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lunes, 1 de junio de 2026

Pastoral de la carretera celebró ayer 31 de mayo la XI Jornada «Enjugar las lágimas»

 


El departamento de Pastoral de la Carretera celebró ayer 31 de mayo la XI jornada «Enjugar las lágrimas« con el lema “Consolaos, pues, mutuamente”(1 Tes 4, 18). Una jornada que comenzó a celebrarse el Año de la Misericordia, en 2016, con el objetivo de acompañar, rezar y dar una palabra de aliento y de esperanza a las personas que han perdido a un ser querido en accidente de tráfico y a las que han sido víctimas en primera persona y han quedado afectadas por secuelas permanentes para el resto de sus días.

Las ediciones anteriores de la jornada “Enjugar las Lágrimas” se han centrado en ofrecer acompañamiento espiritual y humano a víctimas de accidentes de tráfico y a sus familias. En este documento el director de la Pastoral de la CarreteraJosé Aumente, recuerda que la iniciativa comenzó en 2016, durante el Año de la Misericordia, como una respuesta pastoral orientada al consuelo, la escucha y la esperanza.

También señala algunos hitos importantes de su evolución: en sus primeros años, la jornada se celebraba el primer jueves de mayo, mes dedicado a la Virgen María. Desde 2020 quedó fijada oficialmente el 31 de mayo, coincidiendo con la fiesta de la Visitación de la Virgen María a Santa Isabel, como símbolo de cercanía y consuelo.

Además, cada edición ha buscado no solo recordar a las víctimas fallecidas, sino acompañar a quienes continúan sufriendo emocionalmente tras los accidentes. Las celebraciones suelen incluir eucaristías y encuentros con afectados, asociaciones de víctimas, conductores, transportistas y autoridades relacionadas con la seguridad vial.

La jornada se ha consolidado como una acción pastoral de cercanía y apoyo a las personas marcadas por el dolor y la pérdida, por el apoyo espiritual a los que sufren.

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