- Un lenguaje para lo inefable: Cuando las palabras no bastan para expresar la fe, el agradecimiento o el dolor, la música y el canto elevan el alma y permiten comunicar aquello que escapa al discurso racional.
- Preparación para la oración: Melodías suaves, cantos litúrgicos o la interpretación instrumental ayudan a aquietar los pensamientos, relajar el cuerpo y abrir un espacio interior propicio para el silencio y la meditación.
- Unión comunitaria: Al cantar juntos en una asamblea o comunidad, la música genera un sentido de pertenencia y de fe compartida que fortalece la experiencia religiosa.
- Inspiración y conversión: A lo largo de la historia, diversos artistas, compositores y jóvenes han encontrado en la contemplación o ejecución de la obra musical un punto de inflexión para replantearse su vida espiritual, acercarse a los sacramentos o redescubrir la presencia de lo divino.
Por una parte la ACdP con su carisma de presencia en la vida pública, lleva apostando varios años por la música como camino para llegar a Dios. Ejemplos de ello los tenemos las llamadas FIESTAS DE LA RESURRECCIÓN que se suelen celebrar en la plaza de Cibeles de Madrid, el sábado siguiente al DOMINGO DE RESURRECCIÓN y ya vamos por su IV EDICIÓN.
Por otra el ponente, Jaime Calderón Rovira (Cádiz, 1989) es Doctor en Arte y Humanidades, vinculado a la educación, la música y las artes escénicas. Cuenta, además, con el Máster de Profesorado de Educación Secundaria y el Máster en Artes del Espectáculo Vivo, así como la Filosofía eclesiástica, formación que refuerza un perfil interdisciplinar especializado en la investigación artística, la pedagogía musical y la gestión cultural.
En el ámbito profesional, desarrolla su labor docente como profesor de música, enseñanza instrumental e historia de la música, y actualmente ejerce en el Colegio Salesianos "San Ignacio" de Cádiz y la Escuela de Música de San Felipe Neri, donde desempeña su actividad educativa en el área musical y humanística. También es director artístico de la Orquesta Barroca de Cádiz, de la que es concertino.
Su trayectoria destaca por la especialización en la didáctica musical, la investigación en arte y humanidades, la pedagogía aplicada y la difusión del patrimonio musical, combinando docencia, formación artística y compromiso con la cultura.
En el ámbito institucional y cofrade, ejerce actualmente como Hermano Mayor en funciones de la Archicofradía del Ecce-Homo, desarrollando también una activa implicación en los ámbitos eclesial, asociativo y patrimonial.







