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jueves, 4 de junio de 2026

La rehabilitación de la Catedral y la atención a migrantes marcan la visita de Mons. Valdivia a Ceuta

 


El administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Mons. Ramón Valdivia, realizó la pasada semana una visita pastoral e institucional a la ciudad autónoma de Ceuta. Durante los días 28 y 29 de mayo, acompañado en todo momento por el Vicario de Ceuta, el padre Francisco Jesús Fernández Alcedo, la agenda comenzó con el conocimiento detallado del Plan de Actuación para la Rehabilitación Integral de la Santa Iglesia Catedral de Ceuta. Mons. Valdivia visitó las instalaciones del primer templo de la ciudad junto a los técnicos responsables del proyecto, con quienes pudo conocer de primera mano las actuaciones previstas para la conservación y puesta en valor del edificio catedralicio.

Posteriormente, mantuvo una reunión de coordinación con representantes de la administración local y los técnicos de la Ciudad Autónoma, en la que se abordaron distintos aspectos relacionados con el citado proyecto. Durante la jornada fue recibido por el presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas, en un encuentro que puso de manifiesto la buena colaboración institucional existente entre la Iglesia y las administraciones públicas al servicio del patrimonio histórico y cultural de la ciudad.

Ya por la tarde, el administrador apostólico mantuvo un encuentro con los profesores de Religión Católica de la ciudad, acompañado por la delegada diocesana de Enseñanza, Pilar Macarro. La reunión permitió compartir inquietudes y reflexiones sobre la realidad educativa y la importante misión evangelizadora que desarrollan los docentes en los centros educativos. La jornada concluyó con la celebración del sacramento de la confirmación de adultos en la capilla de Manzanera, perteneciente a la parroquia de San Bernabé y Madre de Dios de La Palma, donde Mons. Valdivia animó a los confirmandos a vivir con alegría y compromiso su pertenencia a la Iglesia.

Al día siguiente, el administrador apostólico inició su actividad pastoral con la visita a la parroquia de Nuestra Señora del Valle, donde presidió la celebración de la Eucaristía junto a la comunidad parroquial y al movimiento de cursillos de cristiandad. A continuación, visitó el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) y el Centro de Menores de la ciudad. En ambas visitas estuvo acompañado por el Vicario de Ceuta, el presidente de la Ciudad Autónoma y los responsables de las distintas áreas implicadas, especialmente la delegada competente en materia de menores. Mons. Valdivia pudo conocer de cerca la labor que se realiza en favor de las personas migrantes y de los menores acogidos, mostrando su cercanía y reconocimiento a los profesionales y voluntarios que desarrollan esta importante tarea social.

La agenda prosiguió con la visita al Centro San Antonio para personas inmigrantes, donde compartió un tiempo de encuentro con los responsables y la comunidad religiosa de los Escalabrinianos y usuarios del centro. Posteriormente, acudió a la Casa de Amor Fraterno para saludar a los participantes de un retiro del Proyecto Amor Conyugal, interesándose por el desarrollo de esta iniciativa de acompañamiento y fortalecimiento de la vida matrimonial y familiar. Además, Mons. Valdivia tuvo tiempo de hacer una visita a la Basílica Tardorromana.

La visita concluyó con una comida fraterna junto a los sacerdotes que desarrollan su ministerio en la ciudad de Ceuta, momento de convivencia y comunión eclesial que sirvió para compartir la realidad pastoral de las distintas comunidades cristianas y fortalecer los lazos de fraternidad sacerdotal.

La Vicaría General de Ceuta agradece la acogida dispensada por las instituciones civiles, las comunidades parroquiales, los responsables de los distintos centros visitados y todas las personas que han contribuido al buen desarrollo de esta visita, que ha permitido a Mons. Ramón Valdivia conocer de cerca la realidad social, eclesial y humana de la ciudad de Ceuta.

miércoles, 3 de junio de 2026

martes, 2 de junio de 2026

(VÍDEO) HOY A LAS 20H CONFERENCIA DE MONSEÑOR RAMÓN VALDIVIA EN EL AYUNTAMIENTO DE SAN FERNANDO

 


Hoy a las 20h conferencia de nuestro administrador apostólico sobre el Corpus muy muy interesante, es a las 20h en el ayuntamiento de San Fernando.

Los Obispos del Sur y la Junta de Andalucía garantizan la asistencia religiosa en los centros hospitalarios públicos

 


Esta mañana se ha firmado en el Arzobispado de Sevilla un convenio de colaboración entre la Asamblea de Obispos del Sur de España y el Servicio Andaluz de Salud (SAS) para la asistencia religiosa católica en los centros hospitalarios.

El convenio ha sido firmado por los arzobispos de Sevilla y Granada en representación de las provincias eclesiásticas del sur de España, monseñor José Ángel Saiz Meneses y monseñor José María Gil Tamayo, respectivamente, y por Antonio Sanz Cabello, consejero en funciones de Sanidad, Presidencia y Emergencias.

Mediante este convenio se protege el derecho a la asistencia religiosa católica, facilitando su desarrollo en los centros hospitalarios gestionados por el SAS. Así, en cada hospital público adscrito al SAS se mantendrá el servicio necesario para prestar la asistencia religiosa católica y atención pastoral a los pacientes que libre y espontáneamente lo soliciten, a los familiares de esos pacientes y sus allegados, así como al personal del centro en el que se presta esa atención, siempre que las necesidades del servicio hospitalario lo permitan.

Además de los firmantes, en el acto ha participado Nicolás Navarro, viceconsejero de Sanidad y Consumo.

lunes, 1 de junio de 2026

Pastoral de la carretera celebró ayer 31 de mayo la XI Jornada «Enjugar las lágimas»

 


El departamento de Pastoral de la Carretera celebró ayer 31 de mayo la XI jornada «Enjugar las lágrimas« con el lema “Consolaos, pues, mutuamente”(1 Tes 4, 18). Una jornada que comenzó a celebrarse el Año de la Misericordia, en 2016, con el objetivo de acompañar, rezar y dar una palabra de aliento y de esperanza a las personas que han perdido a un ser querido en accidente de tráfico y a las que han sido víctimas en primera persona y han quedado afectadas por secuelas permanentes para el resto de sus días.

Las ediciones anteriores de la jornada “Enjugar las Lágrimas” se han centrado en ofrecer acompañamiento espiritual y humano a víctimas de accidentes de tráfico y a sus familias. En este documento el director de la Pastoral de la CarreteraJosé Aumente, recuerda que la iniciativa comenzó en 2016, durante el Año de la Misericordia, como una respuesta pastoral orientada al consuelo, la escucha y la esperanza.

También señala algunos hitos importantes de su evolución: en sus primeros años, la jornada se celebraba el primer jueves de mayo, mes dedicado a la Virgen María. Desde 2020 quedó fijada oficialmente el 31 de mayo, coincidiendo con la fiesta de la Visitación de la Virgen María a Santa Isabel, como símbolo de cercanía y consuelo.

Además, cada edición ha buscado no solo recordar a las víctimas fallecidas, sino acompañar a quienes continúan sufriendo emocionalmente tras los accidentes. Las celebraciones suelen incluir eucaristías y encuentros con afectados, asociaciones de víctimas, conductores, transportistas y autoridades relacionadas con la seguridad vial.

La jornada se ha consolidado como una acción pastoral de cercanía y apoyo a las personas marcadas por el dolor y la pérdida, por el apoyo espiritual a los que sufren.

domingo, 31 de mayo de 2026

La Jornada Pro Orantibus pregunta «¿Por quién eres?»

 


a Iglesia celebra el domingo 31 de mayo, solemnidad de la Santísima Trinidad, la Jornada Pro Orantibus, que este año lleva por lema:  «Vida contemplativa: ¿por quién eres?» Los materiales de esta Jornada han sido preparados por la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada

Mensaje de los obispos

Los obispos de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada indican que en España celebra cada año la Jornada Pro Orantibus como una ocasión privilegiada para hacer visible, agradecer y sostener la vida contemplativa presente en nuestras diócesis. En este 2026, el lema «Vida contemplativa, ¿por quién eres?» sitúa ante una pregunta fundamental, capaz de iluminar, a través de la vocación contemplativa, la vida cristiana en su conjunto.

En su mensaje los obispos recuerdan que en un tiempo y contexto cultural marcados por la prisa, la dispersión interior y la tentación de medir la vida desde la eficacia inmediata, junto con una sed de espiritualidad a muchos niveles, «la vida contemplativa recuerda a toda la Iglesia que la pregunta decisiva no es solo qué podemos hacer y esperar, sino también, y sobre todo, por quién somos, vivimos yactuamos, por quién alzamos la mirada».

Además, subrayan la importancia de una existencia dedicada a la contemplación, que proclama, con la entrega de la vida, que «Dios es digno de ser buscado y amado por sí mismo y que situar la vida ante él representa por sí solo un servicio profundo y silencioso, tanto a la Iglesia como al conjunto de una humanidad muchas veces perdida en trincheras de odio y destrucción. Un servicio y una misión que la Iglesia y los hombres y mujeres de todos los tiempos necesitan».

En los materiales también se incluyen testimonios de vida contemplativa, donde dan a conocer su vida dedicada a Dios y puesta al servicio del mundo.


sábado, 30 de mayo de 2026

MARCHA POR LA VIDA: domingo 31 de mayo a las 12:00


Vivimos un momento decisivo para España y para Europa. Un momento histórico en el que se está librando una batalla silenciosa pero profunda: la batalla por la dignidad de la vida humana.

Las cifras deberían estremecernos. Cerca de 100.000 abortos al año en España. Más de 1.300 eutanasias practicadas. Miles de vidas descartadas en nombre de una supuesta libertad que, en realidad, está dejando a nuestra sociedad cada vez más sola, más fría y deshumanizada.

Y, sin embargo, corremos el riesgo de acostumbrarnos.

Ese es el verdadero peligro: la indiferencia. La normalización de la muerte. El mirar hacia otro lado mientras la anticultura del descarte avanza sin freno sobre los más vulnerables: el niño por nacer, el anciano, el enfermo, el discapacitado, quien sufre o quien se siente una carga.

Nos dicen que esto es progreso. Pero ninguna civilización progresa cuando deja de proteger a los débiles. Ninguna sociedad se fortalece cuando considera que algunas vidas valen menos que otras. La historia demuestra justamente lo contrario: cuando una cultura comienza despreciando la vida, termina destruyendo también sus instituciones, sus vínculos sociales y sus propios fundamentos morales.

Por eso la Marcha Sí a la Vida 2026 no puede ser una convocatoria más. Es una llamada urgente a la conciencia nacional. Una movilización imprescindible para todos aquellos que todavía creen que cada ser humano posee una dignidad inviolable desde su concepción hasta su muerte natural. Porque todos estamos directamente afectados por este tsunami silencioso que amenaza con convertir la vida humana en algo relativo, condicionado o prescindible.

No es tiempo de tibieza. No es tiempo de delegar en otros. No es tiempo de pensar que nuestra presencia no importa.

Importa. Y mucho.

Importa que las calles se llenen de familias, de jóvenes, de madres, de padres, de abuelos y de personas corrientes que se niegan a aceptar que la muerte se convierta en la respuesta social a los problemas humanos. Importa que España vea que existe una mayoría – a veces, silenciosa- dispuesta a defender la vida con valentía y esperanza.

Porque defender la vida no es una cuestión partidista. Es una cuestión profundamente humana. Todos hemos sido hijos. Todos hemos necesitado cuidados. Todos esperamos ser acompañados y queridos en nuestra fragilidad. La cultura de la vida no nace de la ideología; nace del amor, de la responsabilidad y del reconocimiento de que nadie sobra.

La situación social y política que vivimos es desoladora precisamente porque hemos olvidado el valor sagrado de cada persona. Cuando se pierde el respeto por la vida, todo empieza a resquebrajarse: la familia, la confianza social, la solidaridad y hasta la esperanza colectiva.

La historia demuestra que las grandes transformaciones sociales comienzan cuando personas corrientes deciden no permanecer calladas. Y hoy, más que nunca, necesitamos una movilización masiva, serena y firme en defensa de la vida.

La Marcha Sí a la Vida 2026 debe convertirse en un gran clamor ciudadano. Un testimonio público de que todavía queda esperanza. De que todavía hay millones de personas dispuestas a defender la dignidad humana frente a la anticultura de la muerte. Acudamos masivamente. Sin complejos. Con serenidad, pero con firmeza. Para que dentro de unos años nadie tenga que decir: “yo no hice nada”.

Ahora nos toca dar un paso al frente.

La vida también se defiende en las calles.

Por eso el domingo 31 de mayo a las 12:00 en C/ Serrano esquina C/ Ortega y Gasset, nos veremos todos en la Marcha Sí a la Vida 2026.