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sábado, 28 de febrero de 2026

Hoy 28 de febrero a las 20.00h en la S.A.I. Catedral de Cádiz, el Conjunto Vocal Virelay y la Orquesta Barroca de Cádiz


Hoy sábado 28 de febrero a las 20.00h en la S.A.I. Catedral de Cádiz, el Conjunto Vocal Virelay y la Orquesta Barroca de Cádiz ofrecerán su concierto.

El programa estará compuesto por el 'Stabat Mater' de Antonio Maqueda, precedido por las marchas gaditanas 'Piedad', de Eduardo López Juarranz; 'Lágrimas', de José Antonio Cubiles Ramos; y 'Ecce-Homo', de Eduardo Escobar de Rivas.

El 'Stabat Mater' de Maqueda es una obra especialmente vinculada a la tradición gaditana y a la Orden de los Servitas. Compuesta por el maestro de capilla Antonio Maqueda (1810-1905), está dedicada a la titular de Servitas de Cádiz y ha sido recuperada y revitalizada en la liturgia católica, especialmente durante la Cuaresma, consolidándose como una pieza destacada dentro del patrimonio musical de la ciudad.

Cuaresma para los sentidos

La programación de 'Cuaresma para los sentidos' incluye también, desde el pasado 24 de febrero y hasta el 5 de abril, las exposiciones 'Paso a Paso', dedicada a pasos en miniatura y carteles antiguos de la Semana Santa de Cádiz, y 'El sueño de un niño', del imaginero gaditano Luis González Rey, ambas en el Centro Cultural Ancha 16.

En la muestra 'Paso a Paso' se exhiben obras y representaciones vinculadas a distintas hermandades y cofradías gaditanas, así como carteles históricos de la Semana Santa y retablos cerámicos. Por su parte, la exposición 'El sueño de un niño' reúne un total de 22 obras de Luis González Rey, entre modelos, bocetos e imágenes en madera, terracota y barro policromado, que recorren distintas etapas de su trayectoria artística.

Con este concierto y las exposiciones asociadas, la ciudad continúa desarrollando una programación cultural vinculada al tiempo de Cuaresma, en la que la música y el arte sacro ocupan un lugar destacado.

Entrada libre hasta completar aforo.

viernes, 27 de febrero de 2026

La APC y el Cabildo acuerdan un protocolo para facilitar el trabajo de los medios en la Catedral durante la Semana Santa

 


Periodistas y gráficos deberán solicitar con antelación acreditación al Obispado de la Diócesis para acceder al Templo.

La Asociación de la Prensa de Cádiz (APC) ha mantenido una reunión de trabajo con el deán de la Catedral de Cádiz, Ricardo Jiménez, y el equipo de Comunicación del Obispado de la Diócesis Cádiz y Ceuta con el objetivo de coordinar y facilitar el acceso de los medios de comunicación oficiales a la S.A.I. Catedral de Cádiz durante la próxima Semana Santa.

El encuentro ha servido para establecer y recordar el protocolo de actuación para periodistas, fotógrafos y cámaras que deseen desarrollar su labor informativa en el interior del templo durante los días de la Semana Mayor gaditana, un periodo de especial intensidad tanto litúrgica como organizativa.

Acreditación previa obligatoria

En el encuentro, se acordó que los medios que quieran acceder al interior de la Catedral deberán solicitar acreditación a la Oficina de Comunicación del Obispado de Cádiz y Ceuta en los correos electrónicos dircomunicacion@obispadocadizyceuta.es y prensa@obispadocadizyceuta.es

En la solicitud de acreditación se deberá justificar el interés informativo o el propósito del trabajo a realizar, especialmente en aquellos casos en los que se pretenda filmar o fotografiar el paso de las cofradías por la Seo.  La Oficina de Comunicación podrá solicitar credencial profesional del solicitante.

Desde ambas entidades se insiste en la necesidad de que los medios tramiten estas acreditaciones con la suficiente antelación para poder organizar adecuadamente los accesos y garantizar el correcto desarrollo de los actos religiosos. Para este fin, la APC colaborará con el cabildo en el diseño y producción de acreditaciones físicas.

Solicitud de entrevistas con antelación

El Cabildo Catedral ha subrayado la importancia de solicitar con tiempo suficiente cualquier entrevista o declaración, especialmente en jornadas señaladas como Jueves y Viernes Santo. La organización previa resulta fundamental para compatibilizar la atención a los medios con el normal desarrollo de las celebraciones litúrgicas.

En este sentido, el Cabildo recuerda que la Catedral “es un lugar sagrado” y que, durante la Semana Santa, la movilidad y la actividad pueden verse limitadas, por lo que la planificación anticipada “es clave para evitar interferencias y garantizar el respeto debido a los cultos”.

Condiciones especiales y situaciones meteorológicas

El protocolo presentado a la Asociación de la Prensa contempla situaciones excepcionales, como la posibilidad de lluvia. En caso de que las hermandades deban permanecer en el interior del templo para deliberar sobre la continuidad de la procesión, será el Consejo Local, junto con el responsable de la Catedral, quien avisará a los medios sobre el momento en que puedan realizar entrevistas. Mientras tanto, se habilitará un espacio dentro del templo para que los profesionales acreditados puedan esperar hasta que se ofrezca alguna declaración oficial.

El documento indica que no se podrán realizar fotografías ni vídeos sin el consentimiento de las hermandades, y prohíbe la captación de imágenes en el momento en que los hermanos procedan a retocar las imágenes sobre el paso.

Compromiso con la información y el respeto al culto

La Asociación de la Prensa de Cádiz y el Cabildo Catedral coinciden en la importancia de garantizar el derecho a la información y el trabajo de los profesionales de la comunicación, al tiempo que se preserva el carácter sagrado del templo y el normal desarrollo de los actos litúrgicos.

La coordinación y la planificación previa serán fundamentales para que la Semana Santa gaditana se desarrolle con la máxima solemnidad y, al mismo tiempo, con la adecuada cobertura informativa.

PROTOCOLO DE ACCESO A LA CATEDRAL-SEMANA SANTA 2026


jueves, 26 de febrero de 2026

El Oratorio de San Felipe Neri cerrará del 13 de marzo al 13 de abril por los preparativos de Semana Santa

 


El Oratorio de San Felipe Neri permanecerá cerrado al público del 13 de marzo al 13 de abril con motivo de los trabajos de recepción, montaje y posterior salida de los pasos procesionales de las hermandades de Las Aguas, Medinaceli, Sanidad y Santo Entierro, de cara a la próxima Semana Santa.

Para que esta colaboración sea posible, el Obispado de Cádiz y Ceuta está realizando un considerable esfuerzo en la gestión y adecuación de un edificio de gran valor patrimonial, uno de los templos más emblemáticos del patrimonio histórico y religioso de la capital gaditana. Esta cesión temporal busca dar respuesta a las necesidades de las hermandades de la Iglesia parroquial de Santa Cruz, debido a su cierre temporal.

Durante este periodo, y con el fin de garantizar la continuidad de la oferta cultural y patrimonial de la ruta Cádiz Sacra, la Capilla del Pópulo abrirá sus puertas a los visitantes.

Desde la Diócesis se agradece la comprensión de fieles, hermandades y visitantes ante esta medida temporal.

miércoles, 25 de febrero de 2026

Mons. Valdivia preside un Vía Crucis en Cádiz marcado por el recuerdo a Adamuz y a las personas sin hogar fallecidas en la ciudad

 


El administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Mons. Ramón Valdivia, presidió este lunes, 23 de febrero, el Vía Crucis de las Hermandades y Cofradías de la ciudad con motivo del inicio del tiempo litúrgico de la Cuaresma. El rezo de las estaciones penitenciales comenzó a las 20.00 horas en la Catedral de Cádiz, que se llenó de fieles, representantes cofrades y autoridades municipales.

El altar estuvo presidido por la imagen del Santísimo Cristo de la Misericordia, titular de la Archicofradía de La Palma, que partió a las 17.00 horas desde la Parroquia de Nuestra Señora de la Palma, en el barrio de La Viña, para su traslado al primer templo diocesano.

El acto religioso fue iniciado por el sacerdote marianista y director espiritual del Consejo de Hermandades y Cofradías de Cádiz, el padre Rafael Iglesias, quien proclamó la primera de las catorce estaciones, en la que Jesús es condenado a muerte.

A lo largo del rezo intervinieron diversas personalidades del ámbito eclesial, judicial y de la comunicación, entre ellas Raquel Vázquez Pérez, gerente de Onda Cádiz Radio y Televisión; Lourdes del Río Fernández, jueza titular del Juzgado de Instrucción Número 4; Jesús Rivera Barcón, vicehermano mayor de La Palma; Victoria de Haro Diéguez, directora de Canal Sur en Cádiz; Inmaculada Ruiz Gené, hermana mayor de la Archicofradía del Pilar; Pablo Manuel Durio Díaz, pregonero de la Semana Santa 2026; Pedro Reynoso Ramos, hermano mayor honorífico del Caído; Juan Carlos Jurado Barroso, presidente del Consejo de Hermandades; Rafael Guerrero Pinedo, delegado diocesano de Hermandades; el padre Daniel Robledo Pérez, director espiritual de la Archicofradía de La Palma; Pedro Bueno Cruces, hermano mayor de La Palma; y el padre Ricardo Jiménez Merlo, deán de la Catedral. La lectura de la decimocuarta y última estación correspondió al propio Mons. Ramón Valdivia.

El Vía Crucis fue dedicado por el Consejo Local de Hermandades y Cofradías a las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz. “Cuyos familiares y amigos siguen llorando aun cuando las noticias ya han apagado sus voces por otras nuevas noticias”, afirmó Mons. Valdivia durante su meditación.

“Tampoco se nos olvidan aquellos que han perdido muchos bienes por los temporales que hemos sufrido todos”, añadió, al tiempo que pidió “que el Señor nos conceda a todos la capacidad de aunar fuerzas desde las flaquezas, de trabajar por el bien común, y en especial por el de los más pobres, pues eso también es coger nuestra cruz”.

El administrador apostólico tuvo asimismo palabras para las cinco personas sin hogar fallecidas en lo que va de año en las calles de Cádiz. “También en nuestra ciudad tenemos mortificados que derraman su soledad e incomprensión por las calles a las que convierten en su morada”, destacó.

Sobre los tres casos por los que se rezó en la Catedral, apostilló que “unos perdieron todo, hasta sus familiares. Otros, con sus ansias de libertad, decidieron alojarse en un frío descansillo de los soportales. A unos y a otros les ha sorprendido la hermana muerte bajo la mirada esquiva de los transeúntes, y quizá de quienes, como a Jesús, le juzgaron como pecadores”.

Finalmente, el prelado pidió que este Vía Crucis, que sirve de pórtico a la Cuaresma, “no nos deje indiferentes ante el sufrimiento. Que al contemplar la serena belleza del Crucificado nuestra mirada se vuelva más amable y comprensiva, para que estos días sirvan para aprender a amar, incluso a los que nos hicieron daño”.

A la ceremonia asistieron numerosos fieles, representantes de las hermandades y cofradías de la ciudad y la representación municipal encabezada por el alcalde de Cádiz, Bruno García, junto a los concejales de Cultura y Cofradías, Maite González y José Manuel Verdulla, que ocuparon los primeros bancos del templo.

martes, 24 de febrero de 2026

Tarifa se despide de las Misioneras de la Inmaculada Concepción

 

Los tarifeños y tarifeñas han dicho adiós a las Misioneras de la Inmaculada Concepción tras 139 años de presencia ininterrumpida en el municipio. El administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Mons. Ramón Valdivia, presidió, en el día de ayer, la Misa de Acción de Gracias, en la Parroquia de San Mateo, y reunió a antiguas alumnas, familiares y numerosos fieles que no quisieron faltar a una cita cargada de emoción y gratitud.

La despedida pone fin a una trayectoria que comenzó en 1886, en uno de los momentos más difíciles para la ciudad. Aquel año, Tarifa fue golpeada por una devastadora epidemia de cólera que sumió a la población en el miedo, la precariedad sanitaria y el abandono institucional. Ante la gravedad de la situación, el entonces obispo Vicente Calvo y Valero impulsó la llegada de la congregación para organizar la atención sanitaria y asistir a los enfermos.

El 16 de julio de 1886, festividad de la Virgen del Carmen, las religiosas desembarcaron en el Foso a bordo del vapor Joaquín Piélago, procedentes de Cádiz, y fueron recibidas por el párroco Ignacio González. Al frente del grupo se encontraban sor Lourdes Vigo y Pascual y sor Purificación Mestre y Tortosa, figura clave en la consolidación de la congregación en la ciudad.

Su primera misión fue asumir la gestión de un antiguo hospital en ruinas, el actual Asilo de San José. En apenas un año lograron rehabilitarlo y ponerlo en funcionamiento. El centro fue inaugurado el 7 de octubre de 1887 y, desde entonces, se convirtió en un pilar esencial de la asistencia sanitaria y social de Tarifa.

Durante décadas, el edificio funcionó como hospital de caridad, colegio y paritorio. Miles de tarifeños nacieron entre sus muros, aprendieron a leer y escribir en sus aulas. Con el paso del tiempo, las instalaciones se transformaron en residencia para personas mayores y para quienes carecían de recursos, sin que las religiosas abandonaran su labor pastoral y evangelizadora, compatibilizando la atención asistencial con la vida espiritual del municipio.

El compromiso sostenido durante generaciones fue reconocido institucionalmente el 11 de julio de 1987, cuando, coincidiendo con el centenario de su llegada, la congregación recibió la Medalla de Oro de la ciudad.

En la actualidad, la residencia de mayores San José dispone de 69 plazas, muchas de ellas concertadas con la Junta de Andalucía, y ofrece servicios de psicología, fisioterapia, terapia ocupacional y trabajo social, además de cocina y lavandería propias. Desde 2018, la gestión está en manos de la Fundación Gerón, entidad especializada en la atención a personas mayores y cuyo modelo se basa en la cercanía, el trato humano y el respeto a la dignidad de los residentes.

La adquisición del inmueble por parte de la fundación abre una nueva etapa para el centro. Entre las líneas de trabajo en estudio se contempla una posible remodelación y ampliación de las instalaciones que permitiría alcanzar alrededor de 90 plazas, una actuación aún en fase de análisis orientada a mejorar la calidad asistencial y la adecuación de los espacios.

Más allá de cifras y proyectos, la marcha de las Misioneras tiene un profundo componente humano y emocional. La madre superiora, sor Pilar, ha confirmado que “hace tiempo que se estaba en el proceso de venta del inmueble”, una decisión motivada por la falta de vocaciones religiosas, que ha reducido progresivamente la presencia de la congregación hasta hacer inviable su continuidad en Tarifa.

Las religiosas que aún permanecen en el municipio serán destinadas a distintas sedes repartidas por la geografía española. Sor Pilar ha querido subrayar el cariño recibido por el pueblo tarifeño durante casi siglo y medio y ha recordado que, más allá de los edificios, permanece la huella de una entrega que marcó la historia social, educativa y sanitaria de la ciudad.

lunes, 23 de febrero de 2026

Comunicado de Cáritas Diocesana por el fallecimiento de una persona sin hogar en Cádiz

 


En lo que va de año, han fallecido cinco personas en la ciudad de Cádiz.

Cáritas Diocesana de Cádiz expresa, una vez más y con gran tristeza, su dolor ante el fallecimiento esta madrugada de una persona en situación de sin hogar en nuestra ciudad.

Con esta muerte, son ya cinco las personas sin hogar fallecidas en la calle en Cádiz en lo que llevamos de 2026, en apenas mes y medio. Esta realidad, que hiere profundamente la conciencia social, no puede seguir normalizándose como si fuera un daño colateral inevitable de nuestro tiempo.

Elevamos una oración por su descanso y expresamos nuestra cercanía a quienes compartieron con él algún tramo de vida, así como a las personas y entidades que lo acompañaron. Del mismo modo, recordamos que cada muerte en la calle es un fracaso colectivo, tal como hemos manifestado en anteriores comunicados.

No hablamos de cifras: hablamos de personas concretas, con nombre y sueños, que han muerto en soledad, sin la protección que toda persona merece. Vivir en la calle no es una elección, sino consecuencia de rupturas vitales, sociales y estructurales que exigen respuestas valientes y estables.

Esta nueva pérdida pone de manifiesto, una vez más, la insuficiencia de recursos continuados, la falta de dispositivos coordinados durante episodios de frío y la necesidad urgente de políticas de vivienda accesible y de acompañamiento sostenido. Una ciudad que aspira a la justicia social no puede permitirse que sus hijos más frágiles mueran en portales, bancos o garajes.

Por ello, apelamos con firmeza a las administraciones públicas, a las entidades sociales, a la comunidad cristiana y al conjunto de la ciudadanía a reforzar de manera estable los recursos de emergencia, garantizar dispositivos continuados y previsibles ante las inclemencias meteorológicas, promover políticas de vivienda digna de acceso real, y sostener procesos de acompañamiento integral que permitan prevenir estas situaciones y no solo reaccionar ante ellas.

Como ya hemos afirmado anteriormente, la calle jamás puede ser un lugar para vivir, y mucho menos para morir.

Nadie sin hogar.


domingo, 22 de febrero de 2026

Parroquias de nuestra diócesis rezarán por los cristianos perseguidos

 


Con motivo del inicio de la Cuaresma los cristianos sentimos la necesidad de recordar la Pasión de Nuestro Señor: Empiezan los Via Crucis.

Es también un momento especial para recordar a los cristianos que viven su fe en países donde no se respeta la libertad religiosa. Cristianos que cargan día a día con la cruz del desprecio, la ofensa y la violencia solo por el hecho de ser cristianos en Nigeria, Paquistán, Siria, Mozambique o Nicaragua.

Un número creciente de parroquias de nuestra diócesis acogerán, durante este tiempo de Cuaresma, el Via Crucis por los cristianos perseguidos y necesitados. Esta iniciativa, impulsada por la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, quiere recordar a todos los cristianos, en especial, en este tiempo litúrgico, la situación de persecución o falta de libertad que sufren muchos hermanos en la fe en diversas zonas del mundo.

En este Via Crucis, cada estación corresponde a la historia de un cristiano o grupo de cristianos que llevan la cruz como Jesús. De esta manera experimentamos la comunión con nuestros hermanos, podemos rezar por ellos y nos hace crecer en la fe.

sábado, 21 de febrero de 2026

La Diócesis impulsa la vocación misionera con dos jornadas formativas en marzo

 


El Secretariado Diocesano de Misiones ha organizado un nuevo ciclo de Formación Misionera que se desarrollará los próximos días 14 y 28 de marzo, en horario de 9.00 a 13.30 horas, en el Beaterio de Jesús, María y José, en la localidad de Alcalá de los Gazules.

Esta iniciativa formativa tiene como objetivo fortalecer la vocación y el compromiso de los fieles con la labor misionera, ofreciendo un espacio de reflexión y profundización en los fundamentos de la misión, la pastoral y la oración dentro de la vida cristiana. El ciclo busca, además, animar a las comunidades parroquiales a redescubrir su dimensión misionera y a asumir un papel activo en la evangelización.

Las sesiones estarán impartidas por el consiliario del Secretariado de Misiones, el padre Pedro Pablo Vicente, junto a Daniel, un laico misionero recientemente regresado de su experiencia en tierras de misión, quien compartirá su testimonio y vivencias personales.

Desde la organización se invita a participar a todos aquellos interesados en profundizar en la espiritualidad y el compromiso misionero. La inscripción puede realizarse a través del correo electrónico misiones@obispadocadizyceuta.es. Para cubrir los gastos del curso, se solicita un donativo de 20 euros.

Con esta propuesta, la Diócesis reafirma su apuesta por la formación continua de los laicos y agentes de pastoral, promoviendo una Iglesia en salida y comprometida con el anuncio del Evangelio.

viernes, 20 de febrero de 2026

Ceuta despide al capitán legionario Álvaro García en una emotiva misa funeral presidida por Mons. Ramón Valdivia

 


La ciudad de Ceuta ha rendido este martes un sentido homenaje al capitán legionario enfermero Álvaro García, fallecido el pasado 18 de enero en el trágico accidente ferroviario ocurrido en la localidad cordobesa de Adamuz.

La Iglesia de Nuestra Señora de África ha sido el escenario elegido para la celebración de la misa funeral organizada en memoria del joven militar ceutí, que ejercía como capitán del Tercio “Duque de Alba”. El templo acogió a numerosos familiares, amigos, compañeros del cuerpo y representantes institucionales que quisieron acompañar a sus seres queridos en este momento de dolor.

El oficio religioso estuvo presidido por el administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Mons. Ramón Valdivia, y fue concelebrado por el vicario de Ceuta, el padre Francisco Fernández Alcedo. Durante la homilía, se recordó la figura de Álvaro García como un servidor ejemplar, comprometido con su vocación militar y sanitaria, y se destacó su entrega y dedicación tanto en el ámbito profesional como en el personal.

Al acto asistió el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, acompañado por miembros del Gobierno local, así como autoridades civiles y militares. La presencia institucional subrayó el reconocimiento oficial hacia la trayectoria y el servicio prestado por el joven capitán.

La ceremonia transcurrió en un ambiente de profundo recogimiento y emoción. Ceuta, unida en el dolor, quiso así despedir a uno de los suyos y mostrar su apoyo a la familia de Álvaro García, cuya pérdida ha causado una honda conmoción tanto en la ciudad como en el ámbito castrense.


jueves, 19 de febrero de 2026

Cáritas Diocesana de Cádiz inicia los talleres socioeducativos de 2026 para personas sin hogar en San Fernando y Chiclana

 


Los talleres son un espacio de adquisición de herramientas y habilidades que fortalecen su autonomía y su proceso de inclusión social.

Cáritas Diocesana de Cádiz ha puesto en marcha una nueva edición de los talleres socioeducativos dirigidos a personas en situación de sin hogar en las localidades de San Fernando y Chiclana de la Frontera, una actividad que complementa la atención social que se ofrece en la red de proyectos y dispositivos diocesanos.

Estos talleres, impartidos de manera semanal por técnicos y voluntarios, mantienen la metodología teórico‑práctica y participativa que tan buena acogida ha tenido en años anteriores, permitiendo a los participantes adquirir herramientas y habilidades que fortalecen su autonomía y su proceso de inclusión social.

Tal y como se viene desarrollando desde hace más de una década, el enfoque combina formación, acompañamiento y dinámicas que promueven la convivencia y el apoyo mutuo. Los contenidos que serán abordados en esta edición 2026, incluyen temas como autoestima, autoconocimiento y proyecto de vida, habilidades sociales y técnicas de comunicación, gestión emocional, autocontrol y bienestar mental, competencias digitales básicas para reducir la brecha digital, hábitos saludables, organización diaria y cuidado personal, así como otro temas propuestos por los propios participantes, según sus necesidades vitales.

Estos espacios formativos buscan generar un ambiente seguro y motivador donde cada persona pueda avanzar en su proceso vital, fortalecer capacidades y encontrar apoyo para mejorar su situación de vida.

La iniciativa cuenta con la financiación de Cáritas Diocesana de Cádiz y el apoyo económico de la Diputación Provincial de Cádiz, lo que garantiza la continuidad y el fortalecimiento de estas acciones en ambas localidades, tal como ya se venía realizando en ediciones anteriores.

Con el inicio de esta nueva programación, Cáritas Diocesana de Cádiz reafirma su compromiso de acompañar a las personas en situación de sin hogar, generando oportunidades reales de crecimiento personal y social, y trabajando para que nadie quede al margen.


miércoles, 18 de febrero de 2026

Mensaje del Administrador Apostólico a las Hermandades y Cofradías en la Santa Cuaresma



Queridas Hermandades y Cofradías de la Diócesis de Cádiz y Ceuta:

Con motivo de la entrada en el tiempo litúrgico de la Cuaresma quiero expresaros mi reconocimiento y el agradecimiento de la Iglesia que peregrina en nuestra Diócesis en estos días que nos preparan al momento central de nuestra fe: la celebración del Triduo Pascual en el que los cristianos renovamos nuestra fe en Jesucristo, Señor de la Historia.

La Cuaresma es un tiempo precioso que nos invita a hacer memoria, modificar nuestras conductas y transformar la sociedad en la que vivimos mediante la fe en la Resurrección de Cristo. Sin ese acontecimiento redentor, sólo nos quedaríamos en el mero recuerdo humano, como los que tenemos en nuestras plazas a través de la nomenclatura de las calles o estatuas que, con el paso del tiempo, nadie recuerda.

La cuaresma invita a todos los católicos a prepararnos para vivir personal y comunitariamente la Semana Santa, en primer lugar, dejando un espacio para que, en el silencio de la oración, hable nuestra conciencia a la que, a veces acallamos con las prisas y con el ruido de fondo que parece que ayuda a “tapar” nuestros errores. Nada más lejos de la realidad porque, por más que quisiéramos ocultar nuestra miseria, ésta al final sale a la luz.

La cuaresma es un momento oportuno para ser valiente y ponernos de frente a lo que hemos hecho mal y abrir las puertas de nuestro corazón para que entre la luz amorosa de Cristo, siempre dispuesto al perdón y a la misericordia. Ya sabemos que las armas de la luz son el ayuno, la oración y la limosna… Hacer uso de estos instrumentos nos pone en la verdad de lo que somos y en la debilidad de nuestros egoísmos y orgullos.

Pero no basta, simplemente, con darnos cuenta de la realidad de lo que somos. El Señor invita a la pecadora sorprendida en flagrante adulterio, a la que perdona, que en adelante no peque más. La cuaresma así se convierte en un momento propicio para aprender y seguir al Señor, que va cambiando, poco a poco, el corazón de los discípulos para modificar sus conductas y transformar la realidad.

De este modo, la cuaresma es un tiempo para volver al seno de la Iglesia, a frecuentar los sacramentos, a ponernos a servir a los demás a través de obras de caridad, y también, para abandonar la frialdad de nuestra independencia y encontrarnos con los hermanos, en la parroquia o en la Casa de Hermandad.

No podemos decir que somos cristianos si desconocemos quien es Jesucristo, si no vivimos de Él a través de la participación en la Eucaristía, si no dejamos que Él perdone nuestros pecados y su amistad genere en nosotros otro modo de vivir el don de la vida. Me parece que, para vivir bien el estilo cofrade no es bueno encontrarnos sólo en el tiempo de cuaresma o en el momento de la salida procesional, pero sin duda la cuaresma invita a compartir el tiempo con los que están llamados a ser tus hermanos, y lo son, por la fe.

Especialmente importante, además de la vida cotidiana de la Iglesia y de la Hermandad, es la misma estación de penitencia. Quizá sea este uno de los servicios más importantes que ofrece la Hermandad: organizar para los hermanos un tiempo de penitencia personal. Un tiempo en el que el cristiano se reconoce pecador y pide luz (que lleva en sus manos) para que comience una nueva vida. Tomar en serio la estación de penitencia es un precioso camino de santidad. Acompañamos con nuestro dolor a Jesús, pero ese camino llega también a la alegría de la Pascua. La Pascua no supone el fin del camino cofrade, sino que le da sentido y verdadera esperanza.

Cuando uno ha tomado conciencia de su limitación, pide perdón y ayuda para tomar otro camino, la senda escogida siempre es más humana y conduce a la persona por sendas de vida eterna. Sin razón, muchas veces se reprocha a las Cofradías y Hermandades su pasividad ante la transformación del mundo; sin embargo, gracias al camino que están recorriendo, conscientes de la importancia que tienen en la vida social, se van haciendo presentes en necesidades que cubrieron antaño, cuando fueron fundadas como corporaciones gremiales o vecinales para ayudarse mutuamente.

También hoy pueden adquirir las Hermandades nuevos protagonismos en la vida social. Mientras que el individualismo de nuestro tiempo exige abandonar por el camino a quienes obstaculizan nuestro fin, la experiencia cristiana de las Hermandades y Cofradías debe mirar el origen de su fundación, y darse cuenta de que, si somos hermanos, es porque tenemos un mismo Padre. Comportarnos como hermanos supone dejar atrás nuestros proyectos, incluso nuestra forma de hacer las cosas, en favor del bien común a través del diálogo, la escucha y la caridad.

Queridos hermanos, os invito a una nueva cuaresma que llene de sentido nuestra vida cristiana, y que la expectación de una nueva Semana Santa sea acompañada por una vuelta al amor de Jesucristo. Deseo que la Virgen María, en sus infinitas advocaciones, os permita experimentar también la acogida de la Madre, en el seno de la Iglesia.

Vuestro, en Cristo,

 

+ Ramón Valdivia Jiménez

Administrador Apostólico de Cádiz y Ceuta


martes, 17 de febrero de 2026

Mensaje del Papa León XIV para la Cuaresma



Queridos hermanos y hermanas:

La Cuaresma es el tiempo en el que la Iglesia, con solicitud maternal, nos invita a poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida, para que nuestra fe recobre su impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas.

Todo camino de conversión comienza cuando nos dejamos alcanzar por la Palabra y la acogemos con docilidad de espíritu. Existe, por tanto, un vínculo entre el don de la Palabra de Dios, el espacio de hospitalidad que le ofrecemos y la transformación que ella realiza. Por eso, el itinerario cuaresmal se convierte en una ocasión propicia para escuchar la voz del Señor y renovar la decisión de seguir a Cristo, recorriendo con Él el camino que sube a Jerusalén, donde se cumple el misterio de su pasión, muerte y resurrección.

Escuchar

Este año me gustaría llamar la atención, en primer lugar, sobre la importancia de dar espacio a la Palabra a través de la escucha, ya que la disposición a escuchar es el primer signo con el que se manifiesta el deseo de entrar en relación con el otro.

Dios mismo, al revelarse a Moisés desde la zarza ardiente, muestra que la escucha es un rasgo distintivo de su ser: «Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor» (Ex 3,7). La escucha del clamor de los oprimidos es el comienzo de una historia de liberación, en la que el Señor involucra también a Moisés, enviándolo a abrir un camino de salvación para sus hijos reducidos a la esclavitud.

Es un Dios que nos atrae, que hoy también nos conmueve con los pensamientos que hacen vibrar su corazón. Por eso, la escucha de la Palabra en la liturgia nos educa para una escucha más verdadera de la realidad.

Entre las muchas voces que atraviesan nuestra vida personal y social, las Sagradas Escrituras nos hacen capaces de reconocer la voz que clama desde el sufrimiento y la injusticia, para que no quede sin respuesta. Entrar en esta disposición interior de receptividad significa dejarnos instruir hoy por Dios para escuchar como Él, hasta reconocer que «la condición de los pobres representa un grito que, en la historia de la humanidad, interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y especialmente a la Iglesia».

Ayunar

Si la Cuaresma es tiempo de escucha, el ayuno constituye una práctica concreta que dispone a la acogida de la Palabra de Dios. La abstinencia de alimento, en efecto, es un ejercicio ascético antiquísimo e insustituible en el camino de la conversión. Precisamente porque implica al cuerpo, hace más evidente aquello de lo que tenemos “hambre” y lo que consideramos esencial para nuestro sustento. Sirve, por tanto, para discernir y ordenar los “apetitos”, para mantener despierta el hambre y la sed de justicia, sustrayéndola de la resignación, educarla para que se convierta en oración y responsabilidad hacia el prójimo.

San Agustín, con sutileza espiritual, deja entrever la tensión entre el tiempo presente y la realización futura que atraviesa este cuidado del corazón, cuando observa que: «es propio de los hombres mortales tener hambre y sed de la justicia, así como estar repletos de la justicia es propio de la otra vida. De este pan, de este alimento, están repletos los ángeles; en cambio, los hombres, mientras tienen hambre, se ensanchan; mientras se ensanchan, son dilatados; mientras son dilatados, se hacen capaces; y, hechos capaces, en su momento serán repletos».

El ayuno, entendido en este sentido, nos permite no sólo disciplinar el deseo, purificarlo y hacerlo más libre, sino también expandirlo, de modo que se dirija a Dios y se oriente hacia el bien.

Sin embargo, para que el ayuno conserve su verdad evangélica y evite la tentación de enorgullecer el corazón, debe vivirse siempre con fe y humildad. Exige permanecer arraigado en la comunión con el Señor, porque «no ayuna de verdad quien no sabe alimentarse de la Palabra de Dios».

En cuanto signo visible de nuestro compromiso interior de alejarnos, con la ayuda de la gracia, del pecado y del mal, el ayuno debe incluir también otras formas de privación destinadas a hacernos adquirir un estilo de vida más sobrio, ya que « sólo la austeridad hace fuerte y auténtica la vida cristiana».

Por eso, me gustaría invitarles a una forma de abstinencia muy concreta y a menudo poco apreciada, es decir, la de abstenerse de utilizar palabras que afectan y lastiman a nuestro prójimo. Empecemos a desarmar el lenguaje, renunciando a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a hablar mal de quienes están ausentes y no pueden defenderse, a las calumnias. Esforcémonos, en cambio, por aprender a medir las palabras y a cultivar la amabilidad: en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades cristianas. Entonces, muchas palabras de odio darán paso a palabras de esperanza y paz.

Juntos

Por último, la Cuaresma pone de relieve la dimensión comunitaria de la escucha de la Palabra y de la práctica del ayuno. También la Escritura subraya este aspecto de muchas maneras. Por ejemplo, cuando narra en el libro de Nehemías que el pueblo se reunió para escuchar la lectura pública del libro de la Ley y, practicando el ayuno, se dispuso a la confesión de fe y a la adoración, con el fin de renovar la alianza con Dios (cf. Ne 9,1-3).

Del mismo modo, nuestras parroquias, familias, grupos eclesiales y comunidades religiosas están llamados a realizar en Cuaresma un camino compartido, en el que la escucha de la Palabra de Dios, así como del clamor de los pobres y de la tierra, se convierta en forma de vida común, y el ayuno sostenga un arrepentimiento real. En este horizonte, la conversión no sólo concierne a la conciencia del individuo, sino también al estilo de las relaciones, a la calidad del diálogo, a la capacidad de dejarse interpelar por la realidad y de reconocer lo que realmente orienta el deseo, tanto en nuestras comunidades eclesiales como en la humanidad sedienta de justicia y reconciliación.

Queridos hermanos, pidamos la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás. Y comprometámonos para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor.

Los bendigo de corazón a todos ustedes, y a su camino cuaresmal.

 

Vaticano, 5 de febrero de 2026, memoria de santa Águeda, virgen y mártir.

 

LEÓN XIV PP.