La Delegación Diocesana de Apostolado Seglar tiene como misión específica la promoción de la formación y del compromiso transformador de la realidad de los fieles laicos, así como el fomento de la comunión entre los movimientos, comunidades y asociaciones con presencia en la Diócesis.
Ayer, y con motivo del XXV aniversario de la consagración del nuevo templo de San José Artesano, tuvo lugar en los salones parroquiales de este templo una conferencia a cargo de Luis Rosety Fernández de Castro titulada ‘Antes, durante y después’ en la que se analizó la situación que conllevó a la construcción del nuevo templo en el barrio del Parque y el desarrollo de este proyecto.
Igualmente se pudieron ver fotografías y extractos de periódicos en los que se referenciaba la fase de construcción así como el resultado final del nuevo templo tras su consagración. Detalles que pusieron en contexto a los presentes de la importancia del nuevo templo y el trabajo realizado durante algunas décadas hasta llegar a la actual parroquia que se completará el próximo domingo 18 de junio con la bendición de un oratorio.
En el siguiente vídeo pueden, aquellos que no asistieran, escuchar la disertación en forma de conferencia con motivo de las bodas de plata del nuevo templo de San José Artesano.
El pasado sábado, 3 de junio, víspera de la festividad de la Santísima Trinidad, tuvo lugar la XXII Jornada Diocesana de Espiritualidad. En esta ocasión se celebró en el convento de Jesús, María y José, en Alcalá de los Gazules, donde las hermanas acogieron a unas 90 personas con esmero y cariño, como ya ha ocurrido en otras ocasiones.
El lema de esta jornada fueLa fraternidad del Reino, y la ponencia corrió a cargo del sacerdote Juan Martín Baro. Sus enseñanzas comenzaron con un esbozo acerca de en qué consiste la vida cristiana, que debe fundamentarse en la fe en Jesucristo. Así, resaltó la importancia de vivir nuestra fe en comunidad. Una segunda parte de su exposición, versó acerca de cómo debe ser nuestra vida cristiana según los evangelios. Las primeras comunidades vivieron unidas en fraternidad amándose y eso fue lo que atrajo la atención de sus vecinos y conocidos. Eran comunidades abiertas, acogedoras, se atendían a los más necesitados y lo ponían todo en común. Jesús resumió esta tarea en pocas palabras: «tratad a los demás como queréis que os traten a vosotros».
A continuación hubo un rato de diálogo y comentarios acerca de lo expuesto por el ponente. La última parte de la jornada, se celebró en la capilla del convento, precioso enclave íntimo y recogido donde los miembros de las comunidades de renovación carismática dirigieron un momento de oración lleno de alabanzas, invocaciones y cantos, con la presencia de Jesús sacramentado.
En momentos como este, miembros de distintos carismas, movimientos o fraternidades, unen corazones en uno solo, teniendo como centro al maestro, Jesús, que es quien les guía, convoca y les enriquece.
Con el lema «Generar esperanza«, la Iglesia celebra el 4 de junio, solemnidad de la Santísima Trinidad, la Jornada Pro Orantibus, dedicada a la vida contemplativa.
Con motivo de esta Jornada, la Comisión Episcopal para la Vida consagrada ha organizado un encuentro online para el 7 de junio de las 16.30 a las 18.30 horas.
Intervendrán el benedictino P. Juan Manuel Apesteguía; la carmelita hermana Patricia Noya; y la cisterciense hermana María Pilar Avellaneda. Actuará como moderadora, la subdirectora de contenidos sociorreligiosos de ABSIDE MEDIA, Irene Pozo.
¿Cuál es el mensaje de los obispos?
Los obispos de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada resaltan que en el “luminoso horizonte” de la vida contemplativa “está «generar esperanza», que es el lema de la Jornada de este año.
Un lema que pone el foco en la esperanza ante una realidad en la que “no es difícil encontrar motivos para la tristeza y la desazón: amanecemos cada día con noticias de violencia, injusticia, egoísmo, exclusión, pobreza y sinsentido”. También, a una escala más personal, “al mirar con sinceridad nuestro interior y el conjunto de nuestras relaciones, nos topamos con heridas y sinsabores que pueden ir sumiéndonos poco a poco en un desaliento paralizante”.
Los obispos lamentan que “esta percepción amarga” parece haber contagiado incluso a los más jóvenes, “entre quienes también se detectan altas dosis de desmoralización y abatimiento, e incluso un preocupante aumento de suicidios”. A ellos, recuerdan, se dirige con frecuencia el papa Francisco para “instarlos vivamente a la esperanza”.
Así lo hizo en su mensaje a los jóvenes cubanos en 2015: Invito a la esperanza, que «nos habla de una realidad que está enraizada en lo profundo del ser humano, independientemente de las circunstancias concretas y los condicionamientos históricos en que vive. Nos habla de una sed, de una aspiración, de un anhelo de plenitud, de vida lograda, de un querer tocar lo grande, lo que llena el corazón y eleva el espíritu hacia cosas grandes, como la verdad, la bondad y la belleza, la justicia y el amor”. […] La esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna».
La vida contemplativa alienta nuestra esperanza
Estas palabras -recogidas años después en la encíclica Fratelli tutti- “pueden ayudarnos a reconocer, celebrar y orar por aquellos hermanos y hermanas que, abrazando la vida contemplativa, alientan nuestra esperanza y la requieren”. Ellos y ellas, matizan los obispos en su mensaje, “al renunciar al espíritu mundano y entregar radicalmente la vida «a querer tocar lo grande […], la verdad, la bondad y la belleza, la justicia y el amor», se convierten en parábola de la esperanza última para la Iglesia y para toda la humanidad”.
En cada convento y monasterio “la esperanza que brota de la fe en la realidad última de Dios se hace carne cotidiana” al cultivar la oración y la celebración; la fraternidad y la reconciliación; la hospitalidad y la caridad; el trabajo y el descanso. Así, “cuantos caminamos tratando de dar respuesta a la sed de una vida lograda en medio de tantas desdichas agradecemos el testimonio de la vocación contemplativa, que se goza en buscar y esperar cada día al Señor que viene para que todos tengamos vida, y vida en abundancia; para que tengamos esperanza”.
Los contemplativos “también lanzan su mirada al resto del pueblo de Dios, deseando recibir los dolores y las alegrías de este mundo para poder esperar por todos y con todos”. Por eso, en esta Jornada Pro Orantibus “no dejemos de acercarnos, si tenemos ocasión, a nuestros hermanos y hermanas contemplativos, con el fin de compartir entre todos los consuelos y las fatigas de los hombres y mujeres de esta tierra.Comprometámonos juntos en la misión de generar esperanza donde haga más falta, donde más urgente sea el anuncio del Señor resucitado. Y recemos también por ellos, para que puedan recibir el sostén de nuestra plegaria sincera ante Dios y se vean apoyados en su deseo de peregrinar sin desfallecer a la luz del rostro del Señor”.
La Comisión Episcopal para los Laicos, Familia y Vida de la CEE organiza la conferencia online “El Primer Anuncio: Reto & Oportunidad” por el sacerdote D. Juan Ignacio Damas López, Vicario General de la Diócesis de Jaén y anterior responsable del Área de Primer Anuncio de la CEE.
Esta cita formativa será el sábado 3 de junio de 10.00h a 12.00h, comenzando con la oración y bienvenida, presentación de la jornada y el trabajo realizado hasta ahora en materia de Primer Anuncio.
Está dirigida a delegados de Apostolado Seglar de las diócesis, movimientos, asociaciones, congregaciones y grupos sinodales, así como a laicos de cualquier edad, sacerdotes, religiosos… interesados en el Primer Anuncio. Consulta aquí el cartel: https://laicos.conferenciaepiscopal.es/wp-content/uploads/2023/05/Laicos-Conferencia-PA-3-junio-Cartel.png
La conferencia es gratuita, pero es necesario inscribirse en el siguiente formulario para recibir el enlace (si ya te has inscrito, no es necesario volver a rellenar el formulario):