debería degenerar en la descalificación permanente del adversario; la firmeza no exige desprecio y la discrepancia no conlleva humillación[17]. Renunciemos a las palabras hirientes, al juicio inmediato y a las calumnias, y cultivemos el amor en nuestras familias, en el trabajo y en las redes sociales[18].

Al mismo tiempo, la verdadera paz ecológica y social exige resistir las tentaciones engañosas del paradigma tecnocrático y del transhumanismo, que ven nuestra finitud y fragilidad humana como un defecto a corregir[19]. Como cristianos, sabemos que el ser humano no florece a pesar del límite[20], sino a menudo a través del límite. El verdadero florecimiento humano reside en la aceptación gozosa de nuestra fragilidad creatural, donde acontecen la dependencia mutua, la compasión y el amor[21]. La aceptación del cuerpo como don es la base ineludible para aceptar el mundo como casa común[22].

5. Conclusión: alzar la mirada con esperanza

Queridos hermanos, el cuidado de la casa común no se debe confundir con un simple activismo ecológico ni con un voluntarismo secular que prescinde de Dios. Nuestro esfuerzo humano es el humilde pan y vino que ponemos sobre el altar, confiando en la primacía de la gracia para que el Espíritu Santo los transforme en vida nueva. El Resucitado envuelve misteriosamente a todas las criaturas y las orienta hacia un destino de plenitud[23].

El lema del reciente viaje del Santo Padre a España ha sido «¡Alzad la mirada!» (Jn. 4, 35). Alzad la mirada hacia Cristo y alzadla para ver los campos que esperan la cosecha de la caridad. En esta Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, os invitamos a hacer de la conversión ecológica una experiencia profunda y comunitaria. Hagamos que cada gesto de sobriedad, cada esfuerzo por la justicia energética, cada acto de acogida al migrante y cada palabra de paz sean instrumentos con los que forjamos arados para cultivar una humanidad nueva.

Encomendamos este Tiempo de la Creación a la Bienaventurada Virgen María, Stella maris y Madre de la Caridad, para que ella, que sostiene el mundo en su corazón maternal, nos oriente en nuestra travesía, despierte en nosotros la valentía de la misericordia y nos enseñe a mirar a cada criatura con los ojos de Dios.

Que la bendición del Creador descienda sobre vosotros, sobre nuestra tierra española y sobre toda la familia humana.

jueves, 3 de septiembre de 2026

El vicario de Ceuta llama a preservar la convivencia ante la crisis humanitaria: «Estamos con el alma en vilo y con el corazón roto»

 


El padre Francisco Fernández Alcedo reivindica el papel de la Iglesia como espacio de acompañamiento y consuelo y pide evitar cualquier escalada de tensión entre las comunidades religiosas

El vicario de Ceuta y párroco del Santuario de Santa María de África, el padre Francisco Fernández Alcedo, ha intervenido esta mañana en la Cadena COPE para analizar la respuesta de la comunidad ceutí ante la crisis humanitaria desencadenada el pasado 30 de julio. Durante su intervención, el sacerdote ha defendido el papel de la Iglesia como acompañante de quienes atraviesan situaciones de sufrimiento y ha llamado a preservar la convivencia que caracteriza a la ciudad autónoma.

Fernández Alcedo ha asegurado que la Iglesia no puede permanecer al margen del dolor que atraviesa parte de la ciudadanía. «Ahora mismo, Ceuta está con el alma en vilo y con el corazón roto, y ante ese hecho, la Iglesia, pues no puede permanecer indiferente», ha señalado.

En este contexto, el vicario ha destacado la importancia del Santuario de Santa María de África como uno de los principales espacios de encuentro, consuelo y vida comunitaria de la ciudad. Aunque ha reconocido que los recursos materiales de los que dispone la Iglesia son limitados, ha puesto el acento en la labor de acompañamiento pastoral y en la necesidad de mantener una presencia cercana junto a las personas que están sufriendo las consecuencias de la situación.

«El deber de la Iglesia es acompañar y ver dónde está el prójimo al que, como ese buen samaritano, pues tenemos que atender una situación que nos desborda», ha explicado Fernández Alcedo, apelando a la dimensión asistencial y humana de la comunidad religiosa.

Una llamada a preservar la convivencia

Durante su intervención, el sacerdote también ha incidido en la necesidad de evitar que la crisis derive en una fractura social. Fernández Alcedo ha reivindicado el carácter plural y convivencial de Ceuta y ha rechazado cualquier escenario de crispación. «Ceuta no quiere la crispación, Ceuta sabe convivir, Ceuta es una ciudad acogedora y amante de esa convivencia», ha afirmado.

El vicario ha trasladado así un mensaje de serenidad ante la situación y ha defendido la responsabilidad compartida de las distintas comunidades religiosas para impedir que las tensiones puedan desembocar en enfrentamientos. En este sentido, ha apelado a la vigilancia y a la responsabilidad de todas las confesiones presentes en la ciudad para evitar que la situación pueda agravarse. «La Iglesia es garante de esa convivencia y es garante de que esto no vaya a extrapolarse a otro enfrentamiento», ha subrayado.

Fernández Alcedo ha puesto además en valor el diálogo interreligioso que forma parte de la vida cotidiana de Ceuta. A su juicio, la relación entre las distintas comunidades no debe entenderse como un gesto puntual o meramente institucional, sino como una realidad asentada en el día a día de la ciudad.

Con su intervención, el vicario ha querido reforzar la idea de que, ante una situación de especial dificultad, el acompañamiento, la solidaridad y el mantenimiento de los canales de diálogo resultan fundamentales para proteger la convivencia y evitar que la crisis humanitaria termine generando una crisis social de mayor alcance.