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martes, 7 de septiembre de 2021

DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA LII. LA PROMOCIÓN DE LA PAZ. Por Rafael Serrano


Una nueva situación dramática está dominando el panorama de la humanidad desde el pasado 15 de agosto en que la capital de Afganistán, Kabul, es tomada por los talibanes y cae el gobierno afgano. Una retirada de tropas americanas y de otros países, entre ellos España, deja al pueblo afgano a su suerte, después de 20 años de haber iniciado EEUU un pretendido proceso de acabar con el terrorismo y democratizar la política de Afganistán. Una vez más y de manera trágica se ha puesto de manifiesto la inutilidad de la guerra, para resolver los conflictos. La salida de los ejércitos extranjeros deja una secuela de dolor, incertidumbre muertes y tragedias humanas. Los afganos que han logrado ser evacuados han tenido que afrontar riesgos y temores indescriptibles; los que no lo han logrado se enfrentan a un peligro que les acecha permanentemente; los ciudadanos afganos que  no puedan exiliarse se verán sometidos a un régimen que presiente como de terror. Este es el triste balance de estos últimos 20 años de la historia de ese país tan duramente golpeado por las guerras.

            Debemos, pues, reflexionar guiándonos por la luz de la Doctrina Social de la Iglesia sobre la paz, bien tan deseado por la humanidad y tan lejos de alcanzar por la dureza del corazón humano. Propongo unas reflexiones sobre el derecho y el deber de defender la paz, aun cuando a veces sea inevitable el recurso a la fuerza, que tiene sus condiciones y sus límites. Al mismo tiempo hemos de tomar conciencia de que el cristiano tiene que ser  un promotor de la paz.

Defender la paz

            Las exigencias de la legítima defensa justifican la existencia de las fuerzas armadas en los Estados, cuya acción debe estar al  servicio de la paz; quienes custodian con ese espíritu la seguridad y la libertad de un país, dan una auténtica contribución a la paz. Las personas que prestan su servicio  en las fuerzas armadas, tienen el deber específico de defender el bien, la verdad y la justicia en el mundo; no son pocos los que en este contexto han sacrificado la propia vida por estos valores y por defender vidas inocentes. El número creciente de militares que trabajan en fuerzas multinacionales, en el ámbito de las <<misiones humanitarias y de paz>>, promovidas por las Naciones Unidas, es un hecho significativo.

            Los miembros de las fuerzas armadas están moralmente obligadas a oponerse a las órdenes que prescriben cumplir crímenes contra el derecho de gentes y sus principios universales .Los militares son plenamente responsables de los actos que realizan violando los derechos de las personas y de los pueblos o las normas del derecho internacional humanitario. Estos actos no se pueden justificar con el motivo de la obediencia a órdenes superiores.

            Los objetores de conciencia, que rechazan por principio la prestación del servicio militar en los casos en que sea obligatorio, porque su conciencia los lleva a rechazar cualquier uso de fuerza, o bien la participación en un determinado conflicto, deben estar disponibles  a prestar otras formas de servicio: <<Parece razonable que las leyes tengan en cuenta, con sentido humano, el caso de los que se niegan a tomar las armas por motivo de conciencia y aceptan al mismo tiempo servir a la comunidad humana de otra forma.>>

El deber de proteger a los inocentes

            El derecho al uso de la fuerza en legítima defensa está asociado al deber de proteger y ayudar a las víctimas inocentes que no pueden defenderse de la agresión Con mucha frecuencia la población civil también es atacada, a veces incluso como objetivo bélico. En algunos casos es brutalmente asesinada o erradicada de sus casas y de la propia tierra con emigraciones forzadas, bajo el pretexto de una <<limpieza étnica>>  inaceptable o por otros motivos incluso de integrismo religioso, ajeno por completo al verdadero espíritu de la religión. En estas trágicas circunstancias, es necesario que las ayudas humanitarias lleguen a la población civil y que nunca sean utilizadas para condicionar a los beneficiarios: el bien de la persona debe tener la precedencia sobre los intereses de las partes en conflicto.

            El principio de humanidad, inscrito en la conciencia de cada persona y pueblo, conlleva la obligación de proteger a la población civil de los efectos de la guerra. <<Esa mínima protección de la dignidad de todo ser humano, garantizada por el derecho internacional humanitario, muy a menudo es violada en nombre de las exigencias militares o políticas, que jamás deberían prevalecer sobre el valor de la persona humana. Es necesario hoy lograr un nuevo consenso sobre los principios humanitarios y reforzar sus fundamentos, para impedir que se repitan atrocidades y abusos>>.

            Una categoría especial de víctimas de la guerra son los refugiados, que a causa de los combates –o de las persecuciones políticas- se ven obligados a huir de los lugares donde viven habitualmente, hasta encontrar protección en países diferentes de donde nacieron. La Iglesia muestra por ellos un especial cuidado, no sólo con la presencia pastoral y el socorro material, sino también con el compreomiso de defender su dignidad humana: <<La solicitud por los refugiados nos debe estimular a reafirmar y subrayar los derechos humanos, universalmente reconocidos, y a pedir que también para ellos sean efectivamente aplicados>>.

            Vivimos tiempos en los que hay que intensificar nuestra oración pidiendo a Dios, por su Hijo Jesucristo, Principe de la Paz, nos esta paz que tanto ansía y necesita la humanidad y es hora también de hacernos promotores de la paz, donde quiera que estemos. (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, II c. 11, nº 502-505)

                                                         ​                                       ​Rafael Serrano Molina

lunes, 6 de septiembre de 2021

TIEMPO DE LA CREACIÓN. Jornadas de oración y mentalización por el cuidado de la creación

 

«¿Una casa para todos? Renovando el Oikos de Dios» es el lema que se propone este año para la Jornada Mundial de oración por el cuidado de la creación, que la Iglesia celebra el 1 de septiembre. El departamento de Ecología Integral, dentro de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social, hace público su mensaje para esta jornada y ofrece un subsidio litúrgico para facilitar la celebración.

El Tiempo de la Creación

La Iglesia en España se une así a la llamada del papa Francisco para celebrar el Tiempo de la Creación, que comienza el 1 de septiembre, con esta Jornada, y se cierra el 4 de octubre, día de san Francisco de Asís, patrón de la ecología.

Un tiempo, recuerda el mensaje, en el que «las comunidades cristianas de todo el mundo se unen en la renovación de su fe en Dios Creador, en la oración compartida y en una especial implicación en diversas tareas en defensa de la Casa Común».

 ¿Una casa para todos? Renovando el Oikos de Dios
(Texto íntegro)


domingo, 5 de septiembre de 2021

HOY domingo 5 de septiembre, llega a España la Cruz de la JMJ Lisboa 2023

 


La Cruz de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ ) de Lisboa 2023 llegará a España hoy domingo, día 5 septiembre. A las 12.15 horas está previsto el acto de acogida en la parroquia de María Auxiliadora de Fuentes de Oñoro, en la diócesis de Ciudad Rodrigo.

Desde allí se desplazará a Ciudad Rodrigo, donde comenzará un recorrido por las diócesis españolas que concluirá el 29 de octubre. Este día, en Ayamonte, diócesis de Huelva, tendrá lugar a las 18.30 horas la eucaristía y seguidamente, en torno a las 19.30 h., el acto de despedida. La Cruz cruzará la frontera por el río Guadiana hasta Portugal alrededor de las 20.30 horas.

Animar a los jóvenes españoles a participar en la JMJ

La Jornada Mundial de la Juventud tiene dos símbolos que la acompañan y representan: la Cruz y el icono de Nuestra Señora Salus Populi Romani. Estos símbolos peregrinan meses antes por las diócesis del país que organiza este gran evento para acompañar a los jóvenes en su camino de preparación hacia JMJ.

En esta ocasión la organización ha querido ampliar su recorrido por las diócesis españolas para animar especialmente a los jóvenes a prepararse y a participar en los actos de la JMJ de Lisboa 2023.

Calendario de peregrinación por las diócesis españolas:


sábado, 4 de septiembre de 2021

LA PARROQUIA ESTÁ VIVA, VIVÍSIMA

En la mañana de ayer 3 de septiembre, en la sede del Obispado de Cádiz y Ceuta, 11 sacerdotes han realizado el juramento y han tomado posesión como párrocos de sus nuevos destinos.

El obispo diocesano, Mons. Rafael Zornoza Boy, que ha presidido la ceremonia, ha recordado la importancia del rito de toma de posesión litúrgica en las parroquias, un acto que se irá llevando a cabo en cada una de ellas en las próximas semanas. “Esta ceremonia es una expresión muy bonita, catequética, que ve el pueblo de Dios, donde se ve la vinculación del sacerdote con el obispo, que le nombra como representante suyo y valedor de la Iglesia”.

Posteriormente, el obispo diocesano ha querido trasladar a los nuevos párrocos algunas de sus inquietudes. En este sentido, Mons. Zornoza ha asegurado que las parroquias dependen mucho de la orientación de los párrocos. “El impulso de la pastoral depende mucho de la impronta y del carácter del sacerdote”. De la misma manera les ha pedido tener muy presente la vida litúrgica y sacramental, la catequesis, y la caridad.

Por otro lado, el obispo diocesano ha hablado del que será el nuevo Plan Pastoral, y que se presentará en las próximas semanas. “Me gustaría que el nuevo plan diocesano de pastoral sea un impulso para una serie de acciones que tiendan a la revisión de la pastoral en un sentido misionero”.

El prelado ha incidido en varios aspectos fundamentales: “tomar en serio la renovación misionera de la parroquia; el trabajo en equipo, la relación entre las parroquias de la diócesis y las delegaciones; y, por último, la relación fraternal entre los sacerdotes aprovechando los encuentros arciprestales y de sacerdotes, así como la importancia de la asistencia a la formación permanente”.

Para terminar, ha animado a todos ellos, como es costumbre, a evangelizar, cuidar la catequesis y, aprovechando la celebración del Año de la Familia Amoris Laetitia, estar cerca de las familias y los jóvenes. Asimismo, ha pedido tener muy presente la pastoral vocacional.

Antes del acto de juramento, la Ecónoma Diocesana, Dña. Carmen Lobato, ha ofrecido a los párrocos una serie de indicaciones referente a la administración de los templos.

De esta manera, podrán ocupar las parroquias asignadas los siguientes sacerdotes:

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viernes, 3 de septiembre de 2021

RETIROS EMAUS PARA EL PRIMER TRIMESTRE

 



INFORMACIÓN DEL PRIMERO:
El próximo mes de Septiembre (D.M.) tendrá lugar el Retiro de Emaús para hombres, organizado en la Casa de Ejercicios del Santuario de Nuestra Señora de Regla (Chipiona) por la Parroquia San Severiano de Cádiz.

Inspirado en el Evangelio de San Lucas 24, 13-35, el retiro del Camino de Emaús, está pensado para que, tal y como nos narra este precioso pasaje, tengas un encuentro personal con JESUCRISTO.

Se trata de un retiro testimonial, en el que, a través de la experiencia vivida por otros laicos, puedas reconocer la presencia de Dios en tu vida.

El Retiro permite a los participantes parar el tiempo, tomarse un breve descanso, y desde la escucha y reflexión personal, reencontrarse a SI MISMOS a través de SU ENCUENTRO CON DIOS VIVO.

Nada será igual a partir de ese momento.

Por todo ello te invitamos a vivir este maravilloso regalo de Dios.

• FECHA: 24-26 de Septiembre de 2021.
• COMIENZO: Se inicia el 24 de Septiembre a las 17:00 horas.
• FINAL: Termina el 26 de Septiembre con una Misa a la que pueden asistir familiares y amigos a las
17:30 horas.
• LUGAR: Casa de Ejercicios del Santuario de Nuestra Señora de Regla. Paseo Costa de la Luz, 91.
11550 Chipiona, Cádiz.
• PRECIO: 150,00 Euros.
• FORMA DE PAGO:

Ingreso o Transferencia a la c.c. de BBVA IBAN ES39 0182 1600 2502 0191 1250
Titular: Parroquia San Severiano
INDICAR EN OBSERVACIONES DE LA TRANSFERENCIA: EMAÚS HOMBRES CADIZ Y EL NOMBRE DEL PARTICIPANTE.

jueves, 2 de septiembre de 2021

CONCIERTO SOLIDARIO EL 8 DE SEPTIEMBRE A LAS 20.30H EN LA IGLESIA DE SAN LORENZO DE CÁDIZ

 


Me comunican que debido a problema de aforo este viernes, 3 de septiembre, en la capilla se podrán comprar las entradas al precio de 5 euros destinados a Caridad.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

PALABRA DE VIDA septiembre 2021



«Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos» (Mc 9, 35)

Caminando con Jesús hacia Cafarnaún, los discípulos discuten animadamente entre ellos. Pero cuando Él les pregunta de qué discuten, no se atreven a responder, quizá porque les da un poco de vergüenza, pues estaba tratando de establecer quién era el mayor de ellos.

Jesús había hablado varias veces de su misteriosa cita con el sufrimiento, pero para Pedro y los demás era un tema demasiado difícil de entender y de aceptar. En realidad, solo después de la experiencia de la muerte y resurrección de Jesús descubrirán verdaderamente quién es Él: el hijo de Dios que da la vida por amor.

Por eso, para ayudarlos a hacer en verdad sus discípulos, Jesús se sienta, los llama a su lado y les revela la verdadera naturaleza del «primado evangélico».

«Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos».

A pesar de las debilidades y los miedos de los discípulos, Jesús confía en ellos y los llama a que lo sigan para compartir su misión: servir a todos. Viene a la mente la exhortación del apóstol Pablo a los cristianos de Filipo: «Nada hagáis por rivalidad ni por vanagloria, sino con humildad, considerando cada cual a los demás como superiores a sí mismo, buscando cada cual no su propio interés sino el de los demás. Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo» (Flp 2, 3-5). Servir no tanto como un esclavo, que está obligado a ese trabajo, sino como una persona libre que ofrece generosamente sus capacidades y sus fuerzas, que se entrega no a favor de un grupo o de una parte, sino de todos los que necesitan su ayuda, sin excepciones ni prejuicios.

Es una llamada también para nosotros hoy, a tener mente y corazón abiertos para reconocer y ocuparnos de las necesidades de los demás, a ser activos en construir relaciones auténticamente humanas, a sacar provecho de nuestros talentos por el bien común, volviendo a empezar cada día a pesar de nuestros fallos. Es la invitación a ponernos en el último lugar para impulsar a todos hacia el único futuro posible: la fraternidad universal.

«Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos».

En un comentario a esta palabra de Jesús, Chiara Lubich sugirió cómo transformarla en vida concreta: «Eligiendo con Jesús el último lugar en las innumerables ocasiones que nos ofrece la vida diaria. ¿Que nos han encomendado un cargo de cierto relieve? No nos sintamos “alguien”, no demos pábulo a la soberbia ni al orgullo. Recordemos que lo más importante es amar al prójimo. Aprovechemos esa nueva situación para servir mejor al prójimo, y no olvidemos estar atentos a lo que parecen cosas pequeñas, las relaciones personales, las humildes tareas cotidianas, ayudar a los padres, la paz y la armonía en la familia, la educación de los niños… Sí; vayan como vayan las cosas, recordemos que cristianismo significa amar, y amar preferentemente a los últimos. Si vivimos así, nuestra vida será un continuo edificar el Reino de Dios en la tierra, y sobre este esfuerzo Jesús prometió todo lo demás por añadidura: salud, bienes, abundancia de todo… para repartirlos a otros y convertirse así en los brazos de la Providencia de Dios para muchos»[1].

«Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos».

Proteger la casa de todos es un modo de servir al bien común especialmente actual y que podemos compartir con muchas personas en el mundo, y es desde hace años un tema de peso para dar testimonio cristiano juntos. Recordemos en particular que, para un número de Iglesias siempre creciente, este mes de septiembre se abre con la celebración de la Jornada de la Creación, que se prolonga hasta el 4 de octubre, con el Tiempo de la Creación. En una de estas ocasiones, la Comunidad de Taizé propuso esta oración: «Dios de amor, mientras permanecemos en tu presencia, haznos capaces de captar la infinita belleza de lo que has creado, de todo lo que viene de ti, de su inagotable compasión. Aumenta nuestra preocupación por los demás y por toda la creación. Enséñanos a descubrir el valor de todo y haznos portadores de paz en la familia humana»[2].