jueves, 3 de diciembre de 2020

Navidad. Díaz Ayuso: en la Cristiandad, “cada uno de nosotros es insustituible”... por ser hijo de Dios.


“Dios se hizo hombre”… por lo que el hombre celebra la grandeza de su linaje"
 La presidenta de la Comunidad Madrileña, Isabel Díaz Ayuso, realiza un discurso (cinco minutos, merece la pena escucharlo) en la inauguración del tradicional belén navideño, ubicado en la sede de la Comunidad, en la madrileña Puerta del Sol.

El mensaje navideño de Ayuso, lo más profundo que he oído en política durante los últimos lustros, un canto al Occidente, a la Cristiandad.


DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA XXVI. Instituciones económicas al servicio del hombre. Por Rafael Serrano


 
Vuelvo a retomar esta semana la Doctrina Social de la Iglesia, en este caso sobre el ahorro y consumo, tema que me parece importante en estas fechas. Espero que os sea útil, en la esperanza de que se acerque el alivio de las medidas restrictivas, y entre tanto nos preparemos con el Adviento a celebrar un año más la Navidad. 

La acción del Estado 

La acción del Estado y de los demás poderes públicos debe conformarse al principio de subsidiariedad y crear situaciones favorables al libre ejercicio de la actividad económica; debe también inspirarse en el principio de solidaridad y establecer los límites a la autonomía de las partes para defender al más débil. La solidaridad sin subsidiariedad puede generar fácilmente en asistencialismo, mientras que la subsidiariedad sin solidaridad corre el peligro de alimentar formas de localismo egoísta. 

La tarea fundamental del Estado en el ámbito económico es definir un marco jurídico apto para regular las relaciones económicas, con el fin de “salvaguardar las condiciones fundamentales de una economía libre, que presupone cierta igualdad entre las partes, nosea que una de ellas supere totalmente en poder a la otra que la pueda reducir prácticamente a esclavitud.” 

La función de los cuerpos intermedios 

El sistema económico-social debe caracterizarse por la presencia conjunta de la acción pública y privada, incluida la acción privada sin fines de lucro. Se configura así una pluralidad de centros de decisión y de lógicas de acción. La sociedad civil, organizada en cuerpos intermedios, es capaz de contribuir al logro del bien común poniéndose en una relación de colaboración y de eficaz complementariedad respecto al Estado y al mercado, favoreciendo así el favoreciendo así el desarrollo de una oportuna democracia económica. 

Ahorro y consumo 

Los consumidores, que en muchos casos disponen de amplios márgenes de poder adquisitivo, muy superiores al umbral de subsistencia, pueden influir notablemente en la realidad económica con su libre elección entre consumo y ahorro. 

La utilización del propio poder adquisitivo debe ejercitarse en el contexto de las exigencias morales de la justicia y la solidaridad, y de responsabilidades sociales precisas: no se debe olvidad “el deber de la caridad, esto es, el deber de ayudar con lo propio superfluo y, a veces, incluso con lo propio necesario, para dar al pobre lo indispensable para vivir”. 

Actualmente, en los países más desarrollados se extiende el consumismo como una forma de vida que nos lleva a valorar más el “tener” que el “ser”. Para contrarrestar este fenómeno es necesario esforzarse por construir “estilos de vida, a tenor de los cuales la búsqueda de la verdad, de la belleza y del bien, así como la comunión con los demás hombres para un crecimiento común sean los elementos que determinen las opciones del consumo, de los ahorros y de las inversiones”. Es innegable que las influencias del contexto social sobre los estilos de vida son notables: por ello el desafío cultural, que hoy presenta el consumismo, debe ser afrontado en forma más incisiva, sobre todo si se piensa en las generaciones futuras, que corren el riesgo de tener que vivir en un ambiente natural esquilmado a causa de un consumo excesivo y desordenado.” (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. II, c. 7, nn351-360) 

Rafael Serrano Molina

miércoles, 2 de diciembre de 2020

RETIRO ESPIRITUAL DE ADVIENTO. "JESÚS MÉDICO" I Manuel María Bru Alonso

 

 El pasado lunes 30 de diciembre, a las 16,30 horas,  se emitió en directo por el Canal de Youtube de la Delegación Episcopal de Catequesis de la Archidiócesis de Madrid un retiro espiritual de adviento propuesto por el Delegado de Catequesis, Manuel María Bru, sobre "Jesús Médico". (AQUÍ EL VÍDEO DISPONIBLE CON SU INTERESANTE Y PROFUNDA REFLEXIÓN)

martes, 1 de diciembre de 2020

«Para entrar en la habitación de un enfermo y llevar la buena noticia de Jesús hay que tener vocación y haber sido enviado por el Señor»

 


Cuando hablamos de la atención a los enfermos se nos vienen a la cabeza todos esos médicos, enfermeras, enfermeros, celadores y todo el personal que trabaja en los hospitales. Entre ese personal, hay una figura que tal vez pasa un poco más desapercibida, y es la del capellán de hospital. Una figura que se está exponiendo de la misma manera a esta pandemia del coronavirus con la finalidad de sanar el alma de los enfermos. Hablamos de esa atención espiritual con el delegado de Pastoral de la Salud, Fernando Carmona.

Pregunta. Usted que conoce bien a los capellanes de la diócesis ¿cómo es su labor, sobre todo ahora en este tiempo de pandemia?

Respuesta- Aunque sé que a ellos no les gusta que definamos su trabajo como una hazaña, esta labor tan bonita que realizan en los hospitales, hoy por hoy, se ha vuelto muy complicada y requiere de mucha entereza para poder seguir atendiendo a los enfermos y a los familiares como se merecen, desde un punto espiritual y religioso.

P- Además de delegado de Pastoral de la Salud, usted es médico en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz… ¿Cómo se acoge entre los profesionales sanitarios la figura de un sacerdote en un hospital?

R- Por lo general bien porque, entre otras cosas, tenemos que partir de que existe un acuerdo Iglesia-Estado en el que la figura de capellán está contemplada y debe existir en todos los hospitales públicos y se le trata como a cualquier otro profesional que trabaja en el hospital. Además de este aspecto legal, la experiencia es buena porque los profesionales sanitarios, ya sean creyentes o no, valoran y ven en la figura del sacerdote cuando se acerca al enfermo a una persona más que ayuda en esa atención integral que pretendemos siempre con el paciente y la familia.

P- ¿Y los enfermos, cómo ven la presencia de un cura entre los pasillos de un hospital?

R- Al igual que ocurre con los profesionales sanitarios, hay enfermos creyentes y otros que no lo son. También hay que partir de la base de que la mayoría de las personas que están en el hospital son creyentes, por lo que la figura del sacerdote siempre viene bien, porque saben que les ayuda a sacar esos interrogantes que tienen las personas y que salen, sobre todo, en esos momentos de sufrimiento y dificultad. Por todo ello, el capellán ayuda muchísimo en esa atención espiritual y religiosa, al igual que el médico ayuda en lo físico y en lo biológico. En el caso de que el enfermo no practique nuestra religión, el capellán tiene herramientas para abordar esa atención espiritual.

P- La pasada semana mandó usted una carta a la diócesis en la que ponía de relieve el riesgo que supone esa misión que realizan los capellanes de hospital, porque realmente, hoy por hoy, la labor de los capellanes se puede comparar a la que realizan los misioneros en zonas deprimidas o de conflicto. ¿Cree que somos conscientes del servicio que están prestando en estos momentos los sacerdotes de nuestra diócesis en esa atención espiritual?

R- Mi objetivo cuando escribí esa carta era reconocer que muchas veces no estamos tan pendientes o no nos damos cuenta de la labor que ellos están haciendo, sobre todo en estos tiempos de pandemia, que requiere desarrollar su trabajo con EPIS. Mi intención es poner de manifiesto que el hospital en estos momentos es como si fuera tierra de misión. Si uno no tiene vocación y ha sido enviado por el Señor, difícilmente entra en una habitación de un enfermo para llevar la buena noticia de Jesús.

P- El Padre José Díaz, capellán del Hospital Puerta del Mar, nos dejaba la pasada semana víctima del coronavirus. Imagino que usted le conocía, ¿cómo era el padre José?

R- Ha sido una pena tremenda lo del padre José porque en el ámbito hospitalario era una persona buena, responsable y muy querida por los profesionales sanitarios. Siempre estaba atento a los enfermos, se hacía querer. Destacaría su sentido del humor. Siempre tenía con el enfermo una palabra simpática, una historia, un chiste… algo que al paciente y a la familia hacía que se acordarán de él y dijeran «hay que ver lo bien que se ha portado conmigo y que simpático es este hombre». En el hospital le estamos echando mucho de menos. Me encuentro diariamente con compañeros que me dicen «que lástima lo del padre José» y me preguntan cómo se encuentran el resto de capellanes.

P- Precisamente eso le quería preguntar, ¿cómo están el resto de capellanes tras lo sucedido, tienen miedo?

R- Miedo tenemos todos porque es una situación muy complicada. Evidentemente, los primeros que tienen miedo son los enfermos y sus familiares, pero también nosotros los profesionales y los capellanes. Ese miedo se supera con la valentía y diciéndose a uno mismo «aquí estamos, sabemos por lo que estamos y hemos sido enviados por el Señor». Cuando uno se pone la bata o se pone el EPI el miedo se olvida y no queda más remedio que tirar para adelante.

P- Si bien es verdad que la primera ola de la pandemia no afectó tanto como en otras poblaciones a nuestra provincia, esta segunda ola sí que parece que está siendo más dura. ¿Cómo lo estáis viviendo en el hospital?

R- Es verdad que está siendo más complicado. No nos ha cogido por sorpresa como la primera vez pero sí es verdad que no ha sido hasta hace unos días cuando ha salido a la luz la dificultad que está teniendo. Llevamos muchísimos más casos que en la primera ola, más hospitalizaciones, situaciones muy graves… y es más duro por todos los meses que llevamos ya acumulados con esta situación, pero no nos queda otra que mirar hacia delante y ver lo que todavía nos queda por vivir. Tampoco podemos quedarnos con una perspectiva pesimista. A pesar de la dureza y la dificultad que tiene este momento tenemos que mirar al futuro con esperanza y hacer que salgan cosas positivas, rezar mucho por los enfermos y por los profesionales de la salud.

P- Aprovechamos también para hablar de la Pastoral de la Salud, ¿cómo estáis viviendo esta situación y cómo estáis llevando a cabo vuestro trabajo?

R- Pues de una manera muy intensa porque si ya habitualmente el trabajo de los grupos parroquiales, los voluntarios de la pastoral, los capellanes, la Hospitalidad Nuestra Señora de Lourdes… es constante, ahora con la pandemia hemos intentado incidir más en algunos aspectos que veíamos que eran muy necesarios como: la atención a las personas mayores que están en casa, la dificultad que existe para visitarlos suplirla con una llamada de teléfono o videollamada, hemos planteado nuevos proyectos de atención a profesionales sanitarios, que por la dureza de su trabajo estos últimos meses necesitan un apoyo y una atención más espiritual, proyectos de atención a personas que han perdido a un ser querido, atención en el duelo… Intentamos ofrecer todo aquello que en este tiempo de pandemia se puede echar un poco más en falta.

 

lunes, 30 de noviembre de 2020

Vividores.org: cómo combatir la eutanasia con sentido del humor

ENLACE A LA WEB VIVIDORES 

El Gobierno quiere evitar cualquier debate sobre la Eutanasia y aprobar cuanto antes la ley

La campaña 'Vividores' de la Asociación Católica de Propagandistas combate el discurso pro eutanasia mientras se tramita la ley en el Parlamento. La iniciativa ofrece testimonios de personas que se declaran "vividores" porque "vivir a veces mola y a veces no, pero siempre tiene un sentido".

«Los vividores son sobre todo personas que simplemente viven, así de fácil y de complicado. Vivir a veces mola y a veces no, pero siempre tiene un sentido, a pesar del sufrimiento. Y los vividores son los que entienden eso».

Así se presenta la campaña ‘Vividores’, una iniciativa de la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) para «hablar de vida y de cuidados paliativos» frente a la Ley de eutanasia que se está tramitando en el Parlamento y que tiene como objetivo hacer «reflexionar sobre el sentido del dolor y del sufrimiento, sin censurar nada, para provocar un debate social».

«Frente a la propuesta del Gobierno de aprobar la Ley de eutanasia, creemos que la mejor respuesta es, a través de testimonios concretos, demostrar que existe un modo distinto de vivir y de morir», subrayan sus impulsores.

A través de la web ‘www.vividores.org‘, se ofrecen testimonios reales de personas que a pesar de vivir dificultades se definen como «vividores», como el de María, la madre de un niño afectado por el Síndrome de Ondine; Andrés, un niño con laminopatía; Federico, de 91 años; o la joven pareja formada por Rodrigo y Rocío, que han superado juntos un cáncer.

La campaña, además de contar con estos testimonios, ofrece los argumentos de diferentes expertos en «educar, ayudar a pensar, bendecir y curar» como son Gregorio Luri, Higinio Marín, el sacerdote Javier Alonso y Ricardo Martino; emprenderá una campaña de difusión del tebeo ‘La residencia de los Vividores’ destinada a alumnos de 12 años para «profundizar en temas com la relación entre padres e hijos, la ancianidad, la familia, la adolescencia o la defensa de la vida»; y ofrece un simpático testamento vital «con algo de rima, que siempre queda mejor»:

Cuando se terminen mis días en este mundo,
Y poco antes de que ya me tenga que ir
quiero que se me recuerde, sobre todo,
por ser un crack de EL BUEN VIVIR.

No espero no sufrir, ni lágrimas no derramar
Lo único que pido, si no es mucho pedir,
Es en mi cama tener sentado a alguien que me
quiera amar.

Y llegado el momento de mi muerte
Que a todos nos vendrá a visitar
No quiero correr la suerte
De que alguien escriba mi punto final.

Quiero el calor suficiente
Y el amor que tantas veces di
Para que cuando llegue el momento de mi muerte
Pueda decir que me ayudaron a vivir.


domingo, 29 de noviembre de 2020

¿QUÉ ES VIVIDORES?. UN PROYECTO PARA HABLAR DE LA VIDA Y LA MUERTE.

ENLACE A LA WEB VIVIDOES.ORG

En unos momentos como los que estamos viviendo, viene muy bien reflexionar sobre la VIDA y la MUERTE. Por eso les recomiendo visitar la web VIVIDORES, donde a través de sencillos vídeos, les darán mucho que pensar. 

Un proyecto de la ACdP (Asociación Católica de Propagandistas) que se basa en “la defensa de la vida”, que quiere debatir sobre ella y “qué sentido tiene el dolor”. Para así “provocar debate sobre él y sobre si es el momento de legislar”.

Tampoco dejen de ver la entrevista a sus creadores:

ENTREVISTA

No hemos pensado y hablado lo suficiente sobre el dolor. Es la gran pandemia: la depresión. Hablamos de algo que nos atañe a todos, una cuestión existencial”. Por eso, Pablo Velasco y Jaume Vives decidieron impulsar 'Vividores'

ADVIENTO MISIONERO


Estimada familia diocesana.


Os remitimos la propuesta para "SEMBRADORES DE ESTRELLAS" y el Calendario de ADVIENTO MISIONERO.

No nos dejemos quitar la Navidad. Celebrémosla aún con más intensidad.

Adjuntamos dos propuestas para vivirla en clave misionera.

Para Sembradores te ofrecemos un cartel y un vídeo, de menos de un minuto para que sea fácil de compartir y así animar a su participación. Con un suculento premio: KIT BÁSICO MISIONERO.

Y para el Adviento, un divertido juego con contenido catequético en clave misionera.

Hagamos una gran siembra y que el niño Dios, pueda nacer en muchos corazones.

Oremos unidos en Cristo misionero, Pepe.

Obispado de Cádiz y Ceuta
José Sánchez Pérez
Director de Misiones y OMP | Obispado de Cádiz y Ceuta
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