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martes, 28 de julio de 2020

DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA XVII El derecho al trabajo en relación con diversos colectivos. Por Rafael Serrano


A) La familia y el derecho al trabajo 
“El trabajo es “el fundamento sobre el que se forma la vida familiar, la cual es un derecho natural y una vocación del hombre”. El trabajo asegura los medios de subsistencia y garantiza el proceso educativo de los hijos. Es necesario que las empresas, las organizaciones profesionales, los sindicatos y el Estado se hagan promotores de políticas laborales que no perjudiquen, sino favorezcan el núcleo familiar desde el punto de vista ocupacional.” Actualmente requiere una especial atención una organización laboral que permita la conciliación con la vida familiar de ambos cónyuges. 
B) Las mujeres y el derecho al trabajo
 “El genio [la índole o disposición] femenino es necesario en todas las expresiones de la vida social; por ello se ha de garantizar la presencia de las mujeres también en el ámbito laboral .El reconocimiento y la tutela de los derechos de las mujeres en este ámbito dependen, en general, de la organización del trabajo, que debe tener en cuenta la dignidad y la vocación de la mujer, de manera que no deba pagar su promoción con el abandono del carácter específico propio” cuyo primer derecho es la libertad para ser madre, “y en perjuicio de la familia, en la que como madre tiene un papel insustituible. La urgencia de un efectivo reconocimiento de los derechos de la mujer en el trabajo, se advierte especialmente en los aspectos de la retribución, la seguridad y la previsión social.” 
C) El trabajo infantil. “El trabajo infantil y de menores, constituye un tipo de violencia menos visible, mas no por ello menos terrible.” Bien es cierto que en países desarrollados, como el nuestro, existe una legislación laboral que hace prácticamente imposible el trabajo infantil, pero no es menos cierto que “en ciertos países, la contribución de los niños con su trabajo al presupuesto familiar y a las economías nacionales es irrenunciable. La doctrina social denuncia el aumento de la “explotación laboral de los menores en condiciones de auténtica esclavitud”. Esta explotación constituye una grave violación de la dignidad humana de la que todo individuo es portador, “prescindiendo de que sea pequeño o aparentemente insignificante en términos utilitarios”. 
 D) La emigración y el trabajo. “La inmigración puede ser un recurso más que un obstáculo para el desarrollo. En el mundo actual, en el que el desequilibrio entre países ricos y pobres se agrava y el desarrollo de las comunicaciones reduce rápidamente las distancias, crece la emigración de personas en busca de mejores condiciones de vida; su llegada a los países desarrollados, a menudo es percibida como una amenaza para los elevados niveles de bienestar. Los inmigrantes, sin embargo, en la mayoría de los casos, responden a un requerimiento en la esfera del trabajo, que de otra forma quedaría insatisfecho, en sectores y territorios en los que la mano de obra local es insuficiente o no está dispuesta a su contribución laboral”. 
En nuestra región geográfica vemos cómo cada año llegan trabajadores inmigrantes para la recogida de la fresa u otras labores agrícolas. “Las instituciones de los países que reciben inmigrantes deben vigilar cuidadosamente para que no se difunda la tentación de explotar a los trabajadores extranjeros. La regulación de los flujos migratorios según criterios de equidad y equilibrio es una condición indispensable para conseguir que la inserción se realice con las garantías que exige la dignidad de la persona humana”. Es necesario que se termine con el tráfico ilegal de personas humanas, que son objeto de abusos, trato inhumano, degradante y peligroso para su vida y sin garantías de una inserción laboral acorde con la dignidad de las personas. 
E) El mundo agrícola y el derecho al trabajo. El trabajo agrícola merece una especial atención, debido a la función social, cultural y económica que desempeña en los sistemas económicos de muchos países, a los numerosos problemas que debe afrontar en el contexto de una economía cada vez más globalizada y a su importancia creciente en la salvaguardia del ambiente natural. (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia. II, c.6, nn. 294-300) 
Rafael Serrano Molina

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