Translate

Mostrando entradas con la etiqueta DSI. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DSI. Mostrar todas las entradas

sábado, 29 de agosto de 2026

Experto en Doctrina Social de la Iglesia


 ENLACE A TODA LA INFORMACIÓN

Sobre el Diploma Universitario de Experto en Doctrina Social de la Iglesia

Este curso de formación integral está pensado para aquellos que, por razones profesionales, educativas o de simple interés personal, deseen profundizar en el conocimiento de los grandes temas que afectan a nuestra sociedad actual, todo ello desde las orientaciones de la Iglesia Católica.

El diploma universitario de la Universidad CEU San Pablo es una herramienta formativa de gran utilidad para afrontar los retos intelectuales y culturales a los que se enfrentan los fieles laicos en un entorno social cada vez más desafiante.

Ayudas disponibles, el precio no será un problema

El precio no será ningún problema. Para aquellos con necesidades económicas, contamos con un sistema de ayudas para afrontar el gasto completo de la matrícula.

La Doctrina Social de la Iglesia es una herramienta clave para comprender y responder a los "signos de los tiempos", a los desafíos del mundo actual. Te invitamos a participar en este fascinante viaje hacia el entendimiento profundo de la Doctrina Social de la Iglesia.

Horarios y Modalidades: Presencial y Online

Este curso de un año de duración se desarrollará de octubre a junio en dos encuentros mensuales cada quince días (viernes de 16:00 a 20:00 y sábados de 10:00 a 14.00). Impartición como modalidad presencial en el Campus de Moncloa de la Universidad CEU San Pablo (Pº Juan XXIII, 8. Madrid · España) ò en modalidad on-line síncrona como recurso para los que necesiten vía telemática.

¿Qué aprenderás?

El programa de estudio consta de 20 créditos, divididos en fundamentación y campos temáticos específicos. Desarrollarás tus conocimientos en Teología, Antropología, Evolución Histórica, Fuentes y Metodología, así como en áreas temáticas como Matrimonio y Familia, Bioética, Derecho, Comunidad Política e Internacional, Economía y Trabajo, Cultura y Medios de Comunicación Social.

miércoles, 6 de mayo de 2026

Comunicado de la CLXII Asamblea Ordinaria de los Obispos del Sur de España

 


Se ha celebrado en Córdoba, el lunes 4 de mayo, la 162ª Asamblea de los Obispos del Sur de España, a la que pertenecen las diócesis de Sevilla, Granada, Almería, Asidonia-Jerez, Cádiz y Ceuta, Córdoba, Guadix, Huelva, Jaén y Málaga.

Ante las próximas elecciones al Parlamento de Andalucía, previstas para el 17 de mayo, los prelados andaluces han hecho pública una nota en la que apelan al voto responsable, en coherencia con la Doctrina Social de la Iglesia. «Como católicos —afirman— no podemos permanecer al margen de la tarea de edificar un mundo más justo y humano».

Durante la Asamblea, los Obispos han abordado también la situación de los monasterios de vida contemplativa en las diócesis andaluzas, poniendo de relieve los desafíos de sostenibilidad y relevo generacional que afrontan. En este sentido, animan al Pueblo de Dios a rezar por las vocaciones a la vida contemplativa y a sostener con su generosidad a estas comunidades.

Varios representantes de Acción Católica General han informado del Encuentro de Laicos de Parroquia, de Acción Católica General, que tendrá lugar del 24 al 26 de julio en Málaga, con el lema «Compartiendo caminos, acompañando esperanzas». Se trata de un encuentro abierto a niños, jóvenes y adultos que desean vivir, como Iglesia, un tiempo de reflexión, celebración y compromiso.

Como responsable en la Asamblea del Sur de la Pastoral de la Salud y de Seminarios, Mons. Sebastián Chico, Obispo de Jaén, ha dado cuenta del Convenio de Asistencia Religiosa en Centros Hospitalarios de la Junta de Andalucía, actualmente en tramitación, y del reciente Encuentro de rectores y formadores de los seminarios de las diócesis del Sur de España, celebrado el pasado 8 de marzo, en Málaga.

Asimismo, Mons. Francisco Jesús Orozco, como responsable para los Medios de Comunicación en la Asamblea, ha informado de la próxima renovación del convenio firmado con la Radiotelevisión Andaluza, al cumplirse los cuatro años del actual acuerdo.

Los Obispos han tenido conocimiento de los avances en el Convenio de Enseñanza Religiosa Escolar que se está negociando entre la Consejería de Desarrollo Educativo y los Obispos andaluces, mostrando su satisfacción y deseo de su pronta firma.

Finalmente, los obispos recuerdan el viaje del Papa León XIV a España, del 6 al 12 de junio. Durante su visita, recorrerá Madrid, Barcelona y San Feliu, así como las diócesis de Canarias y San Cristobal de la Laguna, pertenecientes estas últimas a la Provincia Eclesiástica de Sevilla. Los prelados invitan a rezar por los frutos de este viaje apostólico de Su Santidad y animan a participar en las celebraciones y actos programados con motivo de esta visita.

Comunicado de los Obispos del Sur de España con motivo de las próximas elecciones al Parlamento de Andalucía

El próximo 17 de mayo, las personas que viven en Andalucía están llamadas a las urnas para elegir a nuestros representantes en el Parlamento autonómico. Inspirados en la Doctrina Social de la Iglesia, recordamos la importancia de ejercer el voto y vivir cada día nuestro compromiso con responsabilidad. Se trata de un derecho y, al mismo tiempo, de un deber moral que contribuye a la construcción de la sociedad en la que vivimos. Como católicos, no podemos permanecer al margen en la tarea de edificar un mundo más justo y humano.

Valoramos y respetamos a quienes asumen el compromiso político con honestidad y coherencia, desde el diálogo, la cooperación y una auténtica vocación de servicio. Como recuerdan los últimos Papas, la política es “la forma más elevada de caridad” cuando está verdaderamente al servicio del bien común.

Pedimos a los políticos que no se instrumentalicen aspectos de la vida religiosa con fines partidistas o ideológicos y a los políticos católicos que no se inhiban de su identidad en la responsabilidad pública. Se hace necesario, también, superar la polarización en favor de la convivencia y la cooperación, así como promover el respeto a la verdad.

Nos dirigimos a los fieles de nuestras diócesis y a cuantos deseen escucharnos, con respeto, pero también con la convicción de nuestro deber de contribuir al bien común. Y lo hacemos conscientes de que la fe no es una ideología y no se identifica plenamente con ningún proyecto político concreto. Por eso, consideramos que es preciso discernir entre las distintas alternativas con fidelidad a la comunión eclesial y a los principios morales que la sustentan.

Estos principios implican la defensa de la dignidad de toda persona; el respeto a la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural; el reconocimiento y apoyo a la familia, fundada en la unión estable entre un hombre y una mujer, y abierta a la vida; el derecho a la vivienda;  el respeto al derecho de los padres a educar a sus hijos conforme a sus convicciones morales y religiosas, así como a la libertad religiosa, los valores espirituales y la objeción de conciencia; la atención preferente a los más vulnerables — jóvenes, ancianos, desempleados, personas con empleo precario y enfermos—; la ayuda al drogodependiente, favoreciendo su rehabilitación y poniendo todos los medios para la erradicación de las drogas; el cuidado de la creación; la promoción del bien común y la justicia social; y especialmente, dado el contexto actual y salvando el derecho de los Estados a regular sus flujos migratorios, la acogida al inmigrante, como exigencia del respeto a la dignidad de toda persona humana y sus derechos.

Pedimos al Señor y a la Virgen Santísima que estas elecciones nos ayuden a construir una sociedad más justa, desde el respeto a todos, la cooperación y el trabajo por el bien común. Y apelamos, tanto a creyentes como a no creyentes, a votar con responsabilidad y coherencia. Es nuestro derecho y nuestro deber.


miércoles, 5 de febrero de 2025

Mañana jueves 6 a las 19h, en la Asociación Católica de Propagandistas 4ª charla del curso sobre la Doctrina Social de la Iglesia

 


Os recuerdo que este JUEVES 6 FEBRERO a las 19.00 h  tenemos la 4a sesión del curso sobre DSI con un tema tremendamente actual: POBREZA Y EXCLUSIÓN SOCIAL

Continua en la Asociación Católica de Propagandistas el curso sobre la Doctrina Social de la Iglesia, que comenzó el pasado 14 de noviembre y se extenderá hasta el 6 de marzo. Titulado Doctrina Social de la Iglesia para Dummies, este ciclo de cinco sesiones mensuales busca profundizar en temas fundamentales que abordan la relación entre la fe y la justicia social, ofreciendo un espacio de reflexión y diálogo para todos aquellos interesados en comprender mejor estos conceptos.

Bajo la dirección de Miguel Ángel García Mercado, catedrático de Filosofía y jefe de estudios del Seminario San Bartolomé, los participantes tendrán la oportunidad de explorar cuestiones esenciales como: ¿Qué es la Doctrina Social de la Iglesia?; Personas y Derechos; El Bien Común; Pobreza y Exclusión Social; y La Doctrina Social de la Iglesia desde la Evangelii Gaudium. Cada sesión se desarrollará en un formato de coloquio, donde se combinará un enfoque ameno con un rigor académico, permitiendo así que los asistentes se sientan cómodos para expresar sus inquietudes y reflexiones.

Este curso se presenta como una respuesta a las críticas que, en ocasiones, se han dirigido hacia la actuación de la Iglesia. Desde la ACdP aseguran que muchos fieles se han visto interpelados por cuestionamientos que no siempre han sabido abordar. Con este objetivo en mente, la asociación busca ofrecer herramientas y conocimientos que ayuden a los participantes a entender y defender la postura de la Iglesia en temas sociales, tal como lo señala el Papa Francisco en DOCAT: “surge como una respuesta cristiana a la injusticia”.

La Doctrina Social de la Iglesia no solo es un conjunto de principios, sino que también es un llamado a la acción, a vivir la fe de manera comprometida con la realidad social. A través de este curso, se espera que los asistentes no solo adquieran conocimientos teóricos, sino que también se sientan inspirados a aplicar estos principios en su vida diaria y en su comunidad.

Con un enfoque inclusivo y accesible, la Asociación Católica de Propagandistas invita a todos aquellos que deseen profundizar en estos temas a participar en este enriquecedor curso, que promete ser una experiencia transformadora y esclarecedora.

PROGRAMA COMPLETO


miércoles, 8 de enero de 2025

Jueves 9 a las 19h, en la Asociación Católica de Propagandistas 3ª charla del curso sobre la Doctrina Social de la Iglesia

 


Continua en la Asociación Católica de Propagandistas el curso sobre la Doctrina Social de la Iglesia, que comenzó el pasado 14 de noviembre y se extenderá hasta el 6 de marzo. Titulado Doctrina Social de la Iglesia para Dummies, este ciclo de cinco sesiones mensuales busca profundizar en temas fundamentales que abordan la relación entre la fe y la justicia social, ofreciendo un espacio de reflexión y diálogo para todos aquellos interesados en comprender mejor estos conceptos.

Bajo la dirección de Miguel Ángel García Mercado, catedrático de Filosofía y jefe de estudios del Seminario San Bartolomé, los participantes tendrán la oportunidad de explorar cuestiones esenciales como: ¿Qué es la Doctrina Social de la Iglesia?; Personas y Derechos; El Bien Común; Pobreza y Exclusión Social; y La Doctrina Social de la Iglesia desde la Evangelii Gaudium. Cada sesión se desarrollará en un formato de coloquio, donde se combinará un enfoque ameno con un rigor académico, permitiendo así que los asistentes se sientan cómodos para expresar sus inquietudes y reflexiones.

Este curso se presenta como una respuesta a las críticas que, en ocasiones, se han dirigido hacia la actuación de la Iglesia. Desde la ACdP aseguran que muchos fieles se han visto interpelados por cuestionamientos que no siempre han sabido abordar. Con este objetivo en mente, la asociación busca ofrecer herramientas y conocimientos que ayuden a los participantes a entender y defender la postura de la Iglesia en temas sociales, tal como lo señala el Papa Francisco en DOCAT: “surge como una respuesta cristiana a la injusticia”.

La Doctrina Social de la Iglesia no solo es un conjunto de principios, sino que también es un llamado a la acción, a vivir la fe de manera comprometida con la realidad social. A través de este curso, se espera que los asistentes no solo adquieran conocimientos teóricos, sino que también se sientan inspirados a aplicar estos principios en su vida diaria y en su comunidad.

Con un enfoque inclusivo y accesible, la Asociación Católica de Propagandistas invita a todos aquellos que deseen profundizar en estos temas a participar en este enriquecedor curso, que promete ser una experiencia transformadora y esclarecedora.

PROGRAMA COMPLETO


jueves, 14 de noviembre de 2024

JUEVES 14 NOVIEMBRE a las 19.00 H. comenzamos el curso; "DOCTRINA SOCIAL de la IGLESIA para DUMMIES".

 


El 14 NOVIEMBRE a las 19.00 H. en la sede de. la ACdP (C/ José del Toro,6, 1º A) comenzamos el curso; DOCTRINA SOCIAL de la IGLESIA para DUMMIES".

Será un curso sobre DSI muy didáctico, enfocado a recordar y refrescar sus ideas fundamentales. 

Si alguien no entiende lo de "dummies", os diré que  es una expresión que se traduce por principiante o novato porque el propósito del curso es hacerlo muy asequible, explicando de forma sencilla a la vez que precisa la DSI.



martes, 14 de junio de 2022

Diploma Universitario de DSI

 


“LA MORAL SOCIAL NO ES ASIGNATURA SECUNDARIA. ES ASIGNATURA PRINCIPAL. PORQUE LOS DEBERES QUE INCULCA LA MORAL SOCIAL SON HOY DECISIVOS EN LA VIDA DEL MUNDO ENTERO”. 
“PARA LA MAYOR DIVULGACIÓN DE ESTA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA CATÓLICA JUZGAMOS QUE PUEDEN PRESTAR VALIOSA COLABORACIÓN LOS CATÓLICOS SEGLARES, SI LA APRENDEN Y LA PRACTICAN PERSONALMENTE Y, ADEMÁS, PROCURAN CON EMPEÑO QUE LOS DEMÁS SE CONVENZAN TAMBIÉN DE SU EFICACIA.” (Ángel Herrera Horia)

Interesante Diploma Universitario en DSI que ha organizado para el curso próximo, en segunda edición, el Instituto de Humanidades que dirijo. 


Participan profesores de una alta cualificación. Te adjunto el folleto donde se detalla todo el contenido. 

jueves, 5 de mayo de 2022

HOY A LAS 19.30H "La aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia en la vida política y Social"


 

En el marco de nuestra labor formativa para la acción queremos invitarte a la  mesa redonda online  prevista para el 5 de mayo a las 19:30 h

"La aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia en la vida política y Social"

Para ello contaremos con la presencia de tres invitados de excepción:

Los tres nos hablarán sobre cómo aplican estos principios y los hacen efectivos en su actividad social. La fe es para ponerla en alto, en valor, en acción, para que con su luz lo ilumine todo.

 

Estos tres testigos nos contarán cómo tratan de hacerlo.

 

La emisión de la conferencia será a través de nuestro canal de YouTube.

 

Puedes apuntarte en el siguiente formulario: INSCRIPCIÓNINSCRÍBETE AQUÍ

Esta mesa online es el broche de oro a nuestro curso sobre la «Aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia a las realidades temporales» al que te animamos que te inscribas para próximas ediciones.

jueves, 31 de marzo de 2022

DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA. Los sujetos de la pastoral social, por Rafael Serrano



La Iglesia en el ejercicio de su misión, compromete a todo el Pueblo de Dios .En sus diversas articulaciones y en cada uno de sus miembros, según los dones y las formas de ejercicio propias de cada vocación, el Pueblo de Dios debe corresponder al deber de anunciar y dar testimonio del Evangelio, con la conciencia de que <<la misión atañe a todos los cristianos>>.

            También la acción pastoral en el ámbito social está destinada a todos los cristianos, llamados a ser sujetos activos en el testimonio de la doctrina social y a injertarse plenamente en la tradición consolidada de la <<actividad fecunda de millones y millones de hombres, quienes a impulsos del magisterio social se han esforzado por inspirarse en él con miras al propio compromiso con el mundo>>. Los cristianos de hoy, actuando individualmente o bien coordinados en grupos, asociaciones y movimientos, deben saberse presentar como <<un gran movimiento para la defensa de la persona humana y para la tutela de su dignidad.

            En la Iglesia particular, el primer responsable pastoral de evangelización de lo social es el Obispo, ayudado por los sacerdotes, los religiosos y las religiosas, y los fieles laicos. Con especial referencia a la realidad local, el Obispo tiene la responsabilidad de promover la enseñanza y la difusión de la doctrina social, a la que provee mediante instituciones apropiadas.

            La acción pastoral del Obispo se actúa a través del ministerio de los presbíteros que participan en su misión de enseñar, santificar y guiar a la comunidad cristiana. Con la programación de oportunos itinerarios formativos, el presbítero debe dar a conocer la doctrina social y promover en los miembros de su comunidad la conciencia del derecho y el deber de ser sujetos activos de esta doctrina. Mediante las celebraciones sacramentales, en particular de la Eucaristía y la Reconciliación, el sacerdote ayuda a vivir el compromiso social como fruto del Misterio salvífico. Debe animar la acción pastoral en el ámbito social, cuidando con particular solicitud la formación y el acompañamiento espiritual de los fieles comprometidos en la vida social y política. El presbítero que ejerce su servicio pastoral en las diversas asociaciones eclesiales, especialmente en las de apostolado social, tiene la misión de favorecer su crecimiento con la necesaria enseñanza de la doctrina social.

            La acción pastoral en el campo social se sirve también de la obra de las personas consagradas, de acuerdo con su carisma; su testimonio luminoso, particularmente en las situaciones de mayor pobreza, constituye  para todos una llamada a vivir los valores de la santidad y del servicio generoso al prójimo. El don total de sí de los religiosos se ofrece a la reflexión común también como un signo emblemático y profético de la doctrina social: poniéndose totalmente al servicio del misterio de la caridad de Cristo por el hombre y por el mundo , los religiosos anticipan y muestran en su vida algunos rasgos de la humanidad nueva que la doctrina social quiere propiciar. Las personas consagradas en la castidad, la pobreza y la obediencia se ponen al servicio de la caridad pastoral, sobre todo con la oración, gracias a la cual contemplan el proyecto de Dios sobre el mundo, suplican al Señor a fin de que abra el corazón de cada hombre para que acoja dentro de sí el don de la humanidad nueva, precio del sacrificio de Cristo. (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. III, c. XII nn.538-540).

domingo, 27 de febrero de 2022

DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA. Promover el diálogo


            La doctrina social es un instrumento eficaz de diálogo entre las comunidades cristianas y la comunidad civil y política, un instrumento idóneo para promover e inspirar actitudes de correcta y fecunda colaboración, según las modalidades adecuadas a las circunstancias. El compromiso de las autoridades civiles y políticas, llamadas a servir a la vocación personal y social del hombre, según su propia competencia y con sus propios medios, puede encontrar en la doctrina social de la Iglesia un importante apoyo y una rica fuente de inspiración.

            La doctrina social es un terreno fecundo para cultivar el diálogo y la colaboración en campo ecuménico, que hoy en día se realizan en diversos ámbitos a gran escala: en la defensa de la dignidad de las personas humanas; en la promoción de la paz; en la lucha concreta y eficaz contra las miserias de nuestro tiempo, como el hambre y la indigencia, el analfabetismo, la injusta distribución de los bienes y la falta de vivienda. Esta multiforme cooperación aumenta la conciencia de la fraternidad en Cristo y facilita el camino ecuménico.

            En la común tradición del Antiguo Testamento, la Iglesia católicasabe que puede dialogar con sus hermanos hebreos, también mediante su doctrina social, para construir juntos un futuro de justicia y de paz para todos los hombres, hijos del único Dios. El común patrimonio espiritual favorece el conocimiento mutuo y la estima recíproca, sobre cuya base puede crecer el entendimiento para superar cualquier discriminación y defender la dignidad humana.

            La doctrina social se caracteriza también por una llamada constante al diálogo entre todos los creyentes de las religiones del mundo, a fin de que sepan compartir la búsqueda de las formas más oportunas de colaboración: las religiones tienen un papel importante en la consecución de la paz, que depende del compromiso común por el desarrollo integral del hombre. Con el espíritu de los Encuentros de oración que se realizan en Asís, la Iglesia sigue invitando a los creyentes de otras religiones al diálogo y a favorecer, en todo lugar, un testimonio eficaz de los valores comunes a toda la familia humana. (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia III, c,12, nn.534-537).

            El pasado día 15 del presente mes en la apertura de la Asamblea Plenario de los Obispos, su Presidente Cardenal Juan José Omella afirmaba: “ La Iglesia y cada uno de los católicos somos llamados a ejercer un liderazgo ético en el mundo de la economía, de la política y de nuestras relaciones particulares.” Y añadia: “En España existe un creciente y grave problema que se llama desigualdad social”. “Este es un reto que tenemos que abordar para asegurar la dignidad de todos y la necesaria justicia social  que es siempre garantía de paz social”.

           Es necesario, por tanto, que mejoremos nuestro conocimiento de la doctrina social de la Iglesia para poder ejercer ese “liderazgo ético” al que somos llamado.

 

                                                               Rafael Serrano Molina

jueves, 20 de enero de 2022

DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA. "DOCTRINA SOCIAL Y ACCIÓN PASTORAL"

La referencia esencial a la doctrina social determina la naturaleza, el planteamiento, la estructura y el desarrollo de la pastoral social. Ésta es expresión del ministerio de evangelización social, dirigido a iluminar, estimular y asistir la promoción integral del hombre mediante la praxis de la liberación cristiana, en su perspectiva terrena y trascendente. La Iglesia vive y obra en la historia, interactuando con la sociedad y la cultura de su tiempo, para cumplir su misión de comunicar a todos los hombres la novedad del anuncio cristiano, en la realidad concreta de sus dificultades, luchas, desafíos; de esta manera la fe ayuda a las personas a comprender las cosas en la verdad que <abrirse al amor de Dios es la verdadera liberación>. La pastoral social es la expresión viva y concreta de una Iglesia plenamente consciente de su misión de evangelizar las realidades sociales, económicas, culturales y políticas del mundo. 

 El mensaje social del Evangelio debo orientar la Iglesia a desarrollar una doble pastoral: ayudar a los hombres a descubrir la verdad y elegir el camino a seguir, y animar el compromiso de los cristianos de testimoniar, con solícito servicio, el Evangelio en campo social: < Hoy más que nunca, la Palabra de Dios no podrá ser proclamada ni escuchada si no va acompañada del testimonio de la potencia del Espíritu Santo, operante en la acción de los cristianos al servicio de sus hermanos, en los puntos donde se juegan éstos su existencia y su porvenir. La necesidad de una nueva evangelización hace comprender a la Iglesia que < su mensaje social se hará creíble por el testimonio de las obras, antes que por su coherencia y lógica interna>. 
 
La doctrina social dicta los criterios fundamentales de la acción pastoral en campo social: anunciar el Evangelio; confrontar el mensaje evangélico con las realidades sociales; proyectar acciones cuya finalidad sea la renovación de tales realidades, conformándolas a las exigencias de la moral cristiana. Una nueva evangelización de la vida social requiere ante todo el anuncio del Evangelio: Dios en Jesucristo salva a todos los hombres y a todo el hombre. Este anuncio revela el hombre a sí mismo y debe ser el principio de interpretación de las realidades sociales. En el anuncio del Evangelio, la dimensión social es esencial e ineludible, aun no siendo la única. Ésta debe mostrar la inagotable fecundidad de la salvación cristiana, si bien una conformación perfecta y definitiva de las realidades sociales con el Evangelio no podrá realizarse en la historia: ningún resultado, ni aun el más perfecto, puede eludir las limitaciones de la libertad humana y la tensión escatológica de toda realidad creada. La acción pastoral de la Iglesia en el ámbito social debe testimoniar ante todo la verdad sobre el hombre. La antropología cristiana permite un discernimiento de los problemas sociales, para los que no se puede hallar una solución correcta si no se tutela el carácter trascendente de la persona humana, plenamente revelado en la fe. 

La acción social de los cristianos debe inspirarse en el principio fundamental de la centralidad del hombre. De la exigencia de promover la identidad integral del hombre brota la propuesta de los grandes valores que presiden una convivencia ordenada y fecunda: verdad, justicia, amor, libertad. La pastoral social se esfuerza para que la renovación de la vida pública esté ligada a un efectivo respeto de estos valores. De ese modo, la Iglesia, mediante su multiforme testimonio evangélico, promueve la conciencia de que el bien de todos y de cada uno es el recurso inagotable para desarrollar toda la vida social. (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. III c. 12. nn 524-527)                                                                         
Rafael Serrano Molina

jueves, 30 de septiembre de 2021

DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA LIV LA PROMOCIÓN DE LA PAZ. Por Rafael Serrano




El desarme

            La doctrina social propone la meta de un <<desarme general, equilibrado y controlado>>. El enorme aumento de las armas representa una amenaza grave para la estabilidad y la paz. El principio de suficiencia, en virtud del cual un Estado puede poseer únicamente los medios necesarios para su legítima defensa, debe ser aplicado tanto por loe Estados que compran armas, como por aquellos que las producen y venden. Cualquier acumulación excesiva de armas, o su comercio generalizado, no pueden ser justificados moralmente; estos fenómenos deben también juzgarse a la luz de la normativa internacional en materia de no-proliferación , producción, comercio y uso de los diferentes tipos de armamento. Las armas nunca deben ser consideradas según los mismos criterios de otros bienes económicos a nivel mundial o en los mercados internos.

            El Magisterio, también ha formulado una valoración moral del fenómeno de la disuasión: <<La  acumulación de armas es para muchos como una manera paradójica de apartar de la guerra a posibles adversarios. Ven en ella el más eficaz de los medios, para asegurar la paz entre las naciones. Este procedimiento de disuasión merece severas reservas morales. La carrera de armamentos no asegura la paz. En lugar de eliminar las causas de guerra, corre el riesgo de agravarlas>>. Las políticas de disuasión nuclear, típicas de la llamada Guerra Fría, deben ser sustituidas por medidas concretas de desarme, basadas en el diálogo y la negociación multilateral.

            Las armas de destrucción masiva –biológicas, químicas y nucleares- representan una amenaza particularmente grave; quienes las poseen tienen una enorme responsabilidad delante de Dios y de la humanidad entera. El principio de la no-proliferación de armas nucleares, junto con las medidas para el desarme nuclear, así como la prohibición de pruebas nucleares, constituyen objetivos estrechamente unidos entre sí, que deben alcanzarse en el menor tiempo posible  por medio de controles eficaces a nivel internacional. La prohibición de desarrollar, producir, acumular y emplear armas químicas y biológicas, así como las medidas que exigen su destrucción, completan el cuadro normativo internacional para proscribir estas armas nefastas, cuyo uso ha sido explícitamente reprobado por el Magisterio: << Toda acción bélica que tiende indiscriminadamente a la destrucción de ciudades enteras o de extensas regiones junto con sus habitantes, es un crimen contra Dios y la humanidad que hay que condenar con firmeza y sin vacilaciones>>.

            El desarme debe extenderse a la interdicción de armas que infligen afectos traumáticos excesivos o que golpean indiscriminadamente, así como las minas antipersona, un tipo de pequeños artefactos, inhumanamente insidiosos, porque siguen dañando durante mucho tiempo después del fin de las hostilidades: los Estados que las producen, comercializan o las usan todavía, deben cargar con la responsabilidad de retrasar gravemente la total eliminación de estos instrumentos mortíferos. La comunidad internacional debe continuar empeñándose en la limpieza de campos minados, promoviendo una eficaz cooperación, incluida la formación técnica, con los países que no disponen de medios propios aptos para efectuar esta urgente labor de sanear sus territorios y que no están en condiciones de proporcionar una asistencia adecuada a las víctimas de las minas.

            Es necesario que se adopten las medidas apropiadas para el control de la producción, la venta, la importación y la exportación de armas ligeras e individuales, que favorecen muchas manifestaciones de violencia. La venta y el tráfico de estas armas constituyen una seria amenaza para la paz,: son las más usadas en conflictos no internacionales; su disponibilidad aumenta el riesgo de nuevos conflictos y la intensidad de aquellos en curso.

            Debe denunciarse la utilización de niños y adolescentes como soldados en conflictos armados, a pesar de que su corta edad debería impedir su reclutamiento. Éstos se ven obligados a combatir a la fuerza, o bien lo eligen por propia iniciativa sin ser plenamente conscientes de las consecuencias. Se trata de niños privados no sólo de la instrucción que deberían recibir y de una infancia normal, sino además adistrados para matar: todo esto constituye un crimen intolerable. Su empleo en las fuerzas combatientes de cualquier tipo debe suprimirse; al mismo tiempo, es necesario proporcionar toda la ayuda posible para el cuidado, la educación y la rehabilitación de aquellos que han participado en combates.  (Compendio de la Doctrina  Social de la Iglesia II c. 11, nn. 508-512.)

                                                             Rafael Serrano Molina